Martín alberto Mendoza

A MÁS DE 71 MESES DEL HOMICIDIO DE JORGE MIGUEL ARMENTA ÁVALOS LA JUSTICIA SIGUE EN TOTAL ABANDONO; ¿DÓNDE ESTÁ EL VERDADERO NIVEL, ESE QUE TANTO PREGONA LA FISCALÍA GENERAL DE JUSTICIA DEL ESTADO DE SONORA?; ESE NIVEL QUE EL PROPIO FISCAL GENERAL, GUSTAVO RÓMULO SALAS CHÁVEZ, HA SEÑALADO PÚBLICAMENTE COMO MUESTRA DE CAPACIDAD, DE INTELIGENCIA Y DE RESULTADOS EN LA PROCURACIÓN DE JUSTICIA; ¿DÓNDE ESTÁ, CUANDO MÁS SE NECESITA?; HOY HAY UNA HERIDA LATENTE CONTADA EN DÍAS: 2,163 DÍAS SIN JUSTICIA POR EL ASESINATO DE ARMENTA ÁVALOS; DOS MIL CIENTO SESENTA Y TRES DÍAS; MÁS DE SETENTA Y UN MESES; CASI SEIS AÑOS; Y TODO, SIGUE IGUAL; PORQUE NO SE TRATA DE NÚMEROS; SE TRATA DE UNA AUSENCIA QUE PESA TODOS LOS DÍAS; DE UNA FAMILIA QUE NO HA DEJADO DE ESPERAR JUSTICIA VERDADERA; DE UNA SOCIEDAD QUE NO OLVIDA AQUELLA TARDE; PERO TAMBIÉN SE TRATA DE COMPAÑERISMO; DE UN GREMIO QUE NO PUEDE NI DEBE CALLAR; HOY SE HABLA A NOMBRE DE QUIENES EJERCEN EL PERIODISMO CON RESPONSABILIDAD, DE QUIENES DÍA A DÍA ARRIESGAN SU TRANQUILIDAD PARA LLEVAR LA NOTICIA; DE QUIENES COMPARTIERON CAMINO, TRABAJO Y VOCACIÓN, Y HOY SIGUEN EXIGIENDO LO QUE ES JUSTO: LA VERDAD; ¿QUÉ HA PASADO EN 2,163 DÍAS?; PORQUE MIENTRAS EL TIEMPO AVANZA, LA JUSTICIA NO LLEGA; MIENTRAS SE HABLA DE RESULTADOS, ESTE CASO SIGUE SIN RESOLVERSE; Y ESO DUELE; DUELE PORQUE NO FUE CUALQUIER CASO; DUELE PORQUE HUBO COMPROMISOS; DUELE PORQUE SE GENERÓ EXPECTATIVA, Y HOY LO QUE HAY ES SILENCIO; PORQUE MIENTRAS SERES QUERIDOS SIGUEN CARGANDO EL DOLOR, HAY QUIENES CAMINAN LIBRES; SIN PRESIÓN; SIN CONSECUENCIAS; COMO SI NADA; ENTONCES LA PREGUNTA ES DIRECTA: ¿DÓNDE ESTÁ ESE NIVEL QUE TANTO SE PREGONA?; ¿DÓNDE ESTÁ ESA CAPACIDAD REAL DE RESOLVER?; PORQUE 2,163 DÍAS NO SON UN RETRASO, SON UNA DEUDA.

