Lorenza Sigala / MO
Con una inversión total de 770 millones de pesos, el Gobierno de Sonora pondrá en marcha un plan integral para el saneamiento de aguas residuales en Nogales, con el objetivo de que la ciudad cuente con la capacidad para tratar sus propias aguas sin depender de infraestructura en Estados Unidos, informó el gobernador Alfonso Durazo Montaño.
El mandatario estatal detalló que del monto total, 400 millones de pesos se ejercerán en 2026 y los 370 millones restantes en 2027, como parte de una estrategia enfocada en ampliar la capacidad de tratamiento y modernizar la infraestructura hidráulica de la ciudad.
Actualmente, explicó, gran parte de las aguas residuales de Nogales son tratadas en una planta ubicada en territorio estadounidense, por lo que este proyecto busca revertir esa situación y fortalecer la autosuficiencia del municipio en materia de saneamiento.
“Es un plan integral para sanear las aguas residuales de Nogales; el objetivo es darle capacidad a la ciudad para tratar sus propias aguas”, expresó Durazo Montaño.
El gobernador también recordó obras previas como el entubamiento de la avenida Tecnológico, una zona que históricamente representaba un riesgo durante la temporada de lluvias, donde se registraban arrastres de vehículos y pérdidas humanas.
Destacó que, tras la intervención en ese punto crítico, por primera vez no se registraron víctimas fatales, cuando anteriormente se reportaban entre 12 y 15 muertes anuales.
“Se criticó la obra, pero se olvidó que el año pasado no tuvimos una sola víctima fatal en esa avenida, que antes cobraba muchas vidas”, señaló.
Por su parte, autoridades técnicas explicaron que durante 2026 los trabajos estarán enfocados en ampliar la capacidad instalada para el tratamiento de aguas residuales, así como en la rehabilitación de subcolectores y modernización de infraestructura.
Para 2027, se contempla la ampliación de plantas tratadoras clave, lo que permitirá duplicar su capacidad y atender el crecimiento poblacional, además de garantizar que el agua tratada cumpla con normas que permitan su reutilización y descarga segura.
El proyecto, además de beneficiar a la población de Nogales, contribuirá a reducir el envío de aguas residuales hacia Estados Unidos, fortaleciendo el aprovechamiento del recurso en territorio mexicano y apoyando el desarrollo urbano y de vivienda en la región.




