Araceli Martínez
El nuevo año viene cargado de grilla y definiciones
El 2026 será un año de presiones y golpeteo por debajo y por encima de la mesa para definir candidatos a la gubernatura de Sonora, a la alcaldía y diputaciones. Por lo tanto, estamos ante un año de intensa grilla política.
Las elecciones son en el 2027 pero la mayoría de los destapes son este año.
Si el alcalde Javier Lamarque Cano se va en busca de la gubernatura de Sonora como el coordinador de la 4T, tendría que hacer el anuncio este año pero tal vez dejaría la alcaldía hasta el venidero 27; y lo mismo Toño Astiazarán, el alcalde de Hermosillo, quien será el elegido del PAN. Lo más probable es que el PRI se les una y en un descuido el MC.
Tengamos en mente que Morena sigue siendo el partido dominante en Sonora con alrededor de 50% de la preferencia de voto, sino es que más; y que además de Lamarque, a los senadores Lorenia Valles y Heriberto Aguilar les late fuerte el corazoncito para gobernar el estado aunque sea por tres años. Heriberto y el secretario de educación de Sonora, Froylan Gámez son los que tienen menos posibilidades de ser el candidato de Morena para la gubernatura. Con algo los contentarán para que no la hagan de emoción. Por qué no Guaymas y Hermosillo. Recuerden que es un error vivir fuera del presupuesto.
La segunda fuerza política en Sonora, muy por debajo de Morena, es el PAN, y su caballo de batalla es el alcalde de Hermosillo quien ha estado haciendo la tarea para posicionarse desde hace rato. Eso no significa que la siempre ávida de atención, la senadora Lilly Téllez no sueñe con esa posibilidad. ¡Sería una locura que la pusieran ! Está muy deschavetada.
Y por el PRI, que guste o no, aún se le mueve una patita en Sonora, si es que no asocia con el PAN, podría escoger al exalcalde Rogelio Díaz Brown como su abanderado. ¡Así como lo oyen! Es que no tienen a nadie más. A menos que papá Beltrones empuje a su hija Sylvana. ¡No! ¡no! “Alito” no lo permitiría. Así que la pandilla Díaz Brown-Beltrones quedará fuera de la jugada en el 2027.
Por el lado de Movimiento Ciudadano (MC), la cuarta fuerza política en Sonora, está apuntandísima, la transfuga expriísta y exbrazo derecho de la exgobernadora Claudia Pavlovich, Natalia Rivera; y no falta quien diga que podría ser la diputada feminista Patricia Mercado, lo cual no sería posible porque no tiene residencia en Sonora. Tampoco Silvana, pero en política, todo tiene arreglo.
Dada el compadrazgo entre el líder nacional de MC, Jorge Álvarez Maynez y el alcalde de Hermosillo, no duden que por primera vez veamos una alianza azul-naranja, y por qué no, mezclada con los sabores tricolores.
Ha trascendido que la convocatoria para gobernador por Morena saldrá tan pronto como este mes, para dar un año a que sus tribus se organicen e implementen una estrategia rumbo al 27.
LISTOS EN SUS MARCAS
Y quién de Morena, será el candidato para la alcaldía: ¿Se le hará por fin al ‘Pollito’ Castelo? ¿Anabel Acosta le cumplirá el sueño a su papá Raúl Acosta de ser alcaldesa de Cajeme? ¿Será acaso la mujer con suerte Ernestina Castro, coordinadora de los morenistas en el Congreso estatal? Tal vez ¿la diputada Deni Gastélum Barreras, hija de la líder María Elena Barreras? Y qué tal Marina Herrera, titular de la secretaría de mujeres. O hay gato encerrado, y nos sorprenderán con algún guardadito.
Y por el lado de la oposición, ¿Será Alba Luz Borbón la candidata? ¿Rosendo Arrayales? ¿La regidora Mary Leyva? ¿Raúl Ayala hijo? ¿Leoner Esquer Pablos? o quizá nuestro queridísimo amigo Jorge Russo, porque lo que es Gustavo Almada, ya dio todo de sí.
Esperamos que los partidos saquen a sus mejores cartas para competir por la alcaldía y gobernador de Sonora, y no haya dedazos, algo casi siempre imposible de evitar en todos los partidos.
VENDIÓ CARO SU AMOR
Qué bien cobró el exdiputado estatal y federal y exsecretario de gobierno Miguel Ernesto Pompa Corella alías El Potrillo por haber sido coordinador de la campaña para la presidencia del sospechoso morenista Adán Augusto López en Baja California Sur. Nos llega la carta donde podemos ver que la propia presidenta de México, Claudia Sheinbaum lo designa por un periodo de diez años, magistrado de la sala regional del tribunal federal de justicia administrativa. Pues a ella nomás le llegan con la carta para que estampe su poderosa firma. Pero no deja de sorprender lo buen mercader que nos salió El Potrillo; y a todo esto, ¿ya dejó de ser priísta?
El operador político de Claudia Pavlovich y también su pariente porque está casado con una prima, quedó bien parado en la 4T, con una década de un sueldo de súper lujo; antes de la reforma judicial en ese puesto se ganaba entre 180,000 y 200,000 pesos brutos al mes. Ya con prestaciones, al año suman dos millones y medio de pesos. ¡Ay no te acabes México lindo y querido!
Y los morenistas sacrificados bien gracias, una patada donde más les duele. Pompa Corella dejó de ser un Potrillo para convertirse en un caballo de gran musculatura política.
ULTRADERECHA DE PLÁCEMES
Los ojitos de la gente opositora a la 4T se llenaron de gozo cuando supieron de la detención del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y la invasión a ese país por parte del gobierno de Estados Unidos. Desean con todas sus fuerzas que México sea el siguiente país que Trump invada porque en su cabecita, ansiosa de poder, esa sería una oportunidad de oro para regresar por la vía rápida.
La ultraderecha en el mundo en general está de plácemes.
El argumento del narcopresidente atribuido a Maduro para que el ejército estadounidense entrara a Venezuela, fue solo un pretexto para apoderarse del petróleo. Toda esta invasión, todos los ataques, bombardeos y demás, es acerca de robarse los recursos de este país. Si realmente le importara a Trump el asunto de las drogas que entran a Estados Unidos, desde que comenzó su mandato hubiera lanzado una campaña de prevención y creado centros gratis para dar ayuda a los millones de adictos al fentanilo, heroína y otras sustancias que inundan las calles del país en calidad de zombies, y que luego van y degollan a sus padres o a quienes se les atraviese.
Con ese operativo sin dar ninguna prueba de que Maduro es un narcopresidente, Trump queda bien con sus seguidores supremacistas blancos y los multimillonarios que los eligieron, y desvía por un rato la atención de las acusaciones en su contra en el caso de pederastia de su amigo de francachelas Epstein.
Por más que odien a Maduro, ningún país tiene autoridad para invadir a otro. En lugar de andar invadiendo Venezuela, según que para hacer a ese país más seguro, primero que haga más seguro a Estados Unidos. El país más violento del mundo queriendo dar clases de moralidad; y la corte de opositores aplaudiendo rabiosamente de felicidad.
¡Feliz año 2026!
