Rafael Rentería / MO
A más de un mes del incendio registrado en la tienda Sam’s Club de Vado del Río en Hermosillo, especialistas alertan que el sitio ya representa un riesgo sanitario que podría afectar a la población si no se atiende de manera oportuna.
Héctor Duarte Tagles, especialista en salud ambiental y ocupacional, así como académico de la Universidad de Sonora, explicó que la acumulación de escombros, residuos y restos de mercancía al interior del inmueble ha derivado en procesos de descomposición que favorecen la generación de contaminantes.
“Desde el momento del siniestro se liberaron sustancias nocivas a la atmósfera, producto de la combustión de diversos materiales. A esto se suman los efectos posteriores, como la descomposición de alimentos y otros productos que permanecieron en el lugar tras el incendio”, comentó.
El experto señaló que los malos olores reportados por vecinos y comercios cercanos son una señal clara de la presencia de materia orgánica en descomposición, lo que genera condiciones propicias para la proliferación de moscas, insectos y, eventualmente, roedores. Indicó que factores como el aumento de temperaturas y la humedad registrada por lluvias recientes aceleran estos procesos, incrementando el riesgo sanitario.
Asimismo, advirtió que el sitio debe ser considerado como una zona con residuos potencialmente peligrosos, por lo que cualquier intervención, ya sea limpieza o demolición, debe realizarse bajo estrictos protocolos y con personal capacitado, a fin de evitar la exposición a sustancias dañinas.
“También la presencia de bacterias, hongos y partículas suspendidas puede provocar afectaciones a la salud, principalmente problemas respiratorios, alergias e infecciones, especialmente en personas vulnerables”, dijo.
Ante este panorama, subrayó la urgencia de retirar los escombros y aplicar medidas sanitarias que reduzcan los riesgos para habitantes, trabajadores y negocios de la zona, evitando que la situación evolucione en un problema mayor de salud pública.






