Óscar Félix / MO
El camarón ya no solamente se busca en pescaderías y mercados; ahora también se mueve con fuerza por las redes sociales, donde cada vez son más los vendedores que ofrecen el producto directamente a los consumidores.
Facebook se ha convertido en un escaparate para quienes comercializan camarón, ofreciendo diferentes tamaños, presentaciones y precios. Una competencia que pone a los compradores a comparar antes de soltar el billete.
Y es que el precio no es parejo puede variar considerablemente dependiendo del tamaño del camarón, su presentación, la cantidad y, sobre todo, quién lo está vendiendo.
Esta nueva forma de comercialización representa una competencia para las pescaderías tradicionales, que ahora tienen que enfrentarse a vendedores que promocionan directamente sus productos en grupos y páginas de Facebook.
Para el consumidor, la situación puede resultar atractiva, ya que tiene más opciones para comparar; sin embargo, también debe poner atención a la calidad, procedencia, conservación y condiciones en que se entrega el producto.




