El que planta un árbol, siembra esperanza para un futuro que quizá no vea, bajo esta premisa, urge que creadores de contenido como Tadeo, y otros que buscan cambiar Ciudad Obregón, se profesionalicen. La asesoría técnica es clave para que el activismo logre un impacto duradero… Lamentablemente, hoy esto parece una utopía. En la práctica, el motor de muchos perfiles suele ser la monetización inmediata y el posicionamiento de marca, dejando las causas flotando en la superficie del entretenimiento… Esta falta de vinculación con especialistas provoca que los esfuerzos queden en el aplauso de un video viral, sin cambios de fondo…Una persona idónea para asesorar a quienes siembran árboles, podan o tapan baches de forma voluntaria es Ana Olea, directora de “Jalo por Obregón”. Consolidada como figura respetada en redes locales, su labor no nace de una ocurrencia efímera. Ha dedicado años a impulsar reforestaciones masivas, limpieza de camellones y el programa “Yo Reciclo”… Su experiencia demuestra que la buena voluntad no basta en urbanismo o ecología. Reforestar sin especies nativas correctas puede dañar banquetas o agotar el acuífero local; igual, tapar baches sin técnica ni materiales adecuados sólo pospone el problema vial unas semanas… Para que esta energía ciudadana rinda frutos, se requiere una convocatoria solidaria. Sería un hito que a estos influencers se les unieran las agrupaciones musicales de la región. El gremio musical, con su enorme arrastre, podría aportar herramientas, árboles endémicos —como palo verde o mezquite— y víveres para repartir en las colonias vulnerables de Cajeme… Si lograran una alianza con los músicos y la academia, el beneficio sería transformador. No obstante, el panorama invita al escepticismo. Mientras el algoritmo y el lucimiento individual dictan la agenda, las carencias locales seguirán siendo el escenario para capturar vistas en pantallas ajenas. Quien planta un árbol de verdad, lo hace sin necesidad de una cámara encendida… Cambiando de tema, pero siguiendo con los influencers, qué alivio saber que, pese al atentado del viernes pasado en el CUM de Hermosillo, nadie resultó herido. Eso sí, da tristeza ver cómo el esfuerzo de meses y el sacrificio de los atletas de la “Noche Suprema” se esfumó por la inseguridad. Menos mal que no hubo una tragedia que lamentar. Demás está decir que la afición ya esperaba el choque estelar entre José “El Potro” Vega y Carlos “El Burrito” García. Lamentablemente, los hechos violentos obligaron a suspender la función por seguridad. Una lástima para “El Potro”, quien venía con preparación física impecable y hambre de triunfo para demostrar de qué cuero salen más correas arriba del ring. Ni hablar, lo primero es la integridad. Ojalá pronto den noticias sobre una reprogramación en una sede segura, aunque, la verdad, ¡no lo creo!… Por lo pronto, resta esperar al jueves primero de octubre. A las 8 de la noche, el elenco de “Las Aventuras del Potro” saldrá al escenario del Teatro del ITSON para sorprendernos con el espectáculo que nos han preparado: “Impredecibles”… ¡y ya se imaginarán el porqué de este nombre!… ¡Por allá nos vemos! Etcétera…

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