La exigencia de justicia por el asesinato de Raúl Fernández Fernández provocó movilización de familiares, amigos y trabajadores del transporte en Naucalpan, Estado de México.
Como forma de protesta, los manifestantes colocaron el féretro del operador de grúa en una bahía lateral y bloquearon parcialmente la circulación para exigir que el crimen no quede impune.
La concentración reunió alrededor de 200 personas con el propósito de reclamar a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) que identifique, localice y detenga a los responsables del ataque armado que terminó con la vida de su compañero.
Raúl Fernández murió durante la madrugada del pasado viernes 30 de octubre en el Hospital de Traumatología del IMSS, donde permanecía internado luego de recibir varios impactos de bala durante una presunta agresión relacionada con un intento de extorsión.
De acuerdo con familiares y compañeros, el trabajador fue atacado después de negarse a entregar dinero a sujetos que supuestamente le exigieron el pago de una cuota.
La convocatoria para exigir justicia reunió a operadores de grúas, transportistas, amigos, conocidos y familiares de la víctima, quienes llegaron al punto de concentración en automóviles, camiones de carga y alrededor de 80 grúas.
Los manifestantes utilizaron sus unidades para visibilizar la violencia y las presuntas prácticas de extorsión que enfrenta el sector del transporte en el Estado de México.
Los compañeros de Raúl exigen que haya justicia por el homicidio y que las autoridades investiguen a fondo las circunstancias del ataque, done señalaron que fue a consecuencia de no pagar una extorsión y fue atacado a balazos.



