La construcción de dos puentes en los sectores conocidos como La Herradura y La Virgen es planteada por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) como una solución definitiva para reducir los accidentes registrados en la carretera Ímuris-Cananea.
El delegado de la dependencia en Sonora, Máximo Moscoso Pintado, señaló que ambos puntos concentran una parte importante de los percances, principalmente relacionados con vehículos de carga pesada que circulan hacia Cananea, Agua Prieta y otras zonas fronterizas.
“Se tienen identificados cinco puntos de conflicto a lo largo de esta ruta, cuya construcción data de 1952 y que actualmente soporta un intenso flujo de tráileres y unidades de transporte de mercancías. Tan solo en La Herradura y La Virgen, se reporta la salida de entre dos y seis tráileres de la carretera cada mes, situación que representa un riesgo para operadores y automovilistas”, indicó.
Para atender los cinco puntos, especificó que se contempla una inversión cercana a 102 millones de pesos. Mientras se concretan las obras de fondo, la SICT analiza realizar trabajos temporales que podrían incluir explosivos, con jornadas de una o dos horas y posteriores labores de limpieza para evitar cierres prolongados.
Moscoso Pintado aclaró que todavía no hay fechas para estas interrupciones, pues una propuesta inicial de cierres de ocho a 12 horas no fue considerada viable por la mesa de seguridad.





