Martín alberto Mendoza Salazar

POR MÁS ACOSTUMBRADOS QUE ESTEMOS A INFORMAR SOBRE HECHOS DIFÍCILES, HAY NOTICIAS QUE, SIEMPRE GOLPEAN DISTINTO; LA MUERTE DE UN POLICÍA NO SOLO ENLUTA A UNA CORPORACIÓN; DETRÁS DEL UNIFORME QUEDA UNA FAMILIA, AMIGOS, COMPAÑEROS Y UNA HISTORIA DE VIDA QUE MERECE RESPETO; ESTE JUEVES SE CONFIRMÓ EL FALLECIMIENTO DEL AGENTE DE LA POLICÍA MUNICIPAL GERARDO LÓPEZ OLIVARRÍA, QUIEN DESDE EL PASADO 15 DE SEPTIEMBRE PERMANECÍA HOSPITALIZADO TRAS RESULTAR GRAVEMENTE LESIONADO POR UN DISPARO DE ARMA DE FUEGO EN UN INTENTO DE SUICIDIO; HOY TOCA INFORMAR UNA NOTICIA QUE DUELE, PERO TAMBIÉN DETENERNOS UN MOMENTO PARA RECORDAR QUE DETRÁS DE CADA PLACA Y CADA UNIFORME HAY UNA PERSONA QUE ENFRENTA PROBLEMAS, PRESIONES Y CARGAS QUE MUCHAS VECES NADIE ALCANZA A VER; NO PODEMOS DEJAR PASAR INADVERTIDO QUE ESTE LAMENTABLE DESENLACE VUELVE A PONER SOBRE LA MESA UN TEMA QUE NO DEBE SEGUIR IGNORÁNDOSE: LA SALUD EMOCIONAL DE NUESTROS POLICÍAS; QUIENES TODOS LOS DÍAS SALEN A LAS CALLES A CUIDAR A LOS DEMÁS; TAMBIÉN NECESITAN ATENCIÓN, ACOMPAÑAMIENTO Y APOYO CUANDO ATRAVIESAN MOMENTOS DIFÍCILES; NUEVAMENTE, LA VIOLENCIA VOLVIÓ A MOVER LAS CIFRAS EN CAJEME; CUANDO APENAS CONTABILIZÁBAMOS 14 HOMICIDIOS EN LO QUE VA DE SEPTIEMBRE, DOS NUEVOS HECHOS REGISTRADOS EN LAS ÚLTIMAS HORAS EN COLONIA LAS HACIENDAS ELEVARON EL RECUENTO A 16, UNA CIFRA QUE YA SUPERA CON CLARIDAD LOS NUEVE CASOS DE JULIO Y LOS DIEZ DE AGOSTO;  Y ESTO OBLIGA A MIRAR CON ATENCIÓN LO QUE ESTÁ OCURRIENDO ANTES DE QUE CONCLUYA EL MES DE SEPTIEMBRE; Y VALE LA PENA ACLARARLO: NO HACEMOS ESTA REFERENCIA COMO SI SE TRATARA DE UNA COMPETENCIA DOLOROSA ENTRE MESES, PORQUE DETRÁS DE CADA NÚMERO HAY UNA VIDA, UNA FAMILIA Y UNA HISTORIA

HAY NOTICIAS que, por más acostumbrados que estemos a informar sobre hechos difíciles, siempre golpean distinto. La muerte de un policía no solo enluta a una corporación; detrás del uniforme queda una familia, amigos, compañeros y una historia de vida que merece respeto. Este jueves se confirmó el fallecimiento del agente de la Policía Municipal Gerardo López Olivarría, quien desde el pasado 15 de septiembre permanecía hospitalizado tras resultar gravemente lesionado por un disparo de arma de fuego en un intento de suicidio. Después de varios días luchando por su vida y pese a los esfuerzos del personal médico, dejó de existir poco después de las 8:30 horas de este 24 de septiembre, al no lograr superar la gravedad de sus lesiones. Hoy toca informar una noticia que duele, pero también detenernos un momento para recordar que detrás de cada placa y cada uniforme hay una persona que enfrenta problemas, presiones y cargas que muchas veces nadie alcanza a ver…DESDE ESTE espacio enviamos nuestras condolencias y solidaridad a su familia, amigos y compañeros de corporación. Descanse en paz Gerardo, el popular ‘Vaquita’ como lo llamaban cariñosamente sus compañeros en la Secretaria de Seguridad Pública Municipal. No podemos dejar pasar inadvertido que este lamentable desenlace vuelve a poner sobre la mesa un tema que no debe seguir ignorándose: la salud emocional de nuestros policías. Quienes todos los días salen a las calles a cuidar a los demás. También necesitan atención, acompañamiento y apoyo cuando atraviesan momentos difíciles. Ojalá que el regidor de la Comisión de Seguridad Pública y Movilidad en el municipio de Cajeme, Edgar Josué Gutiérrez Lara, realizara las gestiones necesarias para brindar ese tipo de asistencia a