Pablo Beltrán / MO
Y aunque con el paso de los días se ha ido diluyendo la efervescencia en torno a la reciente aparición del expresidente AMLO, de cualquier forma, el tema de la colecta convocada por el Tabasqueño a favor de Cuba deja mucho para la reflexión.
‘Estoy en retiro, pero me hiere que busquen exterminar, por sus ideales de libertad y defensa de la soberanía, al hermano pueblo de Cuba’, dejó patente el de Macuspana al inicio de su mensaje en su cuenta de ‘X’.
Rematando: ‘A quienes piensan que se trata de un pleito ajeno, les recuerdo lo que dijo el general Cárdenas cuando fue la invasión de playa Girón: ‘no es lícito preconizar nuestra indiferencia ante su heroica lucha, porque su suerte es la nuestra’’. Para finalmente sacar el ‘sable’ y solicitar depósitos en una cuenta de una asociación civil -en conocido banco del norte- para comprar alimentos, medicinas, petróleo y gasolina a favor del ‘pueblo cubano’ y…’ ¡que cada quien aporte lo que pueda!’.
Por supuesto su aparición provocó reacciones por todos lados durante la semana que corre, máxime que su intervención a favor de la isla es en momentos de relativa tensión en la relación de México con los Estados Unidos, estos últimos con la recientemente advertencia del incremento de aranceles para aquellos países que estuvieran mandando petróleo y combustibles al gobierno cubano, lo que puso freno a los millones de litros enviados por el gobierno federal a través de la paraestatal PEMEX, que nomás en el caso de 2025, se contó la friolera de 17 millones 250 mil barriles de petróleo y 245.9 millones de litros de combustible -turbosina, diésel y gasolina-, esto a través de 65 envíos subsidiados y a crédito, llevados a cabo por medio de la filial Gasolinas Bienestar, estimándose dichos exportaciones en un valor superior a los tres mil millones de dólares.
Actores políticos del interior y del extranjero saltaron a la palestra. Por el lado de Movimiento Ciudadano, Alejandra Barrales, puso en tela de duda la convocatoria con un ‘dudamos que el apoyo llegue al pueblo’, pues a su juicio no hay mecanismos que garanticen que los recursos no queden en la estructura del gobierno cubano o en la burocracia mexicana.
El panista Federico Döring, enfatizó: ‘Hay que distinguir: el pueblo de Cuba no tiene la culpa ni de su gobierno tirano ni de las fechorías de Morena. Tenemos solidaridad con ellos, pero cuando se han hecho acciones humanitarias, ha habido escándalos donde se roban o revenden lo donado’. El diputado Arturo Ávila, vocero del morenismo, felicitó lo que llamó la valiente convocatoria de Andrés Manuel López Obrador para apoyar al pueblo hermano de Cuba. La propia presidenta Sheinbaum avaló la propuesta de su antecesor, haciendo reminiscencias sobre el sufrimiento del pueblo cubano.
Por el lado del extranjero, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, manifestó que la mejor forma de ayudar al pueblo cubano es empoderándolo, ‘no al régimen que los ha oprimido durante décadas’; lo que tuvo una respuesta inmediata del embajador cubano en suelo nacional, Eugenio Martínez, quien le espetó a su homólogo: ‘seguramente responde a su molestia por la solidaridad y hermandad de mexicanas y mexicanos con pueblo cubano’.
Tirios y Troyanos en el tema, chispas por todos lados con la reaparición del expresidente Obrador, que con su botoncito desde Palenque, es capaz de poner todas las alertas en rojo desde Mérida a Ensenada, con eco hacia los vecinos del norte. Sus anteriores reapariciones después de su autollamado ‘retiro’, fueron en 1 de junio de 2025 con motivo de la elección judicial, para luego volver a salir en 30 de noviembre de ese mismo año para anunciar su libro intitulado ‘Grandeza’, brincando así al año actual, con su reciente salida de 03 de enero en virtud de la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. Esta última la cual calificó como un atentado contra la soberanía del pueblo venezolano, en donde a la captura de Maduro, le dio el tono de ‘secuestro’. Ahora es su cuarta aparición con el tema de Cuba y habrá que esperar el ‘no hay quinto malo’, para algún otro evento de nervio político, de los que ahora abundan en nuestro paisaje surrealista.
Hay quienes califican de oportuna la aparición del exmandatario y otros de inoportuna, pues se está entrando en estos días a la revisión del Tratado comercial de México con Estados Unidos y Canadá (T-MEC), situación que pudiera dar muchas sorpresas, ya que no vaya a ser que los gringos hagan su ‘ajuste de cuentas’ por esta y otras desavenencias y nos quedemos sin la relación comercial, que a juicio de algunos desvelados no se ocupa, tachándola de neoliberal. Y claro, en dado caso del no refrendo, no se trataría de volver al pasado, sino de volver a las cavernas, pues ahí nos veríamos qué producimos, fabricamos y nos vendemos entre nosotros y si acaso, acudiendo a preexistentes relaciones con otros países, los cuales no tienen margen de comparación para efectos de ganancias comerciales.
Y volviendo a lo de la coperacha del ex, no sería mala idea, que algún o algunos políticos igual de ‘patriotas’, hicieran una convocatoria de buen calado para apoyar, ya sea, a los niños enfermos de cáncer, a los menores que deambulan por las calles, a aquellos que tuvieron que abandonar sus estudios, a las madres buscadoras, a los deportistas que botean en las esquinas, a las mujeres vulneradas, a los discapacitados, a las etnias sin servicios básicos…o a la atención de otras tantas necesidades de los grupos vulnerables.
También se pudiera hacer una encuesta -nada egoísta- para ver quiénes prefieren primero apoyar a nuestros connacionales en desgracia y después a los gobiernos y pueblos extranjeros…o al revés.
Y como dijo el ícono nacional Cuauhtémoc, ante al tormento de Cortés:
¿Acaso yo estoy en un lecho de rosas?…






