El senador Enrique Inzunza Cázarez dejó oficialmente este 8 de septiembre la bancada de Morena en el Senado de la República, después de que el pleno fuera notificado de su separación del grupo parlamentario. La decisión ocurre en medio de los señalamientos provenientes de Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado, acusaciones que el legislador sinaloense ha rechazado de manera reiterada.

Aunque desde el pasado 26 de agosto había anunciado públicamente que se apartaría del bloque guinda para continuar sus funciones de manera independiente, faltaba completar el procedimiento administrativo ante la Cámara Alta.

Esa situación cambió este martes, con lo que su salida quedó formalizada y Morena perdió a uno de sus integrantes dentro del grupo parlamentario.

La separación, sin embargo, no significa que Inzunza abandone su escaño ni que renuncie necesariamente a Morena como partido. El senador continuará desempeñando el cargo para el que fue electo, aunque ahora lo hará sin pertenecer a una fracción legislativa.

¿Por qué Enrique Inzunza dejó la bancada de Morena?
El origen de la polémica se encuentra en los señalamientos formulados desde Estados Unidos sobre presuntos nexos de Inzunza con el Cártel de Sinaloa. El legislador sostiene que esas imputaciones son falsas, carecen de pruebas y forman parte de lo que ha calificado como una estrategia de lawfare en su contra.

En la carta enviada al coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier, explicó que optó por separarse para evitar que su situación personal fuera utilizada políticamente contra el movimiento de la Cuarta Transformación.

También señaló que durante los últimos meses enfrentó una “feroz campaña de calumnias y diatribas” derivada de las acusaciones difundidas por autoridades estadounidenses.

Inzunza incluso aseguró que no quería “dar elementos” a sus adversarios para cuestionar a Morena, por lo que presentó su determinación como una decisión estrictamente personal.

Morena le pidió solicitar licencia, pero se negó
La controversia también provocó tensión dentro del propio oficialismo. De acuerdo con información publicada por Excélsior, integrantes de la bancada presionaron al sinaloense para que solicitara licencia y se separara temporalmente del Senado mientras enfrentaba los señalamientos.

El legislador rechazó esa posibilidad al argumentar que no existe una razón jurídica para abandonar su cargo, debido a que, desde su perspectiva, las acusaciones no están acompañadas de pruebas que demuestren alguna responsabilidad. En lugar de dejar el escaño, eligió apartarse únicamente del grupo parlamentario.

Como consecuencia inmediata, también dejará la presidencia de la Comisión de Estudios Legislativos, una de las posiciones más importantes que mantenía dentro de la estructura interna de la Cámara Alta. Morena deberá definir posteriormente quién ocupará ese espacio.

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