El huracán Rachel se intensificó durante la madrugada de este jueves 1 de octubre a categoría 2 en la escala Saffir-Simpson, mientras continúa desplazándose sobre aguas del océano Pacífico frente a las costas mexicanas.

De acuerdo con el reporte del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el centro del ciclón se localizaba a unos 370 kilómetros al sur de Cabo San Lucas, Baja California Sur, y a 430 kilómetros al oeste-suroeste de Cabo Corrientes, Jalisco.

Rachel presenta vientos máximos sostenidos de 155 kilómetros por hora y rachas que alcanzan los 195 kilómetros por hora. Su desplazamiento es hacia el oeste-noroeste a una velocidad de 9 kilómetros por hora.

La circulación del huracán reforzará durante las próximas horas la probabilidad de lluvias fuertes a puntuales muy fuertes, con acumulados de entre 50 y 75 milímetros, en el sur de Baja California Sur, el centro y sur de Sinaloa, así como en Nayarit y el oeste de Jalisco.

Las precipitaciones podrían estar acompañadas de descargas eléctricas y generar condiciones para deslaves, aumento en los niveles de ríos y arroyos, desbordamientos e inundaciones en zonas bajas, por lo que las autoridades mantienen el llamado a extremar precauciones.

Además de las lluvias, se pronostican vientos de entre 40 y 50 kilómetros por hora, con rachas de 60 a 70 kilómetros por hora, en las costas del sur de Baja California Sur, donde el oleaje podría alcanzar entre cuatro y seis metros de altura.

Para las costas de Sinaloa, Nayarit y Jalisco se esperan vientos de entre 20 y 30 kilómetros por hora, con rachas de 40 a 60 kilómetros por hora, además de oleaje de tres a cuatro metros.

Rachel comenzó a fortalecerse desde el miércoles, cuando como huracán categoría 1 provocó lluvias intensas y alto oleaje en Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero. En Manzanillo, Colima, las precipitaciones elevaron el nivel de la laguna de Cuyutlán y provocaron la evacuación preventiva de alrededor de 40 personas. También se reportaron afectaciones en viviendas y establecimientos de zonas costeras.

Ante la evolución del sistema, el SMN pidió a la población de las entidades afectadas mantenerse atenta a los avisos meteorológicos, extremar precauciones por las lluvias, fuertes vientos y oleaje, y seguir las recomendaciones emitidas por las autoridades de Protección Civil.

Aunque Rachel continúa sobre el océano Pacífico, su amplia circulación mantiene condiciones meteorológicas adversas en distintas zonas del occidente y noroeste del país, por lo que su trayectoria e intensidad permanecen bajo vigilancia.

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