OTRO DÍA DE pesadilla vivieron habitantes de distintos sectores de Ciudad Obregón, al registrarse ocho muertes violentas, dos de estas en el edificio que alberga el Poder Judicial del Estado de Sonora, específicamente en los Juzgados Familiares, donde el litigio de una vivienda terminó en una tragedia, cuando el exagente del Ministerio Público de la Federación y del Fuero Común, Álvaro L. O., dio muerte a su sobrino, el abogado, Carlos Ignacio R. L., y después se descerrojó un balazo en la cabeza, casi frente a la mirada de agentes de la Policía Municipal que se pusieron a desalojar al personal, abogados y concurrentes que en esos momentos se hallaban en dichos tribunales en la atención de diversos asuntos. Los uniformados llegaron hasta donde estaba Álvaro, de 65 años y le preguntaron que, si todo estaba bien, cuando se hallaba en un cubículo, pero éste no les respondió. Enseguida se dieron a la tarea de retirar a las demás personas, pero no tuvieron el cuidado de comenzar por el exrepresentante social que, en su mano derecha traía una pistola, tipo revólver, calibre 38 especial con seis tiros en la granada. De haberlo hecho se habrían dado cuenta que el abogado se encontraba armado y necesariamente lo hubieran asegurado. No lo hicieron. Se descuidaron de él y cuando menos lo esperaba se escuchó la detonación que a la postre acabó con su vida. Aunque fue auxiliado y trasladado por paramédicos de Cruz Roja al Hospital General, llegó sin signos vitales al nosocomio. Era difícil que sobreviviera al dispararse a la cabeza. Indudablemente que es un hecho sin precedente que marcará un antes y un después porque de seguro que a partir de este día comenzarán a instalar los detectores de todo de armas, pero lamentablemente ya es demasiado tarde porque dejó el costo de dos pérdidas humanas que, en su momento se pudieron haber evitado. De nada sirve que tengan guardias de seguridad si los utilizan solo para proporcionar gel antibacterial a los empleados, litigantes y personas que acuden a realizar diferentes trámites. Ni hablar. De seguro que no pasará mucho tiempo para que radicalicen las medidas preventivas, pero, insisto, que lástima que tuvieron que esperar a que ocurriera esta desgracia para entonces si tomar en cuenta que se requieren dispositivos de seguridad que impidan el paso de cualquier visitante armado y esto le corresponderá ordenarlo a Francisco Gutiérrez Rodríguez, Presidente del Supremo Tribunal de Justicia de Sonora (STJS), para evitar en lo sucesivo otro semejante desaguisado… AL MARGEN de lo sucedido en los tribunales en cuestión, el crimen organizado volvió hacer de las suyas con la ejecución de dos mujeres y cuatro hombres en varios puntos del municipio. Todo inició en la colonia Ladrillera con la muerte de Jesús Martín “El Compadre”, de 52 años, en el porche de una tienda de abarrotes ubicado en calles Bacanora y Tetabiate, en la colonia Ladrillera. Minutos más tarde, se reportó un ataque armado por fuera una vivienda en la colonia Blanca Ramos, en Esperanza, contra una mujer de 36 años, quien fue subida a un vehículo tipo vagoneta y trasladada a la comandancia de policía de la Comisaría, pero la mujer que al parecer se hallaba embarazada murió antes de que recibiera atención médica. Se llamaba Dulce Lizeth, misma que se prepara para salir a trabajar al corte de nuez junto con otras personas. Vivía en la colonia Luis Donaldo Colosio, al oriente de la Leandro Valle. Indudablemente que fue una mala noticia para el titular de policía de esa población, Carlos Trujillo Castro, quien requiere del apoyo de la Policía Estatal de Seguridad Pública (PESP) y militares, para que mantengan una presencia más constante para erradicar a gatilleros que de seguro provienen de la colonia Villa Bonita, pero, deplorablemente ninguna institución armada ha mostrado la voluntad para desatar una batida permanente en esa zona conurbada hasta