EXPRESIONES
Araceli Martínez
En la columna pasada, comentábamos que el diputado local Raúl ‘El Pollo’ Castelo iba prácticamente solo como aspirante varón por Morena a la alcaldía de Cajeme.
Sin embargo, Felipe Coronel alzó la voz para decirnos, ‘¡momento! ¡momento! El Pollo no es el único. Yo también voy’. Coronel es abogado graduado de la UNISON en 2015 y se ha especializado en juicios de amparo; en 2022 fue servidor público de la Secretaría de Desarrollo Social de Sonora ya con Alfonso Durazo como gobernador; actualmente tiene su propia firma de litigio.
Su participación política inicia en 2012 con el Movimiento Estudiantil YoSoy132 en la Unison donde participó en las movilizaciones contra la imposición de Peña Nieto; en 2013 fue parte activa de las asambleas estatales en Sonora para la creación de Morena; en 2014 se unió a la defensa de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa; en 2017, fue participante en Sonora del Movimiento No al Gasolinazo; en 2018 se integró a la campaña del presidente Andrés Manuel López Obrador como ayudante en la casa de campaña de la colonia Roma; y en 2023 fue coordinador de jóvenes con Claudia Sheinbaum en el estado, participando activamente en la precampaña y campaña.
Luego en 2021 y 2023 fue precandidato a legislador estatal; y posteriormente candidato a juez federal en 2025; actualmente como miembro del Movimiento Nacional en Defensa de la 4T-Voces del Pueblo exige mayores condiciones democráticas al interior del partido; y ha peleado para que los cargos se den a los auténticos morenistas.
Y habrá que recordar que en la primavera del 2024 se fue hasta la Ciudad de México a las oficinas nacionales de Morena a denunciar las irregularidades en las encuestas que permitieron que Anabel Acosta se convirtiera en candidata a diputada federal del distrito 6.
Cosas de la vida, ahora ambos buscan la alcaldía.
No cabe la menor duda de que Coronel sería un gran candidato, es morenista de corazón, preparado y sobre todo honesto; y bueno siempre han dicho que Morena necesita gente joven, ahí está Coronel entonces.
Pero luego nos enteramos que Noé Alejandro Ibarra, el secretario de Bienestar en Cajeme también anda alborotado para ser alcalde. Ya lleva cinco años en el cargo. El ya fue regidor en el primer trienio del alcalde Javier Lamarque en los años 90. De hecho, comenzó su carrera política ayudando en la campaña para gobernador de Adalberto Rosas López a principios de la década de los 90.
Sin embargo, antes de buscar la alcaldía, Ibarra deberá resolver sus asuntos maritales pendientes que ya llevan varios años, y de tanto en tanto le ocasionan escándalos públicos que no le ayudan para nada en su intento por ser alcalde, ni lo hacen lucir bien en el cargo que ya ostenta.
Por ahí también ha dicho que quiere ser alcalde, Pepe Guerra hijo; y no es la primera vez. Ya son varias. La duda que tenemos es por qué partido. Estaba en el PT, coquetea seguido con Morena, pero no tiene un equipo y organización fuerte que lo respalde. Su único respaldo, son sus ganas.
Tampoco olvidemos al regidor independiente Manuel Borbón hijo, que quiere ser alcalde, y si pudiera ser candidato por Morena, pues qué más qué mejor. A diferencia de Pepito, Manuelito si trae bastante lana para promoverse con espectaculares, despensas, y se mueve a diestra y siniestra.
TERCERA DERROTA
Resulta que la exsecretaria de Desarrollo Social con el alcalde Faustino Felix Chávez, Denisse Navarro también quiere ser alcaldesa de Cajeme. ¿Por qué partido? Pudiéramos pensar que por el MC, pero también se habla de que ya regresó al PRI.
Muchos se preguntan si no le estará apostando a una tercera derrota. Ya compitió para diputada local por el PRI y el MC, y perdió; luego cuando ya tenía amarrada una diputación federal por el PRI hace años se la tumbaron.
La inquieta exfuncionaria fue muy criticada porque cuando fue secretaria de desarrollo social, metió en la nómina a toda su familia, papá, mamá, marido y hermanos. Nomás le faltó meter a su mascota. Ahí es donde te das cuenta que muchos quieren llegar a los cargos, no para ayudar al pueblo, sino para ayudarse a sí mismos a salir de la estrechez económica; y son muy familiares.
