México y Estados Unidos avanzan en las negociaciones para alcanzar un acuerdo comercial que permita reducir los aranceles aplicados a exportaciones mexicanas de vehículos ligeros, acero y aluminio, sectores considerados prioritarios dentro de las conversaciones bilaterales en torno al T-MEC.
Funcionarios mexicanos familiarizados con las negociaciones señalaron que ambos gobiernos trabajan en los detalles de un posible acuerdo para disminuir del 25 al 15 por ciento el arancel estadounidense aplicado a los vehículos ligeros provenientes de México.
Debido a que la tarifa completa se cobra únicamente sobre el contenido no estadounidense de los automóviles, las fuentes estimaron que el arancel efectivo podría ubicarse entre 10 y 12 por ciento. Sin embargo, México continúa negociando condiciones más favorables.
El Gobierno mexicano busca obtener un tratamiento que considere el contenido regional de los vehículos y que resulte competitivo frente a las condiciones concedidas por Estados Unidos a otros socios comerciales.
Las conversaciones también abarcan el acero y el aluminio mexicanos, productos que actualmente enfrentan aranceles estadounidenses de 50 por ciento. Aunque funcionarios mexicanos consideran que existe la posibilidad de lograr una reducción, todavía no se ha definido cuál sería la nueva tasa.
Luis Rosendo Gutiérrez, subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía, afirmó previamente que México se encuentra cerca de alcanzar un entendimiento para reducir los gravámenes sobre ambos metales. En el sector automotriz, indicó que se busca un trato preferente similar a las tarifas nominales de 15 por ciento otorgadas a países como Japón, Corea y Alemania, considerando descuentos relacionados con el contenido regional y las reglas de origen.
Las negociaciones coinciden con la participación del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, en la reunión de ministros de Comercio del G20 celebrada en Milwaukee, Wisconsin, donde sostuvo encuentros con representantes de Estados Unidos y otras economías.
Una eventual reducción de los aranceles tendría especial relevancia para la industria automotriz mexicana, que emplea a alrededor de 800 mil personas y destina gran parte de su producción al mercado estadounidense. Estados Unidos también es el principal destino de las exportaciones mexicanas de acero y aluminio.
El tema forma parte de las conversaciones que México y Estados Unidos mantienen alrededor de su relación comercial y del T-MEC. Entre los asuntos abordados se encuentran las cadenas de suministro, las medidas arancelarias estadounidenses, las reglas aplicables al sector automotor y las importaciones provenientes de otras regiones.
México ha planteado previamente que su objetivo es regresar a condiciones de cero aranceles para automóviles, acero y aluminio, como ocurría antes de las nuevas medidas estadounidenses.
Pese al avance reportado, el acuerdo todavía no está cerrado. Las conversaciones continúan y hasta este jueves no se había anunciado oficialmente una fecha para concluirlas ni las tasas definitivas que se aplicarían a los productos mexicanos.


