OTRA VEZ se vivió una tarde de angustia; ahora en la colonia Misión del Real, aunque no es la primera vez que así sucede, pero resulta complejo acostumbrarnos a una paz y serenidad duradera como había ocurrido en las últimas horas, aunque ayer se cometió la primera ejecución del mes, luego de que apareció flotando el cadáver de un joven en las aguas del Canal Bajo entre las calles 500 y 600, Valle del Yaqui. Se dedujo que se trató de un asesinato, debido a que fue arrojado al colmado afluente con las manos atadas hacia la espalda. Trascendió que presentó huellas de tortura, algo muy común en ese tipo de crímenes. De momento no está identificado, pero se estima que su edad fluctuaba entre los 25 y 30 años de edad. Posiblemente en el curso de las próximas horas sea reconocido por sus seres queridos. En nota por separado se dan mayores detalles de este primer asesinato del mes de marzo… INDUDABLEMENTE que esto es un mal indicador que los emisarios de la muerte continúan desafiantes en las calles de Cajeme, por lo que policías estatales, militares, infantes de la Marina, Guardia Nacional y la dupla AMIC-Conase, tendrán que agudizar sus sentidos para ubicar a estos gatilleros que, en alguna parte de la ciudad pudieran estar refugiados. Es tiempo que, así como han “reventado” algunas casas de seguridad, tanto en la ciudad como en Comisarías del municipio, se pongan las pilas y con apoyo de las cámaras de videovigilancia del Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo, Coordinación e Inteligencia, el (C5i), logren ubicar a estas hordas de criminales que, por cierto, ayer hicieron catorce disparos calibre 9 milímetros contra un residente de la citada colonia Misión del Real lo que indican que sus intenciones eran privarlo de la vida. Tal parece que la mujer fue víctima colateral, es decir que no era objetivo de ellos… RESULTA IMPERANTE que no se relajen los recorridos de vigilancia de ninguna corporación si no, por el contrario, hoy es cuando tienen que trabajar con mayor esfuerzo. No hay que olvidar aquella frase que dice que lo importante no es llegar sino mantenerse en el mismo sitio. Ahora bien, si las autoridades han logrado hacer decrecer la violencia es de suma importancia mantener ese ánimo con mayor denuedo que mucho trabajo les ha costado alcanzar esos logros, así que el comandante de la Delegación Sureste o del sector 11, Manuel de Jesús Valenzuela Briceño, tendrá que sacar la casta junto con sus elementos y evitar que su jurisdicción continúe convertida en una zona de batalla. Solo habría que recordar que, la noche del martes uno de marzo, en la colonia Primero de Mayo, por rumbos de la colonia Primero se cometió la primera agresión armada, cuando un desconocido le disparó a un motociclista que se resistió a que lo despojara de su liviana unidad, que intentó llevarse ilícitamente, pero sus intenciones resultaron fallidas, debido a que en la siguiente cuadra cuando ya iba en franca huida cayó de la motocicleta y no le quedó otra opción más que dejarla abandonada junto con casco de seguridad del afectado, a quien hirió de un balazo en la espalda con una pistola calibre 40 milímetros. Por fortuna no logró su avieso propósito de privarlo de la vida. La víctima resultó ser un repartidor de comida rápida, así que Valenzuela Briceño, necesariamente tiene que cumplir con un mejor desempeño y demostrar que no es ningún bisoño en los menesteres policiales, de lo contrario van a continuar los hechos violentos y de alto impacto en esa demarcación del sur de la localidad… HAY QUE DECIR que quien estuvo haciendo un buen papel en ese sector fue el comandante Rodrigo “Rigo” Valenzuela Ortega, pero seguro estoy que por la mala influencia que ejerció el entonces inspector, Raúl Adán Valenzuela Cruz, sobre el también entonces titular de la secretaría de Seguridad Pública, el tristemente célebre, Cándido Tarango Velázquez, lo removió de la asignación sin haber motivos esenciales hacerlo como pudo haber sido la falta de resultados o ineptitudes, debido a que el excomandante, es un policía comprometido con la sociedad y lo demostró cuando estuvo como encargado del sector 15, donde hizo notable quehacer con la detención y turnación al Ministerio Público del Fuero Común de un