La Secretaría de Marina activó el Plan Marina en su fase de prevención ante el huracán ‘Polo’, que alcanzó la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson.
Como parte de las acciones preventivas, personal naval fue desplegado en distintos estados del litoral del Pacífico con el objetivo de brindar apoyo a la población civil en caso de que sea necesario.
Actualmente, ‘Polo’ se localiza a 314 kilómetros al suroeste de Acapulco, Guerrero, y a 588 kilómetros al sur-suroeste de Manzanillo, Colima.
El huracán genera cielo nublado, lluvias y chubascos, tormentas eléctricas, rachas de viento fuerte y oleaje elevado en las inmediaciones de Guerrero y Colima.
Ante estas condiciones, la Segunda Región Naval, que tiene jurisdicción en Baja California y Sonora, se encuentra preparada con 3 mil 211 elementos navales, 220 integrantes de la Brigada de Respuesta a Emergencias, 68 vehículos, 14 buques, 23 embarcaciones, una planta potabilizadora, tres cocinas móviles y maquinaria pesada.
Por su parte, la Cuarta Región Naval, con jurisdicción en Baja California Sur, Sinaloa y Nayarit, cuenta con 3 mil 503 elementos navales, 282 integrantes de la Brigada de Respuesta a Emergencias, 171 vehículos, cinco buques, 36 embarcaciones, ocho plantas potabilizadoras, dos cocinas móviles y 16 vehículos de maquinaria pesada.
En tanto, la Sexta Región Naval, correspondiente a Colima y Jalisco, dispone de 3 mil 965 elementos navales, 215 integrantes de la Brigada de Respuesta a Emergencias, 33 vehículos, un buque, 10 embarcaciones, tres plantas potabilizadoras, dos cocinas móviles y 10 vehículos de maquinaria pesada.
La Octava Región Naval, con jurisdicción en Guerrero y Michoacán, tiene disponibles 3 mil 268 elementos navales, 200 integrantes de la Brigada de Respuesta a Emergencias, 35 vehículos, cinco buques, siete embarcaciones, cinco plantas potabilizadoras, cinco cocinas móviles y dos vehículos de maquinaria pesada.
De acuerdo con la Secretaría de Marina, la fase de prevención del Plan Marina contempla acciones destinadas a evitar o reducir posibles daños a la vida de las personas, los bienes de la población, la planta productiva, los servicios públicos y el medio ambiente.
Durante esta etapa se mantienen acciones permanentes en condiciones normales, así como medidas previas ante una posible o inminente afectación provocada por un agente destructivo.



