EDUCACIÓN COMO INVERSIÓN ESTRATÉGICA
La dispersión del pago de las Becas Sonora de Oportunidades correspondiente al segundo semestre de 2025 confirma que, bajo la administración del gobernador Alfonso Durazo Montaño, la educación ha dejado de ser un discurso recurrente para convertirse en una política pública con respaldo presupuestal y visión de largo plazo. Destinar mil millones de pesos en 2026 a becas representa no solo la mayor inversión en la historia del estado en este rubro, sino también un mensaje político claro: el desarrollo de Sonora pasa por las aulas. En un contexto donde miles de estudiantes enfrentan barreras económicas para continuar su formación, estos apoyos funcionan como un dique contra la deserción escolar y como una herramienta de movilidad social real. La próxima publicación de la convocatoria para universidades públicas refuerza además un enfoque incluyente que reconoce la diversidad de trayectorias educativas y la necesidad de ampliar oportunidades. El llamado a que las y los becarios permanezcan atentos a la información oficial también habla de un programa institucionalizado y ordenado, alejado de la improvisación. Si bien el reto estará en garantizar transparencia, puntualidad y cobertura efectiva, el esfuerzo presupuestal y la continuidad del programa colocan a Sonora como un referente en políticas educativas subnacionales.
OPTIMISMO CAUTELOSO
Las expectativas económicas para Sonora en 2026 se mueven entre el optimismo cauteloso y los desafíos estructurales que no pueden ignorarse. La proyección de crecimiento de entre 2.2 y 2.5 por ciento, planteada por el dirigente de Canacintra en Cajeme, Francisco Fernández Jaramillo, puede parecer modesta en términos absolutos, pero resulta significativa frente al contexto nacional e internacional marcado por la desaceleración y la incertidumbre. Sonora mantiene ventajas competitivas claras: mano de obra calificada, una base industrial ya consolidada y una ubicación geográfica estratégica que lo vincula directamente con los principales mercados de Norteamérica. Sin embargo, estas fortalezas deberán ponerse a prueba ante el impacto de los nuevos aranceles aprobados por el Gobierno federal a finales del año pasado, los cuales amenazan con elevar los costos de producción, particularmente en sectores clave como la manufactura y la industria automotriz. El riesgo no es menor, pues cualquier incremento en insumos puede reducir márgenes y competitividad. Aun así, también se abre una ventana de oportunidad: la relocalización de proveedurías y la sustitución de importaciones podrían beneficiar a la entidad si se logra atraer inversión y fortalecer cadenas locales. El reto para Sonora será convertir el escenario adverso en una palanca de desarrollo, apostando por innovación, integración regional y políticas públicas que acompañen al sector productivo en esta etapa de ajustes inevitables.
VALOR AGREGADO AL CAMPO SONORENSE
El anuncio del inicio de la construcción del Parque Industrial Ganadero representa una señal clara de que el sector primario de Sonora busca dar un salto estratégico hacia el valor agregado y la autosuficiencia productiva. La iniciativa encabezada por el presidente de la Unión Ganadera Regional de Sonora, Juan Ochoa Valenzuela, no sólo responde a la inestabilidad provocada por los recurrentes cierres fronterizos, sino que plantea una visión de largo plazo para fortalecer la competitividad de los productores locales. Remodelar el rastro existente, crear una sala de corte y deshuese, modernizar las subastas y reubicar infraestructura clave como la planta de alimentos en Hermosillo, configura un ecosistema productivo integral que permitirá a la ganadería sonorense crecer con mayor certidumbre. Este proyecto, respaldado por apoyos federales y créditos a pequeños y medianos ganaderos, tiene el potencial de transformar la lógica tradicional de exportar ganado en pie para pasar a comercializar carne con mayor valor en mercados internacionales. Más allá de la infraestructura, el Parque Industrial Ganadero simboliza una apuesta por la resiliencia del campo frente a factores externos y por una economía regional más sólida. Si se ejecuta con planeación y transparencia, puede convertirse en un referente de cómo el sector agropecuario puede adaptarse, innovar y detonar desarrollo económico sostenido en Sonora.
LÍMITES CLAROS ENTRE GOBIERNO Y AMBICIÓN ELECTORAL
El llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum a que los funcionarios que busquen una candidatura en 2027 renuncien a sus cargos es un mensaje directo que apunta a una de las mayores exigencias de la ciudadanía: congruencia y juego limpio en la vida pública. En un contexto donde históricamente el poder se ha utilizado como trampolín político, la advertencia de separar funciones de gobierno y aspiraciones personales busca marcar una línea que, aunque obvia en el discurso democrático, pocas veces se respeta en la práctica. Al recordar que existen instituciones como el Instituto Nacional Electoral y el Tribunal Electoral para vigilar los procesos, Sheinbaum también traslada la responsabilidad a los órganos autónomos, pero deja claro que desde el Ejecutivo no debe haber ambigüedades. Su referencia a que ella misma se encuentra de licencia subraya el intento de predicar con el ejemplo, incluso dentro de Morena, partido que tradicionalmente ha recurrido a encuestas internas para definir candidaturas. La advertencia no sólo aplica a Guerrero, sino que envía una señal nacional: quien quiera competir debe hacerlo sin el respaldo del cargo público. De cumplirse, esta postura podría ayudar a reducir sospechas de ‘dedazo’, uso de recursos públicos y ventajas indebidas, fortaleciendo la credibilidad de los procesos internos y electorales.
VENEZUELA COMO CAMPO DE BATALLA POLÍTICA INTERNA
El choque entre Alejandro ‘Alito’ Moreno y Jorge Álvarez Máynez por la crisis en Venezuela exhibe menos una preocupación genuina por la democracia latinoamericana y más el uso del tema como arma en la disputa política interna de México. Las acusaciones cruzadas, los insultos y la descalificación personal revelan una oposición fragmentada que prefiere el escándalo digital antes que una postura seria y coherente en política exterior. Mientras Máynez acusa a Morena y al bloque PRI-PAN de silencio y simulación frente al autoritarismo, ‘Alito’ responde con virulencia, señalando supuestos pactos y conveniencias, pero sin elevar el nivel del debate. En el fondo, ambos discursos parecen dirigidos más a posicionarse ante la opinión pública nacional que a aportar soluciones o reflexiones profundas sobre la compleja realidad venezolana. El resultado es un intercambio que banaliza un tema delicado, reduce la discusión a consignas y confirma que, en la arena política mexicana, Venezuela se ha convertido en un pretexto recurrente para medir fuerzas, ganar visibilidad y golpear al adversario. La ciudadanía observa cómo la defensa de la democracia se transforma en espectáculo, dejando claro que el reto no es solo condenar regímenes autoritarios en el extranjero, sino construir una oposición creíble, responsable y con altura de miras en casa.