ESTE JUEVES 16 de abril, se cumplieron 71 meses del crimen del fundador y director general de Grupo Medios Obson, Jorge Miguel Armenta Ávalos por lo que es justo cuestionar: ¿Dónde está el verdadero nivel, ese que tanto pregona la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora? Ese nivel que el propio Fiscal General, Gustavo Rómulo Salas Chávez, ha señalado públicamente como muestra de capacidad, de inteligencia y de resultados en la procuración de justicia. ¿Dónde está, cuando más se necesita? Hoy la cifra no la repetiré en números de casos, hoy la expreso en tiempo de espera, en esa justicia pronta y expedita que tanto se invoca. ¿Dónde está? Hoy hay una herida latente contada en días: 2,163 días sin justicia por el asesinato de Armenta Ávalos. Dos mil ciento sesenta y tres días. Más de setenta y un meses. Casi seis años. Y todo, sigue igual. Porque no se trata de números. Se trata de una ausencia que pesa todos los días. De una familia que no ha dejado de esperar justicia verdadera. De una sociedad que no olvida aquella tarde. Pero también se trata de compañerismo. De un gremio que no puede ni debe callar. Hoy se habla a nombre de quienes ejercen el periodismo con responsabilidad, de quienes día a día arriesgan su tranquilidad para llevar la noticia. De quienes compartieron camino, trabajo y vocación, y hoy siguen exigiendo lo que es justo: la verdad. En ese sentido, Medios Obson no es ajeno a este dolor. Se suma. Se suma al reclamo. Se suma a la necesidad de saber qué pasó. Se suma a la exigencia de justicia. Porque hay ausencias que duelen más cuando se comparten, y silencios que no deben normalizarse. ¿Qué ha pasado en 2,163 días? Porque mientras el tiempo avanza, la justicia no llega. Mientras se habla de resultados, este caso sigue sin resolverse. Y eso duele. Duele porque no fue cualquier caso. Duele porque hubo compromisos. Duele porque se generó expectativa, y hoy lo que hay es silencio. Porque mientras una familia sigue cargando el dolor, hay quienes caminan libres. Sin presión. Sin consecuencias. Como si nada. Entonces la pregunta es directa: ¿Dónde está ese nivel que tanto se pregona? ¿Dónde está esa capacidad real de resolver? Porque 2,163 días no son un retraso, son una deuda. Una deuda con la memoria. Una deuda con la verdad. Y una deuda con la justicia. Porque el tiempo no borra, solo exhibe. Y 2,163 días después, la justicia sigue sin llegar. Porque cuando una investigación no da resultados, no es el tiempo el que falla, es quien tenía la obligación de responderle a la sociedad…VAYA JORNADA que se vivió la tarde y medianoche de este jueves, en Cajeme, la violencia volvió a hacerse presente. Inicialmente ejecutaron a un adolescente de 15 años de edad. Fue atacado mientras conducía una motocicleta. Los hechos se registraron en la Alameda. De acuerdo con los primeros datos, el joven era estudiante de la Escuela Secundaria Técnica número 16 de Cócorit. La escena, como tantas otras, quedó marcada por la incertidumbre y el temor entre los vecinos del sector. No se trata de un hecho aislado. La constante es evidente: cuando no son mujeres, ahora son jóvenes quienes se están convirtiendo en blanco de la violencia criminal. Pero la pregunta de fondo es inevitable: ¿qué está pasando con Cajeme y sus estrategias en materia de seguridad? Parecía que todo estaba funcionando con singular efectiva, debido a que hasta el sábado 11 de abril apenas se habían cometido tres homicidios. El panorama era alentador, pero a partir del lunes comenzó a oscurecerse el entorno urbano…Y ES QUE DESPUÉS de la muerte de una de tres mujeres que han sido asesinadas en esta semana. De plano se desbordó la vorágine de diez crímenes. Al hacer el recuento de abril tenemos que el primero de los crímenes ocurrió la tarde del jueves santo en Villa Bonita en agravio de José María, de 33 años. El segundo ocurrió en la colonia Cajeme, donde inmolaron a César Antonio, de 46 años. Mientras que el tercero fue perpetrado en la Valle Verde. El occiso fue identificado como “El Tapira”, de 40 años. La cuarta víctima mortal fue Jazmín Sugey, de 32 