Deniss Cabrera / MO

La mortandad de peces que se registró en un canal secundario tras el derrame de sulfato de aluminio en el canal alto, podría deberse a un choque térmico o falta de oxigenación en el agua, indicó Pablo Gortarez Moroyoqui.

El director de la División de Recursos Naturales de ITSON, expuso que la medida de incrementar los flujos en los afluentes de agua, es favorable pues se crea un efecto de dilución que reduce la concentración de contaminantes.

“Además del efecto térmico, este compuesto al reaccionar lo hará también con el oxígeno y puede abatir los niveles y causar mortandad, pero habría que estudiar para determinar qué fue exactamente lo que provocó esa muerte” dijo.

Los canales tienen una micrflora, dijo, lo que puede ayudar en los procesos de purificación lo que minimiza los riesgos, que junto con la medida de adicionar el caudal podría reducir el impacto ambiental.

El investigador, agregó que quizá el mayor efecto que pudiera presentarse sería en la desembocadura final, ya sea en el mar o afluentes marinos, por lo que es necesario realizar monitoreos.

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