erradicar a grupos criminales que están asentados en esa colonia, pero para ello se requiere de sorpresivas acciones como las que ya han realizado estatales y militares con buenos resultados porque la comandante de esa demarcación Reyna Isabel Jacobo Campero, tampoco podrá hacer nada con una o dos patrullas, debido a que esa delegación como en otras, las unidades automotrices están para llorar, ah, pero eso sí, los infantes de la Marina que trae a cargo el que le conté, esos se dan la gran vidas con unidades refrigeradas y estérilmente, porque solo se han convertido en el terror de la población. Más delante les comparto algunos detalles del suyo escabrosos, pero tienen que ser atendidos por el mismo titular de la Secretaria de la Marina, almirante, José Rafael Ojeda Durán, quien necesariamente tendrá que meter las manos, ante la gravedad del asunto que más delante le expondré… VOLVIENDO con las muertes violentas, en la carretera internacional y bulevar Sierra Vista, al filo del mediodía dos hombres que viajaban un sedán Nissan, línea March, color gris, fueron inmolados con ráfagas de armas de alto poder, ante la mirada de propios y extraños. Lo malo que luego de que suceden estos acontecimientos se colma de elementos policíacos de los tres órdenes de gobierno, así como militares y marinos que inútilmente se apostan en los alrededores solo para aparecer en la fotografía. Más tarde, calcinaron a una mujer que presumiblemente fue arrojada ya sin vida a una maleza a la que criminales le prendieron fuego y quedó completamente incinerada, en hechos ocurridos, entre las colonias Villas del Rey y Casa Blanca. También un hombre fue ultimado con impactos de bala sobre la prolongación Miguel Alemán entre Mariano Escobedo y Jesús Gutiérrez, en la colonia Municipio Libre, todo esto a plena luz del día. También se dijo que en el poblado la Tinajera dos mujeres y un hombres fueron ejecutados y colgados lo que provocó la movilización de policías preventivos y personal castrense, pero no localizaron nada… CON ESTAS MUERTES, sumaron 35, tomando en cuenta que uno fue suicidio, pero de cualquier manera es muy elevada la criminalidad que se abate en municipio por lo que urge que el estado y la federación intervengan sin mayor preámbulo y no solo traten de imponer el llamado Mando Único que de entrada podría ser una buena alternativa. Tal parece que al frente estará la secretaria de Seguridad Pública del Estado, María Dolores del Río, quien debe asesorarse con verdaderos mandos policíacos como es el caso del director operativo de la PESP, Néstor Manuel Plascencia Zúñiga, quien ha demostrado capacidad en su cargo y bueno fuera que su experiencia sea aprovechada y enviaran a jefes de grupos de la PESP que sabemos que no les tiembla la voz al momento de movilizar a su gente y quienes mantienen tranquilas algunas poblaciones como es el caso de Jesus Cruz Facio, Alejandro Coronado Miranda, José Luis Rico Farías y Luis Castillo, entre otros… PARA CONCLUIR desde ayer en la madrugada circula una denuncia anónima muy grave contra Cándido Tarango Velázquez, infantes de la Marina y por supuesto que aquí debe estar involucrado Raúl Adán Valenzuela Cruz y algún otro jefe policiaco, donde se les imputan atrocidades y barbaries que, de ser ciertas tienen ganado el boleto para ser llevados directamente y sin escala en una aeronave de la Fiscalía General de la República (FGR) a la capital del país, para ser investigados por la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido), porque mucho tiene que ver con el virulento acontecer de Cajeme. Mientras que desde Tamaulipas ya comenzaron a llegar informes de este siniestro personaje que dice estar “limpio”, pero que lo diga y pregone es una cosa, pero que sea cierto es otra cosa. Reitero que estamos a punto de desenmascararlos… Luego seguimos, Dios mediante.

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