Autoridades de México y Estados Unidos coordinaron la repatriación de 26 loros mexicanos que fueron asegurados en un caso de tráfico ilegal internacional. El grupo está integrado por cinco ejemplares de loro cabeza amarilla y 21 de loro coroniblanco.
La operación contó con la participación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos (USFWS) y la Embajada estadounidense.
De acuerdo con las autoridades, la Patrulla Fronteriza de Texas aseguró las aves el 17 de septiembre, cuando eran transportadas en un vehículo particular que cruzó el puente internacional Reynosa-Anzaldúas sin la documentación legal correspondiente.
Tras el decomiso, el USFWS mantuvo bajo resguardo a los ejemplares, mientras que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos les proporcionó atención veterinaria inicial.
Posteriormente, la Semarnat y la Profepa realizaron las gestiones jurídicas y administrativas con la Embajada estadounidense para concretar la entrega de las aves en un punto fronterizo de Matamoros, Tamaulipas.
Un equipo de médicos veterinarios trasladó a los loros a las instalaciones de la Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre Ecopark Matamoros, donde iniciaron un periodo de cuarentena sanitaria de 45 días.
Durante ese tiempo, los especialistas buscarán descartar enfermedades de reporte obligatorio, como influenza aviar, enfermedad de Newcastle y psitacosis, también conocida como fiebre del loro. Además, los ejemplares recibirán una dieta balanceada y atención preventiva para preservar su salud.
Especies amenazadas por el tráfico ilegal
El loro cabeza amarilla está catalogado en peligro de extinción conforme a la NOM-059-SEMARNAT-2010 y figura en el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). Por su parte, el loro coroniblanco se encuentra en el Apéndice II de dicha convención.
El tráfico de fauna silvestre puede castigarse en México con penas de uno a nueve años de prisión y multas de 300 a 3 mil días multa, de acuerdo con el Código Penal Federal.
México cuenta con un programa de conservación para el loro cabeza amarilla y el loro nuca amarilla, especies afectadas por la captura ilegal y el comercio hacia Estados Unidos.
El Programa de Acción para la Conservación de las Especies de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) identifica el tráfico ilícito como una de las principales amenazas para ambas aves.
Según los datos citados en esa estrategia, entre 1990 y 1993 se registraron 648 decomisos fronterizos de loros nuca amarilla y 542 de loros cabeza amarilla. Esta última especie se mantuvo entre las más incautadas en territorio estadounidense de 1992 a 2005.
A la presión del comercio ilegal se suma la pérdida de hábitat. Los estudios incluidos en la estrategia ambiental estiman que el loro cabeza amarilla perdió el 81 por ciento de su distribución en la vertiente del Atlántico y el 79 por ciento en el Pacífico, mientras que el loro nuca amarilla registró una reducción del 63 por ciento de su territorio original.
Como parte de las medidas de protección, en 2008 se reformó la Ley General de Vida Silvestre para prohibir el aprovechamiento extractivo de estas especies.



