Redacción / El Tiempo
UNISON: NEGOCIAR ANTES QUE PARALIZAR
El llamado del gobernador Alfonso Durazo Montaño a evitar una huelga en la Universidad de Sonora refleja la importancia de privilegiar el diálogo en un momento clave para la comunidad educativa. Más allá de los posicionamientos, una eventual paralización no solo impactaría a trabajadores y autoridades, sino principalmente a miles de estudiantes cuyo proceso académico se vería interrumpido. La disposición del gobierno estatal para acompañar las negociaciones es un elemento positivo, pero no sustituye la responsabilidad directa de las partes involucradas para construir acuerdos viables. Las demandas laborales son legítimas, pero también lo es la necesidad de garantizar la continuidad educativa. En este tipo de conflictos, el desgaste suele escalar cuando se agotan las vías de entendimiento y se recurre a medidas de presión extrema. Evitar ese escenario requiere voluntad política, flexibilidad y, sobre todo, una visión que priorice el interés colectivo por encima de posiciones rígidas. La mesa de negociación sigue siendo el mejor espacio para resolver un conflicto que, de no atenderse a tiempo, podría tener costos sociales mayores.
COALICIONES: NECESIDAD ELECTORAL, NO IDEOLÓGICA
El llamado de diversos liderazgos panistas a mantener la alianza con el PRI rumbo a 2027 confirma una realidad que el discurso oficial intenta matizar: sin coaliciones, la oposición enfrenta un escenario cuesta arriba. Figuras como Antonio Astiazarán Gutiérrez han sido claras al señalar que la única vía competitiva frente a Morena y sus aliados es la construcción de un bloque sólido, más allá de diferencias partidistas. A esta visión se suman perfiles como Adrián de la Garza y Marco Bonilla, quienes entienden que en lo local la suma de fuerzas puede marcar la diferencia entre ganar o quedar relegados. Incluso Marko Cortés plantea una ruta híbrida: competir solos en lo federal, pero aliados en los estados. Este debate deja ver que la oposición no está discutiendo ideologías, sino estrategias de supervivencia política. El riesgo es que la falta de una postura clara genere confusión entre militantes y electores. Si no logran definir con precisión cuándo y cómo aliarse, podrían diluir su fuerza antes de llegar a las urnas.
ENDURECER PENAS: ENTRE JUSTICIA Y DERECHOS
La iniciativa impulsada por Iris Fernanda Sánchez Chiu y Emeterio Ochoa Bazúa para endurecer sanciones contra adolescentes que cometan homicidio responde a una indignación social legítima, pero abre un debate delicado sobre el equilibrio entre justicia y derechos humanos. Casos de alto impacto han evidenciado vacíos legales que generan percepción de impunidad, sin embargo, trasladar el enfoque punitivo al sistema de justicia para menores implica riesgos. La propuesta de prisión preventiva oficiosa y sanciones más largas rompe con el principio de reinserción que rige este modelo, diseñado para reconocer que los adolescentes aún están en proceso de desarrollo. El desafío es atender la gravedad de los delitos sin desdibujar la naturaleza del sistema juvenil. Endurecer penas puede enviar un mensaje de firmeza, pero no necesariamente resolverá las causas estructurales que llevan a menores a delinquir, como la violencia, el abandono o la falta de oportunidades. La discusión debe ir más allá del castigo y centrarse en cómo prevenir que estos hechos ocurran, sin renunciar a la justicia, pero tampoco a la posibilidad de rehabilitación.
VERDE MARCA LÍMITES A MORENA
Las declaraciones de Luis Armando Melgar dejan ver con claridad una realidad que se venía gestando desde hace meses: la alianza entre Morena y el Partido Verde no es incondicional, sino estratégica. Al afirmar que “son aliados, no sometidos”, el legislador pone sobre la mesa una tensión que podría escalar conforme se acerquen las elecciones de 2027. La diferencia entre una alianza legislativa y una electoral no es menor; implica que, aunque coincidan en el Congreso, competirán donde sus intereses así lo demanden. Este posicionamiento también refleja una disputa por espacios y protagonismo dentro de la 4T, donde partidos como el Verde buscan evitar diluirse bajo la hegemonía morenista. Sin embargo, jugar a la autonomía tiene riesgos: dividir el voto en ciertos estados podría beneficiar a la oposición. Al final, más que una ruptura, lo que se observa es una negociación permanente de poder. La clave estará en hasta dónde puede tensarse la relación sin romperse, en un escenario donde cada partido calcula qué le conviene más: sumar o competir.
LICENCIA HOY, PROYECCIÓN MAÑANA
La salida temporal de Andrea Chávez Treviño del Senado no es solo un hecho administrativo, sino un movimiento que se inscribe en la dinámica política rumbo a 2027. Aunque la licencia se da en el contexto de su maternidad, también coincide con el momento en que distintas figuras comienzan a perfilar sus aspiraciones, particularmente en estados clave como Chihuahua. El respaldo público de liderazgos como Gerardo Fernández Noroña refleja que la legisladora mantiene capital político dentro de Morena, lo que podría traducirse en futuras oportunidades electorales. En la política mexicana, las licencias rara vez son neutrales: suelen marcar pausas estratégicas más que retiros definitivos. El desafío para Chávez será regresar con fuerza a la arena pública sin perder visibilidad durante su ausencia. Al mismo tiempo, su caso también pone sobre la mesa la necesidad de normalizar que las mujeres puedan combinar su vida política con la maternidad sin que ello implique un costo en sus aspiraciones. Más que una despedida, todo apunta a que se trata de una pausa con miras a un siguiente capítulo político.






