La presidenta de la república, Claudia Sheinbaum, descartó que la reducción de la tasa de interés del Banco de México (Banxico) genere problemas para la economía mexicana, después de que el banco central aplicara un recorte de 25 puntos base, con lo que el indicador pasó de 6.50 a 6.25%.
Por medio de su conferencia matutina de este viernes 6 de noviembre, Sheinbaum señaló que la Secretaría de Hacienda no anticipa consecuencias negativas por la decisión, pero reconoció que será necesario observar sus efectos, principalmente en el comportamiento del peso frente al dólar.
La declaración fue retomada por el medio de comunicación El Universal, mientras que el anuncio oficial de Banxico, publicado el pasado jueves 5 de noviembre, confirmó que la reducción fue aprobada por mayoría de tres votos contra dos, y entró en vigor este viernes.
“Vamos a ver cuál es el impacto de esta decisión que toma Banco de México, pero creo que, pues, lo que nos dice la Secretaría de Hacienda es que no va a representar problemas”, afirmó Sheinbaum.
La decisión fue aprobada por tres de los cinco integrantes de la Junta de Gobierno. A favor votaron Victoria Rodríguez Ceja, José Gabriel Cuadra García y Omar Mejía Castelazo.
En contra de la reducción votaron Galia Borja Gómez y Jonathan Heath, quienes consideraron que debía mantenerse en 6.50%.
De acuerdo con el comunicado oficial, Banxico consideró que el proceso de disminución de la inflación ha continuado, que no existen presiones de demanda en la economía y que las condiciones monetarias todavía mantienen un efecto restrictivo.
También señaló que la economía mexicana continúa expandiéndose, aunque persisten riesgos a la baja para la actividad económica.
Así mismo, adelantó que se prevé mantener la tasa en 6.25% durante un periodo prolongado.
Sheinbaum explicó que una reducción de las tasas de interés puede incentivar la inversión, ya que disminuyen los rendimientos que obtienen las personas y empresas por mantener sus recursos en instrumentos de ahorro.
Esto puede hacer que algunos inversionistas prefieran destinar su dinero a proyectos productivos, lo que podría favorecer la actividad económica.




