Martín alberto Mendoza Salazar
DOS FALLECIDOS DE ASFIXIA POR INMERSIÓN EN CANAL ALTO Y UN HOMICIDIO EN VILLA BONITA EMPAÑAN LA SEMANA SANTA; LO QUE DEBÍA SER UN PERIODO DE DESCANSO Y CONVIVENCIA FAMILIAR COMIENZA A VERSE EMPAÑADO POR HECHOS QUE NO PUEDEN MINIMIZARSE; LA PRESENCIA DE VIOLENCIA, AUNQUE SEA EN DOS EVENTOS, ES SUFICIENTE PARA ENCENDER ALERTAS Y OBLIGAR A UNA REVISIÓN INMEDIATA DE LA ESTRATEGIA DE SEGURIDAD; EN LA SEMANA SANTA DE 2025 NO SE TUVO ANOTACIÓN DE HECHOS VIOLENTOS; ESTO REPRESENTABA UN PUNTO A FAVOR EN MATERIA DE SEGURIDAD Y UN REFERENTE DE QUE SÍ ES POSIBLE MANTENER EL ORDEN; HOY, ESE ANTECEDENTE QUEDA REBASADO, Y CON ELLO TAMBIÉN LA EXPECTATIVA DE REPETIR RESULTADOS POSITIVOS; ANTE ESTE ESCENARIO, ES INEVITABLE VOLTEAR A VER LA OPERACIÓN DE LA SEGURIDAD PÚBLICA; AL INTERIOR DE LA CORPORACIÓN SE INSISTE EN QUE EL CONTROL OPERATIVO RECAE EN ERIC GABRIEL CAMPOS GONZÁLEZ; INCLUSO POR ENCIMA DEL PROPIO SECRETARIO, EL CAPITÁN ALFONSO TENANGO VÁZQUEZ; SI ESAS VERSIONES SON CIERTAS, ENTONCES EL NIVEL DE RESPONSABILIDAD ES MAYOR Y NO ADMITE MARGEN DE ERROR; PREVALECE UNA SITUACIÓN GRAVE; SE ESCUCHA EN CORRILLOS POLICIALES, DEBIDO A QUE HAY QUIENES CONSIDERAN QUE EL DIRECTOR OPERATIVO ES QUIEN TIENE LA BATUTA DE LA CORPORACIÓN FALTANDO A LA LEALTAD DEL COMISARIO TENANGO VÁZQUEZ; INCLUSO HAY MANDOS MEDIOS QUE NO SÓLO LO CONSIDERAN A TÍTULO PERSONAL, SINO LO EXTERIORIZAN, CUANDO ESTO NUNCA ANTES SUCEDIÓ; ¿POR QUÉ ESE AFÁN DE JUGARLE LAS CONTRAS AL SUCESOR DE CLAUDIO CRUZ?; A COMO ESTÁN ÁNIMOS CONTRARIADOS EN EL SENO DE LA TROPA HABRÁN DE SALIR A FLOTE ESOS INSUBORDINADOS; COMPARTE MONTES DE OCA SU VISIÓN EN CUANTO A PROCURACIÓN DE JUSTICIA Y PROCESOS DE INVESTIGACIÓN ACTUAL
CONCLUYERON las festividades religiosas de Semana Santa. Aunque muchos lo aprovecharon como un periodo vacacional que les permitió hacer un alto en sus actividades cotidianas laborales. En lo personal nos tocó trabajar de manera normal figurando el jueves como un día muy intenso. Aunque también sábado y domingo se produjeron eventos trágicos y violentos. Lamentablemente, no fue una Semana Santa blanca. El saldo, hasta este momento, es claro y preocupante: dos personas que perdieron la vida de asfixia por inmersión en aguas del Canal Alto frente a la colonia Antonio Rosales y, además, la irrupción de un hecho violento que rompe con la relativa tranquilidad que se había logrado en periodos anteriores. Esta vez, se registró la ejecución de una persona en Villa Bonita y otra más herida por arma de fuego, en una pollería de calles Norman Borlaug y Salvatierra, sin que hasta ahora se confirme su evolución. Esto cambia por completo la narrativa. Lo que debía ser un periodo de descanso y convivencia familiar comienza a verse empañado por hechos que no pueden minimizarse. La presencia de violencia, aunque sea en dos eventos, es suficiente para encender alertas y obligar a una revisión inmediata de la estrategia de seguridad… Y, ES QUE APENAS en la Semana Santa de 2025 no se tuvo anotación de hechos violentos, lo que representaba un punto a favor en materia de seguridad y un referente de que sí es posible mantener el orden. Hoy, ese antecedente queda rebasado, y con ello también la expectativa de repetir resultados positivos. Ante este escenario, es inevitable voltear a ver la operación de la seguridad pública. Al interior de la corporación se insiste en que el control operativo recae en Eric Gabriel Campos González, incluso por encima del propio secretario, el capitán Alfonso Tenango Vázquez. Si esas versiones son ciertas, entonces el nivel de responsabilidad es mayor y no admite margen de error…EXISTE UNA situación grave; se escucha en corrillos policiales, debido a que hay quienes consideran que el director operativo es quien tiene la batuta de la corporación faltando a la lealtad del comisario Tenango Vázquez. Incluso hay mandos medios que no sólo lo consideran a título personal, sino lo exteriorizan, cuando esto nunca antes sucedió. ¿Por qué ese afán de jugar las contras al sucesor de Claudio Cruz? A como están los ánimos contrariados en el seno de la tropa policial habrán de salir a flote esos insubordinados que evidentemente han sido favorecidos por Campos González. Como es el caso de una mujer policía a quien a decir de la raza sangre azul le regalaron el grado que ostenta y después asignaron una patrulla que se comenta utiliza para asuntos de carácter personal, cuando es un vehículo que le costó a la federación, estado y municipio. Esta misma persona pregona que impulsará la remoción del encargado de los policías auxiliares para hacerse cargo ella y como de todos es sabido es un “negociazo”. Se dice que pretende sacar jugosa raja para hacer partícipe de la recaudación económica de cobros indebidos a los auxiliares, a quien estima a juicio priori es el jefe superior del cuerpo policíaco. También advirtió que promoverá la remoción de la comandante de la Unidad Municipal para Atender la Violencia Familiar, de Género y Personas Vulnerables (UMAV) Alejandra Lema Coronado para que en su lugar sea