MILÁN. El Atalanta remontó el marcador en casa y se clasificó a octavos de final de la Champions League.
Bien dicen que el 2-0 es uno de los marcadores más engañosos del futbol, y es que el conjunto alemán llegó al partido de vuelta con la confianza en los botines tras llevarse la ida con goles de Guirassy y Beier.
Muy temprano en el partido, para ser exactos, al minuto cinco del encuentro, Gianluca Scamacca se encargó de abrir el marcador y dio inicio a la remontada de la tarde, Scamacca llegó al área por detrás de los defensas para empujar el balón dentro del arco.
El resto de la primera mitad transcurrió con el 1-2 global, y fue hasta el último minuto del tiempo regular que apareció Davide Zappacosta para marcar el empate del encuentro y conseguir el objetivo de irse al descanso con igualdad de posibilidades de clasificar a octavos.
La segunda mitad inició con la intensidad de la primera, los locales lo tenían muy claro, la meta no era solo empatar el marcador, era darle la vuelta por completo, y así ocurrió al minuto 57 con un remate de cabeza esquinado de Mario Pasalic, Atalanta se iba arriba en el global.
Tal parece que la caída del tercer gol despertó al conjunto alemán y casi 20 minutos después de la anotación, Karin Adeyemi marcó la anotación del Borussia que obligaba el alargue del partido, producto de una jugada de tres toques, Adeyemi se metió al centro del área y desde ahí remató al poste izquierdo del arquero.
En la última jugada del partido, un error en la defensa del Dortmund terminó en un penal cometido por Bensebaini, que, al intentar desviar el balón, terminó dando un tallón en el rostro del rival, lo que fue sancionado por el árbitro central.
Al minuto 8 del tiempo agregado Samardzic cobró el penal y con eso le concedió el pase al Atalanta a los octavos de final de la Champions League y dejó fuera al club alemán que no supo cerrar el partido, y por un error, entregó el pase a su rival.


