Martín alberto Mendoza Salazar

ABNEGACIÓN MATERNAL SIN LÍMITES; DISPARAN A TIPO Y RESULTA ILESO EN VILLAS DEL TRIGO; SU MADRE FUE ALCANZADA POR ESQUIRLA DE OJIVA DE BALA Y QUEDÓ HERIDA; ES VITAL QUE MARINA, EJÉRCITO Y GUARDIA NACIONAL PATRULLEN TODAS LAS DEMARCACIONES DE LA POBLACIÓN; NO DEBEN ESPERAR A QUE SUCEDA ALGÚN EVENTO PARA APARECER EN ESCENA; EN CAJEME HAY UNA REALIDAD QUE YA NO SE PUEDE MAQUILLAR, LA CORPORACIÓN MUNICIPAL ESTÁ DESORDENADA POR DENTRO, Y ESO SE ESTÁ REFLEJANDO DIRECTAMENTE EN LA CALLE; MUCHO SE HA INSISTIDO EN QUE EL POLICÍA OPERATIVO NO ESTÁ DONDE DEBE ESTAR; HAY ELEMENTOS HACIENDO FUNCIONES ADMINISTRATIVAS, COMISIONES SIN SENTIDO OPERATIVO Y TAREAS QUE NADA TIENEN QUE VER CON LA SEGURIDAD PÚBLICA; MIENTRAS COLONIAS ENTERAS SIGUEN CON PRESENCIA MÍNIMA O PRÁCTICAMENTE ABANDONADAS; ASÍ NO HAY ESTRATEGIA QUE FUNCIONE; SE HABLA DE TAREA CONJUNTA ENTRE CORPORACIONES, PERO EN LA PRÁCTICA SIGUE SIENDO SOLO IMAGEN; LA COORDINACIÓN INSTITUCIONAL NO DEBE SER DE PALABRA NI DE FOTO, DEBE SER OPERATIVA, REAL, MEDIBLE Y CONSTANTE; HOY NO LO ES; MIENTRAS TANTO, EN LAS CALLES, EL NARCOMENUDEO, TRATA DE PERSONAS SIGUE AVANZANDO SIN HACER RUIDO COMO UNA ESPECIE DE CÁNCER; NO OCUPA REFLECTORES, NO NECESITA GRANDES ESTRUCTURAS VISIBLES; ESTÁ EN COLONIAS, EN LOS PUNTOS QUE TODOS CONOCEN, CRECIENDO POCO A POCO Y JALANDO A JÓVENES Y ADOLESCENTES QUE ENCUENTRAN AHÍ UNA SALIDA RÁPIDA ANTE LA FALTA DE OPORTUNIDADES Y LA AUSENCIA DE AUTORIDAD EFECTIVA; AHÍ ES DONDE TODO SE CONECTA; LA REALIDAD ES SIMPLE: MIENTRAS LA AUTORIDAD SE DESORDENA, EL CRIMEN SE ORGANIZA; EJECUTAN A EMPLEADO DE BALNEARIO ANTE LA VISTA DE TODOS; ¿Y LA POLICÍA DE HORNOS DONDE ESTÁ?; LUCEN DESOLADAS OBRAS EN CONSTRUCCIONES NO HAY “CHALANES”

