Martín alberto Mendoza Salazar

PESE A QUE NO ESTÁ EL HORNO PARA BOLLOS INEXPLICABLEMENTE PARECIERA QUE GOBIERNO FEDERAL TIENE A CAJEME EN EL OLVIDO; LLEVAN MESES QUE MINISTERIOS PÚBLICOS FEDERALES ASIGNADOS A LA CIUDAD TAL PARECE QUE ESTÁN SOLO DE ADORNO; SOLO PINTADOS EN LA NÓMINA, PERO AUSENTES EN LA REALIDAD COTIDIANA; ACTÚAN COMO SI EN CAJEME NO EXISTIERAN DELITOS DE SU COMPETENCIA; COMO SI LA VIOLENCIA QUE SE VIVE TODOS LOS DÍAS NO TUVIERA TAMBIÉN UN CLARO COMPONENTE FEDERAL; CON EL ARGUMENTO CÓMODO DE QUE EL NARCOMENUDEO FUE TRASLADADO AL FUERO COMÚN; LA FISCALÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA (FGR) SIMPLEMENTE SE HIZO A UN LADO; BAJO ESA NARRATIVA, PARECIERA QUE LA FEDERACIÓN YA NO TIENE NADA QUE INVESTIGAR EN CAJEME; SIN EMBARGO, LA REALIDAD CONTRADICE ESE DISCURSO; ARMAS DE USO EXCLUSIVO DEL EJÉRCITO, DELINCUENCIA ORGANIZADA Y TRASIEGO; ESTRUCTURAS CRIMINALES COMPLETAS SIGUEN OPERANDO SIN QUE EXISTA UNA RESPUESTA FEDERAL VISIBLE; ELLOS SOLO VAN POR LO GRANDE; EL PROBLEMA ES QUE NI POR LO GRANDE VAN; NO HAY CATEOS, NO HAY INVESTIGACIONES DE ALTO IMPACTO; NO HAY DESMANTELAMIENTOS DE CÉLULAS CRIMINALES NI RESULTADOS QUE REFLEJEN UNA ESTRATEGIA SERIA DE LA FEDERACIÓN; URGE SU PRESENCIA AQUÍ;  MÁS QUE INSTALAR RETENES CON INDIVIDUOS QUE NI SIQUIERA SON ELEMENTOS EFECTIVOS DE LA INSTITUCIÓN POR LO VISTO EN REDES SOCIALES;  SON QUIENES HACEN EL “TRABAJO SUCIO” DE EXTORSIONAR A PAISANOS COMO SUCEDIÓ EN DICIEMBRE PASADO EN ALGUNOS PUNTOS DEL SUR Y NORTE DE LA GEOGRAFÍA SONORENSE; LOS TIPOS VESTIDOS DE NEGRO NO PORTAN NINGÚN DOCUMENTO QUE ACREDITE REALMENTE COMO EFECTIVOS DE LA FISCALÍA FEDERAL; MIENTRAS DELEGADO ESTATAL DE FGR HACE COMO QUE LE HABLA LA VIRGEN; ¿HASTA CUÁNDO ACTUARÁN AQUI?

