Por Lorenza Sigala
Sonora acumula 394 casos confirmados de sarampión durante 2026, con una tasa de incidencia de 12.43 casos por cada 100 mil habitantes, de acuerdo con el Informe Diario de Sarampión y la estrategia para la clasificación final de los casos en estudio derivados del brote de sarampión 2025-2026 en México, con corte al 11 de septiembre de 2026.
De acuerdo con el registro epidemiológico, durante 2025 Sonora notificó 332 casos de enfermedad febril exantemática, de los cuales 114 fueron confirmados como sarampión, con una tasa de incidencia de 3.51 casos por cada 100 mil habitantes. Ese año se registró una defunción y una tasa de letalidad de 0.88 por ciento.
Para 2026, la entidad acumula 811 casos de enfermedad febril exantemática, de los cuales 394 han sido confirmados como sarampión. La incidencia se elevó a 12.43 casos por cada 100 mil habitantes y, durante este año, no se reportan defunciones.
Con el acumulado de ambos años, Sonora suma 508 casos confirmados de sarampión y mantiene una defunción registrada dentro del periodo de vigilancia correspondiente al brote.
A nivel nacional, el grupo de edad que concentra el mayor número de casos corresponde al de uno a cuatro años, con 2 mil 621 casos, seguido por el grupo de cinco a nueve años, con 2 mil 296, y el de 25 a 29 años, con 2 mil 204 casos.
El comportamiento del brote mantiene bajo vigilancia a las entidades del país, con transmisión registrada durante 2025 y 2026. Sonora continúa entre los estados con una de las mayores incidencias, particularmente por el incremento registrado durante este año.
En el corte del 18 de julio de 2026, Sonora acumulaba 505 casos confirmados, mientras que el nuevo registro al 11 de septiembre reporta 508 casos acumulados entre 2025 y 2026, lo que representa un incremento de tres casos en el acumulado estatal respecto a aquella fecha.
En materia de mortalidad, Sonora registra una de las defunciones acumuladas dentro del brote nacional, mientras que para 2026 el informe no reporta nuevos fallecimientos en la entidad.
La vigilancia epidemiológica continúa mediante la identificación y clasificación de casos de enfermedad febril exantemática, con el seguimiento de los pacientes para determinar cuáles corresponden a casos confirmados de sarampión.