toda la tropa que la requiera para frenar ese fenómeno que al menos en la década actual ha cobrado la vida de cuatro elementos, tres del sexo femenino y ahora Gerardo…OTRA VEZ, la violencia volvió a mover las cifras en Cajeme. Cuando apenas contabilizábamos 14 homicidios en lo que va de septiembre, dos nuevos hechos registrados en las últimas horas en colonia Las Haciendas elevaron el recuento a 16, una cifra que ya supera con claridad los nueve casos de julio y los diez de agosto, y que obliga a mirar con atención lo que está ocurriendo antes de que concluya el mes de septiembre. Y vale la pena aclararlo: no hacemos esta referencia como si se tratara de una competencia dolorosa entre meses, porque detrás de cada número hay una vida, una familia y una historia. Se trata de llevar un seguimiento estrictamente informativo y poner las cifras sobre la mesa tal como se van presentando. También sirve para señalar la incongruencia que existe cuando desde determinadas tribunas políticas se grita a los cuatro vientos que los resultados en seguridad son consecuencia directa de políticas diseñadas desde un escritorio o una curul. Las cifras, cuando se llevan con seriedad, también hablan. De la misma manera hay que reconocer lo que se hace bien. Recientemente observamos el trabajo realizado por nuestras Fuerzas Armadas en Puerto Peñasco, donde la intervención del Ejército Mexicano fue determinante para alcanzar resultados que, siendo objetivos, difícilmente se habrían conseguido de la misma manera sin su participación. Cada institución tiene su responsabilidad y a la Fiscalía le corresponde hacer su parte, pero cuando Ejército, Marina o Guardia Nacional realizan operaciones efectivas, también debe decirse y reconocerse. Lo mismo ocurre con nuestras corporaciones estatales y municipales. Hace unos días alguien me comentó que los medios solamente se dedican a criticar a las autoridades. Eso es falso. Nuestra función es informar, y hacerlo con la misma claridad cuando las cosas salen mal que cuando existen resultados dignos de reconocerse. La crítica responsable no está peleada con el reconocimiento; ambas forman parte de informar con veracidad y estricto equilibrio. Y algo también quiero dejar muy claro a quienes integran las corporaciones de seguridad: cuando hagan bien su trabajo tendrán nuestro respeto y reconocimiento, pero también, cuando sus propios derechos sean vulnerados, estaremos atentos para señalarlo y hacer que esas situaciones lleguen a las instancias donde deban ser escuchadas. Porque quienes portan un uniforme también tienen derechos, familias y una dignidad que debe respetarse. La parte más fuerte ahora es precisamente el contraste: septiembre ya estaría en 16 frente a nueve de julio y diez de agosto, y todavía no termina el mes. Lo que atrae mucho la atención es que varios de estos crímenes se han cometido en sectores cercanos al destacamento de la Guardia Nacional, de cuyo coordinador en la región sur, coronel Natanael Camarillo Ramírez se esperaba un mejor trabajo en el combate a la delincuencia. Con tangibles resultados en la lucha que libran día a día contra grupos criminales. Surgió la esperanza, que la institución de seguridad federal destacara notablemente con su respaldo, pero seguimos en las mismas. Que lamentable…DURANTE el mediodía del miércoles se efectuaron nuevos movimientos al interior de Seguridad Pública Municipal, particularmente en áreas operativas que durante las últimas semanas han venido