El ingreso irregular de ganado procedente de Centroamérica preocupa a productores de Tapachula, Chiapas, donde se han acumulado 776 casos de gusano barrenador. 

Representantes del sector ganadero señalan que el traslado de bovinos sin revisión sanitaria favorece la propagación de esta plaga y solicitan mayor vigilancia en la frontera con Guatemala.

Arnoldo Montaño Espinoza, presidente de la Asociación Ganadera Local General de Tapachula, afirmó que continúa el cruce de animales provenientes de Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, algunos de los cuales ingresan a territorio mexicano por el río Suchiate.

El dirigente estimó que, por cada 100 cabezas de ganado que entran legalmente al país, otras 100 lo hacen de manera irregular. Aclaró que se trata de un cálculo aproximado y señaló que estos animales se comercializan en estados del norte a precios de entre 40 y 50 pesos por kilogramo.

Montaño Espinoza también denunció que integrantes de grupos delictivos presuntamente pagan cuotas para facilitar el paso del ganado, mientras que los productores que operan legalmente deben cubrir trámites sanitarios y logísticos.

Ante esta situación, solicitó la intervención de las autoridades federales para realizar operativos que permitan controlar el tránsito de animales y evitar cruces sin las inspecciones correspondientes.

El representante ganadero sostuvo que la vigilancia fronteriza es fundamental para reducir el riesgo de propagación del gusano barrenador, una plaga que afecta al ganado y representa un problema para la actividad pecuaria.

Como parte de las medidas para combatir la plaga, el dirigente destacó la importancia de mantener en funcionamiento la planta de producción de moscas estériles ubicada en Chiapas.

También pidió ampliar la liberación de estos insectos al sureste del país, en lugar de concentrar las acciones únicamente en las entidades del norte que colindan con Estados Unidos.

Esta estrategia forma parte de las acciones para controlar la reproducción del insecto responsable del gusano barrenador.

Durante la Convención Nacional Ganadera 2026, Homero García de la Llata, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas, señaló que las restricciones para exportar ganado a Estados Unidos han tenido consecuencias para los productores mexicanos.

De acuerdo con lo expuesto durante el encuentro, el cierre de la frontera impidió la comercialización de 1.7 millones de cabezas de ganado y generó una sobreproducción de 500 mil toneladas de carne de res.

Las gestiones para reabrir los cruces de Acuña, Coahuila, y Colombia, Nuevo León, continúan como parte de los esfuerzos para recuperar las exportaciones ganaderas.

Mientras tanto, los productores de Tapachula insisten en que reforzar la vigilancia en la frontera sur es una medida necesaria para controlar el ingreso irregular de bovinos y hacer frente a la propagación del gusano barrenador.

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