La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que la reducción del límite máximo para acceder al estímulo fiscal por el pago de casetas carreteras afectará únicamente a 170 grandes empresas de autotransporte, mientras que la mayoría de los contribuyentes del sector conservará este beneficio.
Durante su conferencia matutina de este lunes 26 de octubre, la mandataria explicó que el ajuste consiste en reducir de 300 millones a 250 millones de pesos el límite de ingresos para acceder a este incentivo fiscal, cuya modificación está contemplada para el ejercicio fiscal de 2027.
El secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, detalló que de las 2 mil 580 empresas que utilizan este mecanismo, solamente 170 dejarían de recibir una parte del beneficio. Esto representa alrededor del 6 por ciento de los contribuyentes registrados bajo este esquema, mientras que aproximadamente el 94 por ciento conservaría el estímulo.
El mecanismo, vigente desde 2002, permite a las empresas de autotransporte deducir los gastos por el pago de peajes y acreditar parte de estos contra el Impuesto sobre la Renta (ISR). Sin embargo, el Gobierno federal considera necesario ajustar el beneficio para reducir su impacto en las finanzas públicas.
Hacienda estima que la modificación permitirá obtener alrededor de 4 mil 500 millones de pesos adicionales para la recaudación federal durante 2027.
Sheinbaum sostuvo que el cambio no afectará a los pequeños transportistas, incluidos quienes operan uno o dos camiones, y señaló que el sector cuenta con otros apoyos fiscales, entre ellos los relacionados con el diésel.
De acuerdo con las cifras presentadas por Hacienda, los beneficios fiscales otorgados al autotransporte alcanzaron aproximadamente 115 mil millones de pesos durante 2025.
La presidenta también relacionó este ajuste con la movilización convocada por un sector de los transportistas para este lunes, aunque reconoció que las organizaciones mantienen otras demandas, particularmente en materia de seguridad en las carreteras.
Ante la inconformidad, anunció que representantes del sector serían recibidos por las secretarías de Gobernación y de Hacienda a las 11:00 horas para dialogar sobre la modificación fiscal y atender sus planteamientos.
Por su parte, las organizaciones transportistas han manifestado preocupación por el impacto que el cambio podría tener en sus costos de operación, en un contexto marcado por los gastos de combustible, peajes, mantenimiento y los problemas de inseguridad en las vías federales.