Algunos se pasan, y meten de más la mano a las arcas públicas y quedan ricos de por vida.
Habrá que reconocerle a Navarro que es muy aventada porque hasta hizo circular una encuesta ‘oficial’ que la sitúa con el 41% de la intención del voto para la alcaldía contra el 36% del diputado Raúl ‘El Pollo’ Castelo. ¡Amalayón! Se vale soñar. ¡Más seriedad!
LAS CONTENDIENTES FEMENINAS
Por el lado femenino, la lista de mujeres morenistas, aspirantes a alcalde, se encuentra hasta las manitas.
Ya saben que están apuntadísimas: la diputada federal Anabel Acosta, las diputadas locales Deny Gastélum y Ernestina Castro, la directora del DIF Claudia Santa Cruz, y Marina Herrera, secretaria de las mujeres.
La fortaleza de Castro se la da su cercanía al gobernador Alfonso Durazo; la de Santa Cruz y Herrera, ser gente del alcalde Javier Lamarque y de la primera compañera, Patricia Patiño; la Deny es bien vista por el alcalde Lamarque y conocida por el gobernador, pero tal vez su juventud no la favorece por ahora aunque trae mucho trabajo de calle; y la de la diputada federal Anabel pues es nada menos que su papá Raúl Acosta, que sabe bien qué botones apretar para lograr que sus hijas queden bien colocadas. Es un gallo en esas lides.
EL RELIGIOSO SECRETARIO DE GOBIERNO
Fue muy interesante ver la pasión con que el secretario de gobierno Adolfo Salazar Razo defendió sus creencias cristianas en una entrevista con Proyecto Puente.
‘Más allá de ser funcionario público, tengo una vida y soy parte de una comunidad cristiana’, dijo; y agregó que el movimiento de la 4T es un mosaico plural en el que participan creyentes, libres pensadores, católicos, cristianos, en los que todos pueden convivir.
Hay quienes no vieron con buenos ojos que el funcionario fuera tan abierto sobre su religión; pero él solo respondió y se explayó en respuesta a la pregunta que le hicieron.
Todo se le escuchó muy bonito; y está bien mientras no le imponga a nadie sus creencias; y más allá, el reto de cualquier persona de fe, es aplicar sus valores religiosos al quehacer público, sobre todo en no robar al erario, ni hacer negocios al amparo del poder. Si Salazar Razo logra eso, pues entonces creeremos que es buen cristiano.
Tenemos que mencionar que se le ha citado como posible candidato a la gubernatura; y él se concretó a responder que si el Movimiento (llámese Morena) lo necesita, él estará en la boleta electoral; y si no, seguirá sirviendo como secretario de gobierno hasta concluir el mandato del gobernador.
Y aclaró que él jamás ha jamás estado en una contienda electoral; es decir que nunca ha sido candidato a nada. Ya veremos, por lo pronto, la lucha entre los morenistas para ser el candidato a gobernador de Sonora, se sigue reduciendo al alcalde Javier Lamarque y a la senadora Lorenia Valles. Lo demás es puro ruido.
Pero mi opinión honesta, es que Salazar Razo tiene futuro político, y muy probablemente su siguiente paso, sea un asiento en alguna cámara legislativa.
TOTALES DESCONOCIDOS
No lo van a creer pero la Asociación Civil Cajeme Cómo Vamos dio a conocer en su más reciente encuesta de percepción ciudadana realizada de septiembre a febrero, que solo el 5.3% de la población conoce a los regidores, frente a un 94.7% que no los hace en este mundo.
Híjole pues qué están haciendo mal; la realidad es que, una vez más, esto es indicativo del bajo nivel en su desempeño. Algunos como la regidora naranja Adriana Torres creen que con hacer videos, ya es suficiente. Ojalá estas evaluaciones los hagan ponerse las pilas en lo que le resta al trienio. Pero lo dudamos. Muchos nomás van por el cheque, a seguir línea levantado la mano, y aprovechar lo que puedan para hacer crecer sus negocios.