COMO SIEMPRE la abnegación de una madre no tiene límites. Cuando advierte el peligro en sus hijos de cualquier edad aparecen como escudos para protegerlos de cualquier peligro. Aún y cuando pongan en riesgo su vida lo dan todo. Salvar a un vástago de toda situación por comprometida que sea es su prioridad. La tarde del domingo, una señora de 63 años fue alcanzada por una esquirla de bala. Esto, luego de que una bala disparada a su hijo se fragmentó y un trozo de esquirla se le anidó en su humanidad. Fue necesario que se le trasladara a recibir atención médica a una unidad hospitalaria. Por fortuna su hijo resultó ileso en el atentado perpetrado por la calle Garbanzo. Sujetos no identificados, revelan fuentes policíacas que iban por él, pero colateralmente hirieron a su progenitora. Por fortuna no se trató de proyectil de arma de fuego el que penetró en su cuerpo. Solo el fragmento de una ojiva disparada por desconocidos que terminaron con la paz de vecinos de Villas del Trigo. Todo termina en un suspiro y, aunque después el escenario se colme de policías y soldados resulta infructuoso, porque llegaron tarde. Una vez más los fallidos asesinos escaparon y ni rastros dejaron de su huida…LA VIGILANCIA no debe quedar solo a cargo de policías de cada sector. Es fundamental que Marina, Ejército y Guardia Nacional patrullen todas las demarcaciones de la población. No deben esperar a que suceda algún evento para aparecer en escena. En la zona tres, los policías han hecho buen trabajo con la captura desde temibles delincuentes hasta ladrones que por momentos asolan distintos negocios con sus constantes raterías, porque ahí sí hay mando y autoridad en la persona del comandante José Daniel Navarro Sales y una vez más lo sostengo. No se trata de lisonjas, mucho menos zalamerías. Dicen que las comparaciones son odiosas, pero bien haría en asimilar esa mística y convicción de servicio, Ernesto Luzanilla Herrera, encargado de la Delegación Poniente quien inexplicablemente continúa siendo sostenido en ese cargo. A estas personas que ya tuvieron su oportunidad de servir a la sociedad y no lo hicieron es a quienes deben enviar policías de crucero. Aprovecharon sí, pero para resarcir sus intereses personales… PARA LA POBLACIÓN, en Cajeme hay una realidad que ya no se puede maquillar, la corporación municipal está desordenada por dentro, y eso se está reflejando directamente en la calle. Mucho se ha insistido en que el policía operativo no está donde debe estar. Hay elementos haciendo funciones administrativas, comisiones sin sentido operativo y tareas que nada tienen que ver con la seguridad pública, mientras colonias enteras siguen con presencia mínima o prácticamente abandonadas. Así no hay estrategia que funcione. A esto se le suma un problema más delicado que es la falta de coordinación entre los mandos y es momento que el titular de la Secretaria de Seguridad Pública, Alfonso Tenango Vázquez ponga orden. Cada quien trabaja por su lado, sin una línea clara, sin mando firme y sin una verdadera dirección. Eso termina bajando al personal, que actúa desarticulado, sin objetivos definidos y reaccionando más que previniendo… SE HABLA de trabajo conjunto entre corporaciones, pero en la práctica sigue siendo solo imagen. La coordinación institucional no debe ser de palabra ni de foto, debe ser operativa, real, medible y constante. Hoy no lo es. Mientras tanto, en las calles, el narcomenudeo, la trata de personas sigue avanzando sin hacer ruido como una especie de cáncer. No ocupa reflectores, no necesita grandes estructuras visibles. Está en las colonias, en los puntos que todos conocen, creciendo poco a poco y jalando a jóvenes y adolescentes que encuentran ahí una salida rápida ante la falta de oportunidades y la ausencia de autoridad efectiva. Ahí es donde todo se conecta. La realidad es simple: mientras la autoridad se desordena, el crimen se organiza. Y en Cajeme, ese desorden ya se está pagando en la calle…LA VIOLENCIA ya no respeta nada. El domingo quedó claro, otra vez, cuando en pleno atardecer y en la entrada del balneario El Coyote se registró un ataque directo que terminó con la vida de un joven de 21 años. No fue en un callejón ni en una zona apartada. Fue en un espacio donde las familias acuden buscando tranquilidad. Ahí mismo, donde debería haber presencia preventiva, donde debería sentirse seguridad, ocurrió un hecho que deja en evidencia lo que muchos ya saben: no hay control real. El joven se desempeñaba encargado de la limpieza del lugar. Su hermana resultó lesionada. No fue un hecho aislado, fue un mensaje claro de cómo la violencia ya permeó todos los espacios, incluso los de convivencia familiar. Aquí no se trata de sorprenderse, se trata de reconocer que la vigilancia es insuficiente o simplemente inexistente en puntos claves. Y cuando sí la hay, muchas veces está en manos de policías que no cuentan con la preparación ni el perfil, pero sí el respaldo político para ocupar esos cargos. Eso sí, bien “apadrinados” por gentes insensibles que no tienen la menor idea del daño que causan a la comunidad al “acomodar” en esos puestos a personajes ineptos y negligentes que de paso se siente intocables gracias a su ínfima capacidad de raciocinio. Ese es el problema de fondo. No es solo la delincuencia, es la debilidad institucional que permite que estos hechos ocurran sin contención. Mientras la autoridad presume coordinación, en la calle la realidad es otra. No hay reacción oportuna, no hay presencia estratégica, no hay prevención efectiva. Y así, los espacios públicos se van perdiendo. El municipio está llegando a un punto donde ni los lugares de esparcimiento familiar son seguros. Y eso no es percepción, es un hecho. Ahora bien, por qué no enviar a elementos altamente preparados como el oficial y licenciado, Esteban Valenzuela Ortega, Ángel Rodolfo Chávez Serna y Juan Luis Campos Flores, quien estuvo casi dos semanas al frente de la Delegación Poniente. Bien dicen zapatero a tu zapato. El actual responsable de la Policía de Hornos siempre ha sido escolta de funcionarios y ex alcaldes, pero de conocimiento policíaco nada más nada y así no se le puede confiar semejante cargo… OTRA ESCENA que duele en Cajeme se registró el viernes al mediodía en la colonia Cortinas, donde un hombre de la tercera edad perdió la vida tras un ataque con proyectiles de arma de fuego. Sucedió en la colonia Cortinas. Al arribar al lugar, elementos municipales localizaron a una persona del sexo masculino, de 75 años de edad, tendida sobre el asfalto, con visibles heridas en el pecho. Al sitio acudió una mujer que identificó al ahora occiso quien en vida respondía al nombre de José Antonio, reservándose los apellidos por protección de datos. Duele decirlo, pero en Cajeme la violencia ya no distingue. Lo mismo arrebata la vida de un adolescente que la de un adulto mayor. Hoy fue un hombre de 75 años, alcanzado por siete disparos. No es solo un hecho más. Es un reflejo de una realidad que no logra contenerse, donde la vida parece perder valor y donde como sociedad seguimos sin encontrar el rumbo… PARA CONCLUIR, tenemos que en la localidad hoy en día hay una realidad que cada vez se escucha más en la calle y en las obras en construcción, entre esa gente que sí trabaja todos los días, esa que se levanta con ganas de llevar el pan a la mesa de sus familias. Las voces del pueblo, ese pueblo que observa sin discurso y sin interés, coinciden en algo preocupante: cada vez hay menos mano de obra en la construcción. Hoy, en muchas obras, los maestros de obra y encargados están trabajando prácticamente solos. Comentan que están batallando para encontrar a como ellos naturalmente llaman “Chalanes”, ayudantes, peones, jóvenes que quieran aprender el oficio o simplemente trabajar y llevar un sustento a sus familias. Muchos de los muchachos ya no buscan ese camino. Andan enredados en otras cosas, en la calle, en las drogas, en ambientes que los absorben y los alejan del esfuerzo diario…Luego seguimos con este tema tan real como impactante, Dios mediante.

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