buen número de presuntos asaltantes, gente armada y muchísimos más infractores que arrestó por faltas al bando de policía y buen gobierno, pero cuando están al frente de la institución existe gente negligente no se le puede pedir peras al olmo, como sucedió con muchas otras erróneas decisiones del veracruzano, pero, para que vean que no hay mal que dure cien años, por fortuna ya se fue el inservible capitán de fragata de la secretaria de la Marina y Valenzuela Cruz está refugiado en la Academia de Policía, peor que si se tratara de un Ucraniano, con todo respeto para las personas nativas de ese país en guerra. Nunca hay que ignorar que cada quien cosecha lo que siembra y ahí está la muestra de ese detestable exinspector de policía, que se echó encima a toda la corporación con su trato despótico, más contra aquellos que no accedían a sus pretensiones económicas, porque no hay que dejar en el olvido que estuvo cobrando por mucho tiempo “cuotas semanales” a mandos medios. Y, como ya se ha dicho, los tributos oscilaban entre los tres y seis mil pesos y aunque Tarango Velázquez estuvo enterado de ello nunca procedió como presumía que lo iba a hacer contra quienes incurrieran en ese tipo de conductas. Fue más el tiempo que según él le doró la píldora a la comunidad, pero, el pueblo que es muy sabio y de duro escrutinio no se lo calló sino, por el contrario, no perdió la oportunidad para reprocharle su desventurado desempeño y exigirle airadamente que mejor dejara el cargo y por fin lo hizo, aunque a decir verdad el galante mando militar se resistía hacerlo… POR SEGUNDO día consecutivo volvieron hacer de las suyas la banda de ladrones que operan en las afueras de las instituciones bancarias y actúan presuntamente bajo una red de complicidades donde los principales sospechosos son algunos agentes policíacos. Todo quedará al descubierto en el momento en que sean alcanzados por el brazo de la justicia. El miércoles se llevaron 45 mil pesos en efectivo y ayer 70 mil pesos al asaltar al encargado de céntrica Casa de Cambio que se localiza en calle Chihuahua entre Galeana y Zaragoza, a unos pasos de una hospedería donde están alojados un buen número de integrantes de la Policía Estatal. De verdad, pero el reto de estos hampones es grande, así que quien tendrá que ponerle la mirada a este asunto es el jefe de grupo, Ramsés Arce Fierro, comandante local de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC) con apoyo de agentes federales de la Coordinación Nacional Antisecuestros y vaya que va a resultar del suyo interesante cuando caigan en manos de los representantes de la ley porque de seguro que mucho tendrán que “platicar” respecto a sus protectores… AYER AL MEDIODÍA, policías del sector 7 que es la Ussi Norte prácticamente le salvaron la vida a un hombre de 51 años, quien bajo los efectos de las bebidas alcohólicas y quizás algún narcótico escaló hasta el techo del puente peatonal que cruza la carretera internacional frente al supermercado Walmart norte e intentó arrojarse del mismo a ese confluido tramo de la carretera internacional, después de que riesgosamente estuvo corriendo en el techo de malla. Por fortuna los subalternos del comandante, Carlos Villalpando Romero, pusieron especial atención al hecho, actuaron con cautela y capacidad de convencimiento para evitar primero que no se arrojara de una altura de aproximadamente diez metros y luego lo sometieron para trasladarlo a la Jefatura de Policía Preventiva donde quedó recluido en uno de los separos preventivos sano y salvo. Imagínense nada más que hubiera logrado el objetivo de arrojarse a la cinta asfáltica, difícilmente habría sobrevivido… VAYA GOLPE que asestó la federación contra una organización criminal en la vecina población de Navojoa, al hacer un aseguramiento sin precedentes tras asegurar imponente cantidad de armamento y cartuchos útiles. De seguro que se convertirá en una noticia de corte internacional. Indudablemente que aquí jugó un papel muy importante el Secretario de la Defensa Nacional (Sedena), Luis Cresencio Sandoval González y el titular de la Fiscalía General de la República (FGR), Alejandro Gertz Manero, pero, luego seguimos, Dios mediante.

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