Alejandro “Alito” Moreno, presidente del PRI, exigió el pasado 20 de octubre la renuncia de Guadalupe Taddei si no logra aclarar los señalamientos de presunta corrupción y conflicto de intereses que involucran a su entorno.
Alito sostuvo que la autonomía, imparcialidad y credibilidad del INE deben protegerse por encima de cualquier interés político o personal. Así mismo, afirmó que la confianza de los mexicanos en las instituciones vale más que la permanencia de cualquier funcionario en su cargo.
El dirigente del PRI pidió una investigación exhaustiva, transparencia y la determinación de responsabilidades. También, le exigió a Guadalupe Taddei ofrecer explicaciones claras y acusó que no debe haber silencio, evasivas ni encubrimientos en una institución encargada de garantizar elecciones libres y transparentes.
Guadalupe Taddei, presidenta del INE, enfrenta cuestionamientos por contratos, presunto nepotismo y la denuncia del Órgano Interno de Control (OIC) por la entrega de documentos alterados durante auditorías, mientras el instituto se prepara para organizar las elecciones intermedias de 2027, según la columna de Mario Maldonado publicada en Sonora Presente.
El informe correspondiente al primer semestre de 2026 señaló que el órgano cotejó documentación entregada en auditorías con las áreas que la generaron, detectó inconsistencias y presentó una denuncia. Cabe señalar que el documento no identifica a los presuntos responsables de la alteración ni precisa el avance del procedimiento.
Así mismo, se registra una sanción por nepotismo impuesta por el Tribunal Federal de Justicia Administrativa: ocho años de inhabilitación y 350 mil 657 pesos.
El informe no detalla quién recibió la sanción, cuando ocurrieron los hechos ni si la resolución quedó firme.




