Fabiola Navarro / MO
En Cajeme, el abandono de perros continúa siendo una problemática alarmante que se refleja diariamente en denuncias difundidas a través de redes sociales.
Perros, en su mayoría cachorros, son dejados a su suerte en solares baldíos, puentes, calles desoladas y otros puntos del municipio. Sin importar las altas temperaturas, la falta de agua o alimento, quienes cometen estos actos los exponen a condiciones extremas que ponen en riesgo su vida.
A pesar de la labor que realizan asociaciones protectoras de animales y rescatistas independientes, los esfuerzos resultan insuficientes ante el creciente número de casos.
La falta de conciencia y responsabilidad por parte de algunos ciudadanos ha provocado que el abandono vaya en aumento.
Esta situación no solo representa un acto de maltrato animal, sino que también se ha convertido en un problema de salud pública, puesto que la presencia de perros en situación de calle ha derivado en la formación de manadas que, en algunos casos, han agredido a personas, además de generar acumulación de basura y dispersión de desechos.
Cabe señalar que la Ley de Protección y Bienestar Animal del Estado de Sonora, establece que el abandono constituye maltrato animal, por lo que puede ser sancionado con penas que van desde los seis meses hasta los seis años de prisión.






