Dayan Lagarda / MO
Productores y organismos agrícolas coinciden que, ante un panorama adverso, la necesidad de una gestión integral que considere de manera anticipada los pronósticos climáticos, la disponibilidad de agua, la investigación y el comportamiento de los mercados, pues la rapidez en la toma de decisiones será clave para reducir la exposición a estos escenarios.
Al respecto, Alejandro Jiménez Lagunes, climatólogo de Cesave, subrayó que los productores requieren mejores herramientas de pronóstico y planeación para reconvertir sus cultivos de acuerdo con las condiciones reales del clima y los precios.
Señaló que no es viable continuar sembrando trigo si su precio no es competitivo, aun cuando existan buenas condiciones de agua y clima, dado a que las condiciones climáticas y de mercado continúan representando un escenario complejo para los productores.
También planteó que, ante un futuro poco alentador en materia hídrica y climática para la región, es necesario adoptar estrategias responsables, incluso considerando reducir las superficies de siembra o apoyar a los productores para no sembrar en ciclos de alto riesgo, con el objetivo de evitar pérdidas económicas y garantizar la sostenibilidad del sector agrícola en Sonora.