colocada una de sus hermanas. Pareciera chismorreo, pero no es cualquier cosa, porque ha crecido la irritabilidad entre la tropa y no tardan en delatar su identidad con puntos y comas. Aquí no se trata de grillas ni de protagonismos. Se trata de asumir con seriedad la función pública. La seguridad no es un tema de percepción, es un tema de resultados. Y cuando la violencia aparece, las explicaciones sobran, y las acciones urgen…EN ESE MISMO orden en seguridad pública de Cajeme ya no se está anticipando al delito, solo en ocasiones se está reaccionando, y eso es señal clara de que algo no se está haciendo bien. La inteligencia policial ha quedado relegada y en su lugar vemos operativos improvisados, patrullas que llegan cuando todo ya pasó y decisiones tomadas sobre la marcha. Pero el problema no termina ahí: áreas clave que deberían operar con inteligencia, como el C2, simplemente no están cumpliendo su función. No se observa anticipación, no hay lectura operativa del entorno y no existe una verdadera generación de inteligencia que permita prevenir los hechos. Bajo el mando de Isaías Soria Galván, esta área que debería ser estratégica no está respondiendo a lo que la realidad exige, y más preocupante aún, se perciben conductas dentro del propio personal que reflejan falta de seriedad: elementos que, en lugar de enfocarse en su función, se distraen en dinámicas internas que nada aportan al trabajo operativo. Eso no es inteligencia, eso es simulación. En ese escenario, el primer respondiente carga con todo, pero también hay que decirlo sin rodeos, han pasado años desde la implementación del sistema penal acusatorio iniciado en 2008 y obligatorio desde 2016 y aún persisten fallas básicas que ya no deberían existir. Los elementos policiacos no se identifican correctamente los supuestos de flagrancia, no se detallan los hechos en modo, tiempo y lugar, se cometen errores en el informe policial homologado, en la cadena de custodia y en la preservación del lugar de intervención. Son vicios heredados del sistema inquisitivo que siguen contaminando el procedimiento, y es ahí donde la responsabilidad también recae en el mando actual de la seguridad pública, encabezado por el capitán Tenango Vázquez, quien debe poner especial atención en corregir estas fallas estructurales que ya no pueden seguir normalizándose. Porque cuando estos errores no se atienden desde la base, no solo se repiten, se instalan…EN MUCHOS de los casos y en sectores plenamente detectados, agentes preventivos llegan tarde y en su lugar lo hacen elementos de la Policía Estatal de Seguridad Pública. Esto es común y constante en el sector dos, donde se localizan las colonias Matías Méndez, Cajeme, Beltrones, Los Ángeles, Santa Fe, Real Campestre, Villas de Campestre, San Antonio, Villa Guadalupe y Amaneceres. Lo mismo ocurre en el poniente de la localidad como son las Urbis, Montecarlo, Casa Blanca. Incluso a personal de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal le ha tocado llegar primero que los municipales que prefieren la simulación que cumplir con su deber. De ahí que se insiste en que resultaría saludable en que el nuevo titular de la SSPM haga cambios adecuados apoyado en policías de carreras y no “asesores” que buscan provecho personal. En ese contexto apremia la remoción del director operativo y de los encargados de las Ussi norte y sur, Rogelio Valenzuela Sánchez y Adalberto Nambo Leyva, cuyo quehacer ha resultado improductivo… EN DÍAS recientes leí un punto de vista publicado en un medio estatal, en el que el exfiscal Rodolfo Montes de Oca Mena comparte su visión sobre la procuración de justicia y los procesos de investigación en la actualidad. Es justo reconocer que fue un gran fiscal en su momento. Hubo dirección, hubo control institucional y se construyó una etapa que muchos identifican como sólida. Sin embargo, los tiempos han cambiado, y hoy la procuración de justicia ha quedado a deber en distintos frentes, particularmente en regiones como Cajeme, donde la realidad operativa dista mucho del discurso institucional. El problema no es únicamente estructural, sino de ejecución. Persisten rezagos, carpetas sin avance y una percepción social de impunidad que no puede maquillarse. Evocar el pasado sin asumir el presente genera una narrativa incompleta. En ese mismo sentido, el liderazgo actual también debe analizarse con objetividad. El comisario Carlos Alberto Flores no refleja la dinámica operativa que el cargo exige en un contexto como el que vive Sonora. No se trata de descalificar, sino de reconocer que la exigencia del puesto requiere mayor presencia, mayor acción y resultados visibles. Hay que decir que tampoco lo fue el comisario anterior Manuel Ángel Barrios Macario, quien rara vez visitó este municipio. Hoy se requiere una visión distinta. Se demanda sangre nueva, pero, sobre todo, sangre sonorense. Perfiles que entiendan el territorio, que les duela la realidad que se vive y que asuman el cargo no como una posición, sino como una responsabilidad real…Luego seguimos, Dios mediante.




