Pablo Beltrán
¿El último desaire?
Y vaya que todos los intentos para sobrellevar una relación comercial en buena lid con los vecinos del norte al parecer han resultado todo un fiasco, pues con el paso de los días y semanas, las cosas parecen tornarse cada vez menos prometedoras.
Los trabajos sobre el T-MEC entre Marcelo Ebrard y los socios del norte no avizoran optimismo, sobre todo porque de parte de los gringos solo se han tenido respuestas no muy positivas, en donde los aranceles son la palabra de moda, aunado a las revisiones anuales; de ahí que se ha tornado al tratado en solo una figura de relumbrón respecto al libre comercio, ya que éste al parecer ya no se verá con el auge de 1994 a todavía fechas recientes. Los tableros empezaron a encenderse por la situación política entre ambas naciones.
Para muchos, el desdén de los norteamericanos no proviene necesariamente de desencuentros netamente con la industria y comercio, sino en todo caso en otros factores, en donde se les ha dado con un palmo en las narices y vaya que ‘cobran factura’.
La indiferencia con la que se han tratado diversos temas en el ámbito nacional por supuesto que inciden en lo internacional. Ningún socio quiere tratar con gobiernos que no se encuentren a tono en seguridad jurídica, derechos humanos, democracia, erradicación de corrupción y claro, paz social.
Y no es que nos encontremos en la lona en esos rubros, pero si mucho hay que trabajar en ellos, pues para nadie es un secreto y menos para los gringos que la seguridad jurídica se encuentra en tesitura ante un Poder Judicial sin presupuesto, con cargas exageradas de trabajo, pero, además, con un nuevo tribunal interno que limita la libertad de interpretación y de decisión de los jueces, convirtiendo a los mismos en solo la boca de la ley, al estilo Napoleón. Para que haya inversión de fuera, seguramente que se desea que ahora sí todo esté en regla.
En derechos humanos, como en los infiernos de la ‘Divina Comedia’, se ven muchas almas en pena. Cada vez se descubren más fosas por todos lados, lo que ha convertido al país en un panteón, sin que la Ombudsperson mexicana Rosario Piedra Ibarra haya heredado el talante de su madre Doña Rosario Ibarra, dado que de haber sido así, desde ya hace tiempo hubiera intervenido en forma frontal y eficaz en este rubro, así como en otros diversos que tienen que ver con las libertades básicas, de ahí que ha convertido a la CNDH en una simple oficialía de partes, sin mayor rol protagónico.
En el ámbito democrático, pues qué podemos decir, que tenemos a un INE prácticamente cooptado por el oficialismo, en donde desde hace buen rato no se aprecian en los tópicos fundamentales, decisiones imparciales que le abonen al proceso de consensos en la nación por parte de todas las fuerzas políticas. Se advierte un verticalismo en las órdenes recibidas y un paralelismo con el Tribunal Electoral, que hace ver que se trabaja en conjunto, pero no a favor del pluralismo.
Por el lado de la corrupción, se desbarató un sistema preexistente que tenía los engranes de alguna forma aceitados, que dieron lugar a que incluso bastantes funcionarios de antes de 2018 fueran a procesos penales y administrativos. Después de esa fecha las cosas se fueron relajando al grado que ahora hay una Secretaría anticorrupción, que ha dado pocos resultados, pues poco se ha hecho en relación con lo de Segalmex, Casa Gris, negocios de Bartlett, Soborno de Vitol, OPP Servicios Petroleros, las adjudicaciones directas en Dos Bocas, contratos fantasmas en Tren Maya, el fracaso en el método de compras de medicamentos, entre otras cosas más.
En el tema de paz social, en donde tiene que ver necesariamente el rubro de seguridad pública y justicia, las cosas no pintan bien. En la estadística se tratan de presentar buenos resultados, con una numeralia a veces enredosa, pero a final de cuentas el escrutinio del ciudadano de a pie, viene a reprobar los intentos de pacificar al país, sobre todo ante una Hidra de Lerna -como el narco- que ante una cabeza cortada, le surgen dos.
No se desconocen los buenos números e igual intención de Harfuch, pero él solo no puede enderezar un barco que se encuentra entre olas peligrosas, ya que para ello se ocupa de todo un sistema de seguridad-justicia que lo arrope.
No da buenos augurios el que señalados como Rocha y compañía gocen de un proteccionismo que no cualquiera del país tiene. Las andanzas de Andy y sus amigos no son del grado del común de la gente, menos del ojo de los de afuera.
El que no se toque ni con el pétalo de un citatorio a Adán Augusto da mucho que pensar, al igual el caso del exsecretario de Marina, Ojeda Durán, el cual sí fue citado en un asunto de huachicol fiscal, pero con la novedad que no fue ‘localizado’.
En la semana el senador Insunza, ya como ‘independiente’ hizo gala de su protagonismo nomás rascando los ‘destos al tigre’. El día de ayer, lamentablemente se dio la privación de la vida del diputado federal de Morena -por Veracruz-, Zenyazen Escobar, en su propio estado, lo que da una idea de que ya nadie escapa de la barbarie.
Pues bueno, para qué seguir tecleando que el espacio es corto y los sucesos son muchos. Lo importante de todo esto es que hay muchas cosas que, por supuesto que inquietan a la cúpula gringa y sobre todo a Donald Trump, el cual muy difícilmente va a entrar a una misión militar para ‘levantar’ a los incómodos y claro que prefiere otro método que para nadie es un secreto.
La omisiones, evasiones o complicidades en nuestro país, son vistas desde fuera y permanentemente evaluadas, de ahí que no se trataría de una guerra con balas, sino que con todo lo que se ha visto y hoy con más nitidez, solamente se trata de ir ajustando la tuerca a la forma en que ‘se pida’, lo que ha dado pie a que nos estemos quedando sin oxígeno para los negocios y sabrá Dios que vaya a pasar con nuestro intercambio comercial con el socio más importante…y curiosamente el país más poderoso del orbe.
El día de ayer el rubio mandatario fue al grano con más intensidad: ‘Si dejara de comerciar con ellos, no perderíamos nada. Bastaría con una sola firma. Perdemos 195,000 millones de dólares al año con México. Ellos no tienen nada que nosotros realmente necesitemos. Es decir (tienen) tamales picantes, tomates, un par de cosas… pero, básicamente, no tienen nada que nosotros necesitemos’. Un comentario nada halagador.
Y sí, es simplemente el desprecio de que no merecemos ser su socio…