A PESAR de que Cajeme no pasa por buen momento, en el tema de la seguridad pública, inexplicablemente pareciera que el gobierno federal tiene a Cajeme en el olvido. Llevan meses que los Ministerios Públicos Federales (MPF) asignados a la ciudad tal parece que están solo de adorno, pintados en la nómina, pero ausentes en la realidad cotidiana. Actúan como si en Cajeme no existieran delitos de su competencia, como si la violencia que se vive todos los días no tuviera también un claro componente federal. Con el argumento cómodo de que el narcomenudeo fue trasladado al fuero común, la Fiscalía General de la República (FGR) simplemente se hizo a un lado. Bajo esa narrativa, pareciera que la federación ya no tiene nada que investigar en Cajeme. Sin embargo, la realidad contradice ese discurso. Armas de uso exclusivo del Ejército, delincuencia organizada, trasiego y estructuras criminales completas siguen operando sin que exista una respuesta federal visible. Al interior, el mensaje es tan recurrente como preocupante. Ellos solo van por lo grande. El problema es que ni por lo grande van. No hay cateos, no hay investigaciones de alto impacto, no hay desmantelamientos de células criminales ni resultados que reflejen una estrategia seria de la Federación en una de las ciudades más violentas del país…EN LOS PRIMEROS días del mes actual hubo cambio de la Subdelegado de la Fiscalía Especializada de Control Regional (Fecor) lo que antes era la Subdelegación de Procedimientos Penales de la PGR, en el sur de la entidad. Al menos el funcionario en cuestión coordinó algunas intervenciones como parte de las investigaciones y la lucha que libran contra el narcomenudeo y otros delitos contemplados en el Código Penal Federal, pero llevan meses que de plano personal de la Fecor se echó la cola al hombro al no figurar en el combate contra el narcotráfico como se hizo en otras épocas, cuando en verdad se actuaba enérgicamente contra los mercaderes de la droga. Cómo no recordar que a finales de los años noventa el entonces subdelegado de la PGR, Eduardo Santos Acosta Michel, detuvo a los entonces comandantes de la Policía Judicial del Estado y de la Judicial Federal, ya que presuntamente se quedaron con un cargamento de droga que no reportaron. Sin duda que fue un hecho que cimbró a la sociedad cajemense por la trascendencia del hecho en el que desleales servidores públicos terminaron en prisión. En ese entonces el delegado estatal de la PGR era el ahora General Ernesto García Guerrero, quien brindó apoyo a Acosta Michel para que aplicara todo el peso de la ley a los mandos policíacos que estuvieron presos varios años en el reclusorio…MIENTRAS Cajeme arde, la federación observa desde lejos. Los homicidios continúan, el miedo se normaliza y la ausencia federal se vuelve costumbre. No es una percepción aislada ni una exageración mediática, es una realidad que se palpa en las calles y en los expedientes que nunca avanzan. La nueva Fiscal Federal, Ernestina Godoy Ramos, tiene la obligación institucional de voltear hacia Cajeme y preguntarse por qué aquí no hay presencia operativa federal. Porque en esta ciudad no faltan delitos, lo que falta es voluntad y esto debe saberlo el delegado estatal de la FGR, en la entidad, Francisco Sergio Méndez, y en consecuencia debe gestionar mayor estado de fuerza a la Policía Federal Ministerial para que de igual manera forme parte de las corporaciones que trabajan por la seguridad, esto, más que instalar retenes con individuos que ni siquiera son elementos efectivos de la institución y por lo visto en las redes sociales son quienes hacen el “trabajo sucio” de extorsionar a paisanos como sucedió en diciembre pasado en algunos puntos del sur y norte de la geografía sonorense. Los tipos vestidos de negro no portan ningún documento que los acredite realmente como efectivos de la Fiscalía Federal. Sin embargo, se ostentan verbalmente como tal, cuando particularmente abordan a autobuses de pasaje foráneo que se dirigen tanto al sur como al norte del territorio sonorense. Qué no estará enterado de ello Francisco Sergio Méndez o de plano hace como que le habla la virgen. Para nadie es un secreto que por siempre han existido los llamados “madrinas” o “mangueras” y se encargan de acosar a pasajeros que van o vienen procedentes del sureste del país tomándose la libertad de bajarlos de los autobuses para interrogarlos a hurtadillas y tratar de quitarles el poco dinero que traen en sus bolsillos. Hay que insistir en que Cajeme no necesita pretextos legales ni repartos de competencia para justificar la inacción. Necesita que el Gobierno Federal asuma su responsabilidad. Hoy, los MPF no solo están ausentes, están fallándole a una ciudad que lleva años pagando con sangre el costo del abandono…AHORA con el arribo de más militares a Sonora es vital decir que hoy más que nunca resulta necesario replantear el manejo de los operativos militares en coordinación con la Policía Estatal de Seguridad Pública (PESP) que ha demostrado efectividad y credibilidad en sus labores. La realidad que vive Cajeme no permite improvisaciones ni acciones aisladas; exige una estrategia clara, definida y sostenida en el tiempo. No se trata de inventar nada nuevo, sino de retomar esquemas que ya demostraron su eficacia. Meses atrás se implementaron operativos sorpresa con resultados positivos: patrullajes conjuntos, mandos bien definidos, dos unidades trabajando de manera coordinada —una de la Policía Estatal y otra del Ejército— realizando revisiones vehiculares aleatorias, sin avisos previos y con presencia constante en las calles. Esa fórmula funcionó porque generaba disuasión real, cerraba espacios a la delincuencia y devolvía confianza a la ciudadanía y esto es importante que lo conozcan tanto el comandante de la 4ta Zona Militar, General José Manuel Guevara Castillo y el comisario de la PESP, José Guadalupe Martínez Lavareaga, para efectos de instruir a sus mandos a delinear como perspectiva este modelo de trabajo. Hoy el contexto obliga a volver a ese tipo de coordinación. En una sola noche se registraron hechos que marcan a la población en distintos puntos de la ciudad: un homicidio consumado, uno más en la colonia Valle Verde y un tercero en Urbi Villa del Real, donde el lesionado logró huir pese a haber recibido impactos, pero horas posteriores se conoció su muerte en una unidad hospitalaria. Estos episodios reflejan que los grupos delictivos se mueven con libertad y que la respuesta institucional sigue siendo reactiva. Valdría la pena plantear este prototipo de trabajo al General Guevara Castillo, comandante de la Cuarta Zona Militar, para que, junto con las autoridades estatales, se defina una estrategia conjunta que no dependa de operativos esporádicos, sino de una coordinación permanente y efectiva. Cuando la violencia avanza, la omisión también cuenta. Cajeme necesita acciones firmes, no discursos…INSISTIMOS EN ya es tiempo de que los operadores policiacos dejen de trabajar en islas y comiencen a dialogar, coordinarse y construir una contención real contra el crimen. La realidad exige acciones radicales, firmes y continuas, no discursos ni operativos aislados que solo anuncian presencia y luego se diluyen sin resultados tangibles. Se requiere una estrategia de batidas simultáneas y en serie, sin intervalos, que no den margen de escape a ningún grupo delincuencial. Operativos quirúrgicos, sorpresivos y sostenidos en el tiempo, capaces de cerrar salidas, cortar rutas y desarticular estructuras completas. No golpes mediáticos; acciones persistentes que modifiquen la realidad en las calles. El ejemplo está a la vista. Lo que se ha hecho en Sinaloa bajo la conducción de Omar García Harfuch demuestra que, aun contra fuego y marea, la paz puede recuperarse cuando hay mando, inteligencia y decisión. Maniobras sin pausas, sin avisos, con precisión y constancia. Así se construye autoridad y se recupera territorio. Pero la seguridad no se sostiene solo con patrullas y operativos. La Fiscalía es pieza clave, y hoy el señalamiento es inevitable. Es momento de poner en el centro del debate a la Fiscalía General de Justicia del Estado y, en particular, a su titular Gustavo Rómulo Salas Chávez, cuya llegada ha dejado en la percepción ciudadana un profundo contraste entre el discurso de justicia pronta y expedita y la realidad que se vive día a día…Luego seguimos, Dios mediante.

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