El fenómeno natural conocido como mar de fondo dejó al descubierto vestigios de antiguas poblaciones en la costa de Colima, luego de que habitantes de la comunidad de Playa Tecuanillo, en el municipio de Tecomán, Colima, reportaran al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) el hallazgo de más de 90 piezas arqueológicas y restos óseos.

Ante el descubrimiento, el Centro INAH Colima puso en marcha un programa de rescate, entrega de piezas, sensibilización y apropiación del patrimonio cultural, con la participación de la cooperativa de pescadores, el comisariado ejidal, salvavidas, docentes de la escuela primaria María Guadalupe Benítez y habitantes de la localidad.

En junio de 2026, la directora de la representación estatal del INAH, Alex Ochoa Lozano, junto con los arqueólogos Fernando González Zozaya y Jimena Ruiz Barrios, realizaron una visita de inspección a Playa Tecuanillo. Durante la prospección, habitantes de la comunidad entregaron piezas, proporcionaron información y señalaron los sitios donde fueron localizados los materiales.

Como resultado, se recuperaron 38 bienes arqueológicos, principalmente de cerámica, entre ellos nueve copas y 16 fragmentos de figurillas antropomorfas femeninas.

Además, la población entregó otras 66 piezas, entre ellas 47 tepalcates —18 correspondientes a bordes y 29 a cuerpos—, 10 fragmentos de copas, una posible cuenta, cuatro fragmentos de objetos diversos y cuatro figurillas femeninas.

De acuerdo con los especialistas, la antigüedad de los materiales podría abarcar desde el Preclásico Medio, entre 1200 y 400 a.C., hasta el Posclásico, de 900 a 1521 d.C. También se infiere que algunos de los vestigios podrían estar relacionados con tradiciones culturales del occidente de México y del centro y centro-norte de Mesoamérica.

Sin embargo, el INAH mantiene los materiales bajo investigación para precisar su origen y obtener mayor información sobre las antiguas poblaciones que habitaron la zona costera de Colima.

Vestigios continúan bajo investigación

En una visita posterior participó Israel David Lara Barajas, antropólogo físico del Centro INAH Colima, quien realizó la colecta de material óseo y cerámico.

Entre los materiales se identificó un cajete de pasta fina, de paredes rectas, superficie alisada y color naranja, cuya temporalidad corresponde a la fase Armería, entre 500 y 1100 d.C. También fueron localizados huesos de un cánido que, de manera preliminar, podrían corresponder a la misma época.

La zona donde fueron encontrados los vestigios se ubica en la franja costera del Pacífico, donde el movimiento de las mareas provoca modificaciones constantes en la superficie del terreno, formado por depósitos arenosos recientes derivados de procesos litorales.

El antecedente inmediato de estas inspecciones se remonta al 12 de diciembre de 2025, cuando personal del INAH atendió una denuncia de la cooperativa de pescadores de la playa Los Desmontes, donde se detectó una superficie de ocupación erosionada por el mar y los huracanes.

En ese sitio se identificó un estrato de concreción bioclástica carbonatada, una especie de sustrato barroso solidificado que se extiende por más de 50 metros a lo largo de la playa y que contiene materiales arqueológicos.

Entre los vestigios encontrados había cerámica roja pulida y anaranjada, carbón y lítica pulida, asociados preliminarmente con las fases Ortices (500 a.C.-100 d.C.), Comala (0-400 d.C.), Colima (300-700 d.C.) y Armería.

Actualmente, los materiales arqueológicos permanecen bajo resguardo del Centro INAH Colima, donde continúan los trabajos de investigación para determinar con mayor precisión su antigüedad, procedencia y significado histórico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

tikus4d AMANAHTOTO slot gacor hokiemas88 slot gacor hari ini slot deposit pulsa tanpa potongan hokiemas88 slot situs slot gacor yakincuan situs slot Slot Dana toto