Por Jesús Palomares
Ni los avisos ni los llamados de precaución lograron frenar las ganas de refrescarse. Este fin de semana, varias personas decidieron pasarse por “el arco del triunfo” las recomendaciones de Protección Civil y meterse a las aguas del río Mayo, que recientemente volvió a llevar corriente.
A pesar de las advertencias de no bañarse, los márgenes del río registraron una notable afluencia de visitantes. Familias completas acudieron como si se tratara de un balneario, con todo y niños listos para el chapuzón.
La escena más preocupante no fue el calor sino el riesgo. En uno de los puntos, al menos diez menores se encontraban dentro del agua justo cuando una camioneta cruzó por la zona, prácticamente entre ellos, encendiendo las alarmas de quienes presenciaron la situación.
Ciudadanos señalaron que este tipo de conductas pone en peligro a quienes acuden, especialmente a los más pequeños, ya que la combinación de corriente, vehículos y descuido puede terminar en accidente.
Mientras tanto, el río sigue su curso y algunos también, pero directo contra las recomendaciones.