presentando ajustes en sus mandos. Entre los cambios trascendió la salida de Melvin Uriel Franco Leyva de la comandancia de la Policía Rural, quien regresaría a funciones operativas. En su lugar fue designado Felipe Francisco Dolores, quien anteriormente se encontraba al frente de Cócorit y que desde el pasado 27 de agosto había quedado sin una responsabilidad de mando. También hubo modificaciones en el Grupo de Investigaciones. Juan Carlos González Alvarado, quien había asumido la responsabilidad de esa área el 27 de agosto en sustitución de Israel Martínez Domínguez, dejó el encargo y provisionalmente fue colocado Luis Antonio Medina Ruiz. De acuerdo con información conocida al interior de la corporación, esta última designación tendría carácter temporal, pues existe la posibilidad de que el ingeniero en sistemas, Israel Martínez Domínguez regrese al Grupo de Investigaciones una vez que resuelva asuntos personales relacionados con la salud de un familiar. Martínez Domínguez es reconocido dentro de la propia corporación como un elemento experimentado, con preparación profesional y conocimiento del trabajo de investigación y ante todo con particular probidad…LOS MOVIMIENTOS muestran que los altos mandos continúan evaluando resultados y haciendo ajustes en distintas áreas. Y precisamente por ello sería conveniente que esta revisión no se limite únicamente a cambiar nombres, sino que alcance también el desempeño cotidiano de quienes tienen responsabilidades de mando y contacto directo con la ciudadanía. En Pueblo Yaqui, por ejemplo, persisten comentarios y señalamientos de habitantes respecto del comportamiento de algunos elementos a cargo de José Antonio Angulo Reyes. Particularmente han surgido versiones relacionadas con intervenciones a ciudadanos en distintos puntos del Valle del Yaqui, incluyendo el sector de la calle 900 y Norman E. Borlaug, donde se asegura que agentes de unidades asignadas a aquella comisaría han sido observados realizando revisiones y retenciones momentáneas para exigir a las personas la entrega de diversas sumas de dinero y conste que no estamos en Bácum donde esa práctica se volvió bastante común…HASTA AHORA se trata de señalamientos ciudadanos que necesariamente deben documentarse y comprobarse antes de establecer responsabilidades. Incluso algunas personas aseguran contar con videos que eventualmente podrían aportar elementos para determinar qué está ocurriendo realmente. Por ello sería saludable que Seguridad Pública revisara directamente estas versiones y, en su caso, escuchara a los ciudadanos. Si las acusaciones resultan falsas, también es importante aclararlo y respaldar públicamente a los agentes; pero si existen irregularidades, deberán corregirse y determinarse las responsabilidades correspondientes. Ese debe ser precisamente el propósito de cualquier reajuste interno: mejorar resultados, fortalecer la disciplina y recuperar la confianza de la población. Los cambios de comandantes pueden ser necesarios, pero la verdadera evaluación siempre estará en la calle, en el comportamiento de los elementos y en la percepción que tenga la ciudadanía sobre quienes están obligados a protegerla. Igualmente urge que los altos mandos de la SSPM volteen hacia el poniente de la ciudad y destinen más atención a lo que está sucediendo en las llamadas Urbis y en especial con el responsable de la Delegación Poniente…Luego seguimos, Dios mediante.

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