La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó este viernes 16 de octubre que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) evalúa un programa integral para atender las demandas de sus trabajadores, luego de que la mayoría de los participantes en una consulta sindical rechazara la propuesta inicial de incremento salarial.

Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria explicó que el director general del instituto, Zoé Robledo Aburto, se encuentra revisando alternativas que permitan mejorar las condiciones laborales del personal médico, de enfermería, administrativo y de otras áreas de la institución.

La presidenta señaló que las conversaciones con el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) ya comenzaron mediante una mesa de trabajo, en la que se analizarán tanto los aspectos salariales como otras necesidades expresadas por los empleados.

De acuerdo con Sheinbaum, el nuevo planteamiento no estará limitado a un incremento en las remuneraciones, sino que buscará responder de manera más amplia a las inconformidades que han motivado movilizaciones y protestas en distintas entidades del país.

Entre los principales asuntos que serán revisados se encuentra la regularización de plazas laborales, especialmente de trabajadores que fueron contratados durante la emergencia sanitaria por COVID-19 y que todavía buscan obtener mayor estabilidad en sus empleos.

La mandataria indicó que también se evaluarán otras solicitudes relacionadas con las condiciones de trabajo, el personal disponible en las unidades médicas y las necesidades de atención en hospitales y clínicas.

Explicó que el director del IMSS deberá elaborar una propuesta que contemple las distintas exigencias, pero que al mismo tiempo resulte viable desde el punto de vista financiero.

Sheinbaum reconoció que existe la posibilidad de ofrecer un incremento salarial mayor al inicialmente planteado, aunque aclaró que cualquier modificación tendrá que ajustarse a la capacidad presupuestal de la institución.

La presidenta evitó adelantar un porcentaje específico para la nueva oferta, debido a que las negociaciones continúan y todavía no existe un acuerdo definitivo entre las partes.

El anuncio se produce después de que los trabajadores del Seguro Social rechazaran la propuesta de aumento salarial de 6.8%, sometida a votación el pasado miércoles 14 de octubre.

La oferta contemplaba un incremento de 2.9% al salario y otro 3.9% relacionado con prestaciones, esquema que generó inconformidad entre sectores del personal sindicalizado.

Durante la jornada de consulta, miles de trabajadores acudieron a los centros de votación habilitados en hospitales, clínicas y otras instalaciones del IMSS para expresar su postura sobre el ofrecimiento.

El proceso se desarrolló en aproximadamente 670 puntos de votación distribuidos en las distintas secciones sindicales del país, con la participación de trabajadores convocados a decidir si aceptaban o rechazaban las condiciones propuestas.

Posteriormente, la dirigencia sindical reconoció que la mayoría de los participantes votó en contra del incremento, por lo que se abrió la posibilidad de retomar las conversaciones con las autoridades del instituto.

Ante este resultado, Sheinbaum instruyó a Zoé Robledo a establecer una nueva mesa de negociación con los representantes sindicales para revisar las condiciones y presentar alternativas.

La mandataria destacó que el ejercicio permitió conocer directamente la postura de los trabajadores y sostuvo que la decisión debe ser respetada como parte de los mecanismos de participación establecidos en la legislación laboral.

Asimismo, señaló que la posibilidad de consultar a las bases sindicales representa una herramienta para que los empleados participen en decisiones relacionadas con sus contratos y condiciones de trabajo.

Además del tema salarial, una de las principales demandas corresponde a la basificación de trabajadores que ingresaron al sistema de salud durante la pandemia.

Este personal fue contratado para reforzar la atención médica en un periodo de elevada demanda hospitalaria, pero algunos empleados continúan solicitando la regularización de sus condiciones laborales.

La presidenta reconoció que esta situación requiere una revisión específica para determinar las alternativas que permitan ofrecer mayor certeza laboral a los trabajadores.

Otro de los asuntos pendientes es el pago que reciben los médicos residentes, quienes participan en la atención hospitalaria mientras cursan programas de especialización.

Sheinbaum ha señalado que los apoyos económicos destinados a este sector necesitan ser revisados, debido a las responsabilidades que desempeñan dentro de las unidades médicas.

Las autoridades también analizan las inconformidades relacionadas con el abastecimiento de medicamentos, material de curación e insumos necesarios para la atención de los derechohabientes.

Durante los últimos días, trabajadores de diferentes hospitales han denunciado dificultades para contar con los recursos suficientes para desarrollar sus actividades, además de cargas de trabajo elevadas y plazas que permanecen sin cubrir.

Ante estos señalamientos, la presidenta solicitó elaborar diagnósticos sobre las condiciones de operación de las unidades médicas, con el objetivo de identificar problemas específicos y establecer medidas para atenderlos.

La revisión incluye la disponibilidad de medicamentos en las farmacias hospitalarias, así como la distribución de insumos y las necesidades de personal en distintos turnos.

Sheinbaum explicó previamente que el Gobierno federal también recaba información directamente de los derechohabientes para contrastar los reportes institucionales sobre el suministro de medicamentos con la experiencia de los pacientes.

El objetivo es detectar diferencias entre las existencias registradas en los almacenes y los productos que efectivamente se entregan en las farmacias.

Estas acciones forman parte de la revisión general que se desarrolla de manera paralela a las negociaciones laborales.

La mandataria reiteró que las demandas de los trabajadores deben atenderse mediante el diálogo y la búsqueda de soluciones que permitan mejorar las condiciones de quienes prestan servicios de salud.

Sin embargo, también insistió en que las decisiones relacionadas con salarios y nuevas plazas deberán considerar los recursos disponibles, para evitar compromisos que no puedan cumplirse.

Hasta el momento, el Gobierno federal no ha informado una fecha definitiva para presentar el nuevo ofrecimiento salarial ni ha precisado cuántas plazas podrían regularizarse.

Tampoco se ha anunciado el monto de los recursos que se destinarían al programa integral, ya que estos aspectos forman parte de la evaluación que realiza la dirección del IMSS.

La instalación de la mesa de trabajo representa el inicio de una nueva etapa de negociaciones después del rechazo a la propuesta original.

Mientras tanto, los trabajadores permanecen a la espera de conocer las alternativas que presentarán las autoridades y de determinar si responden a las principales exigencias expresadas durante las movilizaciones.

El resultado de las conversaciones será relevante tanto para el personal del Seguro Social como para el funcionamiento de los servicios médicos, debido a que varias de las demandas están relacionadas con la disponibilidad de trabajadores y las condiciones de atención a los pacientes.

Por ahora, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que se evalúa un programa que incluirá un posible aumento salarial mayor, regularización de plazas y otras medidas para atender las necesidades laborales del instituto, aunque su alcance definitivo dependerá de las negociaciones y de la disponibilidad presupuestal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *