Con más de doscientos años después de la ejecución de Eve Martin, condenada a muerte en 1820, el pasado miércoles 30 de septiembre el estado de Tennessee tenía previsto ejecutar a Christa Pike, condenada treinta años atrás, cuando tenía 18 años, por el asesinato en primer grado de Colleen Slemmer, de 19 años.  Pike permanece en estado crítico y recibe atención médica para salvarle la vida tras sobrevivir a dos inyecciones letales de pentobarbital en la prisión de máxima seguridad Riverbend, en Nashville, Tennessee.

Randy Spivey y Stephen Ferrell, abogados, informaron a través de una conferencia de prensa virtual que la mujer, de 50 años, fue trasladada a que recibiera atención médica después de que el procedimiento no lograra causar su muerte la noche anterior.

“Christa está viva en este momento”, afirmó Spivey. “No tenemos un pronóstico ni mucha información sobre su salud, pero sabemos que está recibiendo atención médica para salvarle la vida”, añadió.

Ante las gran cantidad de preguntas por parte de los periodistas sobre si estaba consciente, si podía comunicarse o si había sufrido daños permanentes, el abogado dijo contundentemente “no”. Así mismo, explicaron que ninguno tuvo contacto con Pike ni pudieron verla en el hospital.

De acuerdo con TMZ, uno de los abogados al cual no se identificó, confirmó que: “Christa se encuentra en estado crítico, pero según tengo entendido, no está en coma”. No obstante, explicó que está inconsciente e incapaz de comunicarse.

Según la fiscalía, a los 18 años, Pike habría actuado junto a su pareja, Tadaryl Shipp, y su amiga Shadolla Peterson para llevar a Slemmer a un lugar apartado, donde fue golpeada con trozos de asfalto y herida con un cúter y una cuchilla de carnicero.

También, Christa conservó un fragmento del cráneo de la mujer para enseñárselo a sus compañeros de estudios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *