Si esperas las condiciones ideales, nunca empezarás… Cuando se nace con la estrella del arte, no hay poder humano que te detenga. El ejemplo claro es José Alfredo Olivas —“El Patroncito”—, prueba viviente de que la música se lleva bien arraigada en las venas desde la cuna. Hoy lo vemos abarrotando los palenques más importantes de México, llenando estadios a su máxima capacidad y rompiendo récords de taquilla con su inseparable acordeón al pecho. Sin embargo, detrás de los reflectores hay una historia de esfuerzo que comenzó en la infancia. Muchos fanáticos no saben que el orgullosamente originario de Ciudad Obregón empezó a picar piedra en el difícil mundo de la música desde niño. Escribió su primera canción a los 9 años, —mostrando una madurez lírica impresionante para su corta edad—, y a los 12 ya estaba metido en un estudio de grabación profesional. Eso se llama tener un don divino, visión y una disciplina impecable desde chiquito. Con razón sus canciones le llegan directo al corazón a todo el pueblo. Alfredo Olivas no es un producto inflado por la mercadotecnia; es un cantautor real que le canta al amor, al desamor y a las vivencias del campo y la ciudad con un sentimiento único. Verlo convertirse en un referente de la música mexicana a nivel internacional es un verdadero orgullo cajemense. En sus inicios, tuvo un pique con Edén Muñoz cuando ambos lanzaron casi al mismo tiempo “El Infiernito”, pero lo que empezó como un choque de talentos se transformó en respeto mutuo y gran amistad. Hoy, sigue escribiendo su historia con letras de oro… La práctica no es lo que uno hace cuando es bueno; es lo que uno hace para volverse bueno… Quien de plano no niega ser un fiel seguidor del legado de Ariel Camacho es José Vega. En los sketches de “Las Aventuras del Potro”, el creador de contenido utiliza como sello la interpretación cómica de la famosa canción “Cada quien”. Este tema ya es un recurso clásico e infaltable en sus videos virales, especialmente cuando le toca parodiar con toda la carrilla el género campirano y las peripecias de la vida rural en nuestro estado… El chiste recurrente de “El Potro” consiste en cantar con un sentimiento súper exagerado, cerrando los ojos y derramando pasión, pero arrastrando las palabras de forma chusca y haciendo vibrar la voz con su estilo único. El momento cumbre llega cuando entona: “Cada quien vive como puede, cada quien busca su verdad…”. Es una joya de la parodia que desata carcajadas de inmediato y que se ha vuelto una marca registrada que sus miles de seguidores en Cajeme se saben de memoria… Por el éxito de estos sketches, la fanaticada local espera con ansias que cante en vivo este tema en el Teatro del ITSON. El carismático youtuber se unirá al Palomares, a la guapísima Vianney Reyes y al ocurrente Fito Show para presentar el espectáculo de comedia renovado llamado “Impredecibles”. La cita es el próximo jueves primero de octubre a las 8 de la noche. Vayan preparando la garganta para reír a carcajadas… No medimos el éxito por las victorias, sino por las cicatrices de las batallas que elegimos pelear… Etcétera…

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