Araceli Martinez
El affair Taddei-Hernández saca a relucir el nepotismo en la 4-T
La semana pasada se le vino el mundo encima a Guadalupe Taddei, quien era la presidenta del INE al revelarse el entramado de corrupción y conflicto de interés con el contratista de materiales electorales José Alfredo Hernández Casillas, más conocido como “El Coyote Seductor”, quien no tuvo empacho en enamorar a la funcionaria sonorense para que aflojara la mano y le firmará contratos irregulares que favorecen a sus empresas Cajas Graf y Corporativo Zeg.
Dicen que el amor es ciego, pero ¿tan ciega estaría Taddei que no se dio cuenta de la trampa que le estaba tendiendo el corrupto y colmilludo Casillas? o ¿estaba plenamente consciente y desbordada de felicidad que se prestó para hacer los negocios de su vida?
En una grabación, el enamorado revela que la relación acabó mal porque según dice, Taddei quería todo para ella, y nos reta prácticamente a que averiguamos quién realmente robó de los dos.
Vaya espécimen ese tal Hernández Casillas, y cualquier mortal hubiera esperado que la funcionaria sonorense mostrase un poquitín de honestidad en el cargo, pero en realidad no sabemos si ya traía las mañas o si al enamorarse, se perdió y cayó en la garras de un cupido muy pervertido.
Y a los gobernantes de la 4T que nos han repetido hasta el cansancio que ellos no son iguales al PRIAN, la noticia bomba los dejó sin poder atinar palabra. Al principio, la presidenta Claudia Sheinbaum se perdió denostando a quienes hicieron mofa del asunto, haciendo acopio del machismo y la misoginia. Y esto está bien, pero lo repitió tanto la presidenta que daba la impresión que quería evadir la responsabilidad de Taddei.
Finalmente no le quedó otra más que declarar que la sonorense traicionó la confianza del pueblo de México; y cuando la oposición quiso aprovechar el momento para machacar que Taddei era hechura morenista, de nuevo Sheinbaum arremetió para decir que su nombramiento en el INE de Sonora, fue avalado por Lorenzo Córdova, uno de los paladines de la ultraderecha. Recalcó además que Taddei, llegó al cargo por un proceso de insaculación, o sea que nadie la impuso, ¡aja!
O sea que para librarse un poco del golpe, la presidenta insistió en decir que Taddei no es morenista, y que trae formación de otros partidos. Y no se equivoca, pero olvida decir que Morena la arropó gustoso.
Taddei debutó en el INE en 1992 como coordinadora en Durango y Chihuahua cuando era gobernador de Sonora Manlio Fabio Beltrones; en 2014 se hizo presidenta del Instituto Estatal Electoral de Sonora, cuando el gobernante era el panista Guillermo Padrés; llega a la presidencia del INE por un proceso de lotería en el que participaron cinco aspirantes, y ella resultó favorecida con “la suerte”.
La pregunta que salta es si ese proceso fue realmente dejado a la fortuna. Se dice que fue el gobernador Alfonso Durazo o el propio expresidente Andrés Manuel López Obrador, quienes metieron las manos al fuego por ella. Por alguna razón que desconocemos, el gobernador guarda una estrecha relación con la familia Taddei. Son muy camaradas, dice la raza.
Al llegar Taddei al INE, todos auguraban que se avecinaba una época de mayor transparencia y menos exceso en el gasto. El INE como sabemos era el último bastión del PRIan, y perderlo fue un golpe demoledor; por eso el traspié falto de toda ética de Guadalupe, fue música para sus oídos; o mejor dicho un manjar.
La presidenta ha ordenado una investigación a fondo del caso Taddei- Hernández Cuellar, y que se revisen los contratos asignados y se diversifiquen las compañías que compiten por los contratos. Si de algo estamos ciertos, es que el contratista llevaba décadas haciendo negocios a lo grande en el INE a nivel federal y estatal; es más, se dice que posee una red de empresas, para ganar si o si los contratos.
La lección para Morena, más allá del tema de la corrupción que debe investigarse a fondo, y cuanto antes, y enviarse a la cárcel a la Taddei y su falso enamorado, es hasta cuándo van a seguir arropando a saltimbanquis corruptos de otros partidos a quienes tan pronto se suben al barco, los premian con una curul o un puestazo, dejando a los verdaderos morenistas como novias de rancho.
Morena tiene un capital político muy grande en México, y lo vemos cuando candidatos sin mucho que aportar, ganan elecciones con la mano en la cintura, solo por la marca Morena. Pero si ese capital no lo cuidan y siguen abrazando a gente como Taddei, la exgobernadora Claudia Pavlovich y demás, pues no les va a durar mucho el gusto, y se lo van a acabar.
El otro problema grave que exhibe el affair Taddei- Hernández es el preocupante nepotismo al interior de Morena. En agosto del año pasado, escribí una columna en la que incluí una sección con el encabezado “Nepotismo de cuarta” en referencia a como Guadalupe Taddei, la entonces presidenta del INE y su parentela tenían puestos de gobierno de lujo.
Su hijo Luis Rogelio Pineda Taddei, es el secretario particular del gobernador de Sonora; su sobrino Jorge Luis Taddei Bringas, fue secretario de Bienestar en Sonora y ahora es miembro del Consejo Consultivo Nacional de Morena; Pablo Daniel Taddei Arriola, el hijo de este funcionario y sobrino de Guadalupe Taddei es el director de LitioMX, y la hermana de este, Ivana Celestre Taddei Arriola, fue diputada local en el Congreso de Sonora. Luis Alonso Taddei Torres, otro sobrino es Director General de Gestión Documental en el gobierno del estado de Sonora. La nuera de Guadalupe Taddei, Delia Sugey Cruz Montaño es la coordinadora estatal de administración, evaluación y control de la Secretaria de Seguridad de Sonora. Estos son los que sabemos, a lo mejor hay más que no los tenemos registrados.
¡Qué bonita familia! Todos bien acomodaditos dependiendo de la ubre pública.
¡Cuánto descaro!, los Taddei siguiendo la escuela de los Monreal en Zacatecas. Y si son tan fregones, por qué no les da por buscar empleo en el sector privado.
Y frente a la tempestad, el gobernador Alfonso Durazo rechazó que exista el clan Taddei, y asegura que no existe relación entre uno u otro; y que todos han llegado por sus propios méritos. ¡Si Chuy!
Pero cáiganse para atrás, pues asegura que si acaso hay vinculación entre un nombramiento y otro, se acusa de ser el autor intelectual involuntario.
Y qué tal en Baja California Sur, la hija del gobernador Víctor Manuel Castro Cossio, Marcela Castro gana 156 mil 855 pesos al mes como coordinadora normativa de modernización y competitividad en el IMSS, superando el sueldo de su progenitor quien devenga 106 mil 799 pesos al mes. Castro Cossio, el gobernador, rompió en llanto en una conferencia de prensa mientras defendía a su retoño, diciendo que llegó al cargo antes de que fuera gobernador.
¡Tache para Morena por su nepotismo rampante! El nepotismo no es exclusivo de Morena, lo hemos visto groseramente en el PRI y el PAN. Sin embargo, ilusamente esperábamos que Morena rompiera ese ciclo vicioso.