años. Fue ultimada la mañana del lunes en Villa Bonita. Se localizó la noche de ese día. Martes y miércoles acabaron con la vida de Carmen Patricia, de 44 años, y María del Socorro, de 54 años, en colonias Alameda de Cócorit y Luis Donaldo Colosio Murrieta y el estudiante de secundaria…EN ESTE CONTEXTO, surge una reflexión que bien vale la pena no ignorarla. Cuando un adolescente pierde la vida en estas circunstancias, difícilmente se trata de un hecho al azar. Algo está fallando también desde el entorno más cercano. ¿En qué pasos andan nuestros jóvenes?, ¿quién está atento a sus decisiones, a sus círculos, a su día a día? La ausencia, el descuido o la indiferencia terminan generando vacíos que alguien más ocupa. La realidad en Cajeme no da tregua. Cambian los perfiles de las víctimas, pero no la gravedad del problema. Hoy, la pregunta ya no es solo quién sigue, sino hasta cuándo…COMENZABA ANOCHECER el mismo jueves cuando la violencia volvió a golpear al sur de Obregón, cuando dos eventos violentos, se registraron de manera casi simultánea, dejando como saldo un hombre sin vida y otro más lesionado. El primero de estos eventos se dio cerca de las 18:30 horas, en la calle Camino Real casi esquina con Coahuila, en el fraccionamiento Privada del Valle, un hombre fue herido por desconocidos que abordaban una motocicleta. La víctima, identificada como Miosaih Manuel, de 33 años, resultó con heridas de consideración. De manera paralela, se reportó otro hecho sangriento en la Aves del Castillo. En ese punto, un hombre fue ejecutado mientras se desplazaba en bicicleta, quedando sin vida a un costado de la misma. De forma extraoficial fue identificado como Bryan Iván, de 40 años, quien fue agredido con armas largas. Con estos hechos y hasta ese momento Cajeme alcanzaba ya 8 homicidios en apenas 16 días del mes, en una escalada de violencia donde el uso de armas de alto poder sigue siendo una constante…SIN DUDA Cajeme vivió un jueves negro desatándose la violencia sin contención con al menos cuatro ataques armados en distintos puntos de la ciudad, dejando un saldo de tres personas sin vida y un lesionado. La hostil jornada terminó al filo de la medianoche en la colonia Faustino Félix, donde poco antes de las 23:20 horas, sujetos armados intentaron “levantar” a un hombre de 32 años y al oponerse fue ejecutado en el lugar. La realidad es clara, no hay contención, no hay control y la tendencia vuelve a ser lamentablemente al alza. Y que quede claro, esto no es responsabilidad de una sola corporación. Aquí está la Policía Municipal sí, pero también la Policía Estatal y Ejército mexicano, Guardia Nacional y Secretaria de Marina. Son muchísimos, todos obligados a dar resultados. La violencia no distingue competencias, pero sí exhibe omisiones. Y esto lo saben Alfonso Tenango Vázquez, José Guadalupe Martínez Lavariega, el coordinador de la GN, Anastasio Santos Álvarez y el comandante de la 4ta Zona Militar, General Brigadier, José Manuel Guevara Castillo, por lo que algo tendrán que hacer, porque si no atiende la situación podría complicarse…Y, EN CUANTO a la investigación, todos sabemos que le corresponde a la AMIC, pero ese es otro frente donde el avance es lento, casi inerte. La sangre corre rápido en las calles, pero las investigaciones caminan a paso desesperantemente lento, con resultados prácticamente inexistentes, y si hay un logro este se ve minimizado por tantos delitos sin resolver. Hoy más que nunca se exige algo básico. No discursos, no simulación, no cifras maquilladas. Estrategia, coordinación y acción inmediata. No puede seguir normalizando la muerte mientras las autoridades siguen reaccionando tarde o simplemente no reaccionan. En Cajeme se patrulla, se instalan filtros y se anuncian operativos de manera constante. La presencia policial es visible, pero la violencia sigue marcando el ritmo de la ciudad. La pregunta es inevitable y cada vez más incómoda ¿realmente se está previniendo el delito o solo se está reaccionando cuando ya es demasiado tarde? …Luego seguimos, Dios mediante.

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