El diputado chavista Nicolás Maduro Guerra, hijo del depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro, aseguró este martes que continúa trabajando para conseguir la liberación de su padre y de Cilia Flores, esposa del exmandatario, quienes permanecen detenidos en Estados Unidos desde hace casi ocho meses, tras ser capturados en Caracas durante una operación militar estadounidense.

“Seguimos aquí trabajando, en el nombre de Dios, sacando el país adelante y luchando por la liberación pronta de Nicolás Maduro Moros y de Cilia Flores. Espero que podamos seguir teniendo (…) buenas noticias; estamos aferrados (…) a la fe y a la esperanza de que pronto los veremos libres”, expresó Maduro Guerra.

A través de un video publicado en su cuenta de X, el también integrante de la directiva del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) explicó las circunstancias en las que, según dijo, fueron tomadas las fotografías de su padre difundidas el domingo en redes sociales.

De acuerdo con el diputado, las dos imágenes fueron captadas el pasado 25 de junio, un día después del devastador doble terremoto registrado en Venezuela, que dejó al menos 6 mil 509 muertos.

Maduro Guerra señaló que su padre se encontraba “muy conmocionado, muy afligido y muy pendiente” de la situación, por lo que realizó varias llamadas a sus familiares.

“Él, ese día, con las llamadas que tiene permitidas, nos llamó casi cuatro, cinco veces, muy pendiente de la situación, preguntando cosas, cómo estaba La Guaira (la región más afectada, aledaña a Caracas)”, relató.

El hijo del exmandatario también explicó que su padre consideró que las fotografías podían servir para “enviar un mensaje de que él estaba bien, fuerte y que está resistiendo”.

Las imágenes, en las que el depuesto mandatario aparece con un pantalón y una sudadera grises, fueron difundidas como un “pequeño regalo de amor y esperanza”, de acuerdo con el mensaje que acompañó la publicación. Maduro Guerra aseguró que dicho texto fue dictado durante una llamada telefónica realizada el pasado viernes.

Maduro y Flores fueron capturados por Estados Unidos durante una operación militar en Caracas el pasado 3 de enero.

Dos meses después, Venezuela y Estados Unidos retomaron sus relaciones diplomáticas, luego de permanecer rotas durante siete años.

Actualmente, Maduro enfrenta un juicio en Nueva York por presuntamente conspirar para cometer narcoterrorismo e importar cocaína. Por su parte, Flores está acusada de delitos relacionados con la importación de drogas y posesión de armas.

La semana pasada, Caracas y Washington anunciaron un acuerdo petrolero calificado como “histórico” que, según la mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, tendrá una vigencia de 25 años y contempla como objetivo una producción superior a 1.5 millones de barriles diarios.

Rodríguez, quien fue vicepresidenta de Maduro, agradeció al mandatario estadounidense, Donald Trump, tras la firma del acuerdo.

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