Por Lorenza Sigala

Integrantes del Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad de Sonora (STEUS) y del Sindicato de Trabajadores Académicos (STAUS) se manifestaron frente al Palacio de Gobierno para exigir mejoras salariales y contractuales, advirtiendo que, de no haber acuerdos, podría estallar una huelga el próximo 30 de abril.

El primero en tomar la palabra fue Alejandro Manzanares Morales, secretario general del STEUS, quien señaló que las negociaciones con la Universidad de Sonora no han presentado avances significativos, particularmente en materia salarial, lo que mantiene inconformes a los trabajadores.

“Los ofrecimientos que nos han hecho es insuficiente, ya que tenemos el crecimiento que nos han hecho en la mesa número uno, la tenemos todavía en esta mesa número once, y es prácticamente con la que estamos concluyendo. Tenemos un cuatro por ciento directo a nuestro tabulador, y un dos por ciento directo a prestaciones. Ese cuatro por ciento directo a nuestro tabulador, prácticamente volvemos a llegar del uno hasta el nivel tres, más o menos, otra vez con el salario mínimo por debajo.”, expresó durante su intervención frente al contingente.

Manzanares Morales detalló que la propuesta de incremento del 4% al salario y 2% en prestaciones resulta insuficiente, ya que incluso con ese ajuste hay trabajadores que continuarían por debajo del salario mínimo, situación que calificó como insostenible.

Por su parte, Cuauhtémoc Nieblas Cota, representante del STAUS, advirtió que el emplazamiento a huelga ya está en marcha conforme a lo establecido por la Ley Federal del Trabajo, luego de que no se alcanzaran acuerdos antes del vencimiento contractual.

“Emplazamos a la Universidad de Sonora para este 30 de abril a las 5 de la tarde”, puntualizó, al señalar que será en esa fecha cuando se determine si estalla o no la huelga.

Durante la manifestación, ambos sindicatos coincidieron en que la administración universitaria no ha realizado las gestiones necesarias para mejorar las condiciones laborales, además de acusar falta de voluntad para modificar cláusulas del contrato colectivo.

Los trabajadores reiteraron que no buscan el conflicto, pero sí condiciones dignas, por lo que hicieron un llamado tanto a las autoridades universitarias como al Gobierno del Estado para intervenir y evitar la suspensión de actividades en la máxima casa de estudios de Sonora.

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