Pablo Beltrán

La sobada soberanía

Soberanía, soberanía, soberanía, pudiera ser la palabra más utilizada desde la tribuna con más amplia comunicación del país, lo que definitivamente ha ido orientado a que la gente tenga un sentido de pertenencia de algo, con más enfoque en el territorio, que en cualquiera otra cosa.

Por eso, el discurso del “masiosare” está más presente hoy que nunca, finalmente exacerbado con un extraño fomento al nacionalismo, en donde hay quienes le apuestan a la división de los mexicanos con epítetos muy marcados y así también, están los timoratos de las acciones de los extranjeros en nuestro país, con su “ojo de chícharo”, rasgándose las vestiduras.

El episodio ocurrido en la semana, en donde dos agentes estadunidenses -de DEA o CIA- perdieron la vida en un accidente carretero, en el mismo día en que el estado de Chihuahua fue desmantelado un laboratorio ilícito de gran dimensión, ha parado de pestañas a los más recalcitrantes, bajo la tesis de que estos norteamericanos pudieran haber participado en apoyos de las fuerzas policiales estatales, con conjunto con la milicia, lo que a juicio de ellos, fue una violación a la soberanía, con dosis de injerencismo y casi casi, acusan la invasión extranjera.

El asunto de la presencia de los agentes americanos en nuestro país no es novedad y en el caso, tampoco fue manejado con ocultamiento por las autoridades del vecino del norte, tan así que el embajador Ronald Johnson, twitteó el mismo día del accidente lamentando lo sucedido, dándoles la calidad de miembros de la embajada de Estados Unidos.

En respuesta a los acontecimientos, el senador morenista Gerardo Fernández Noroña, realizó su “interpretación” en cuanto a la presencia de agentes extranjeros – refiere de la CIA- en Chihuahua, afirmando acciones “para generar condiciones de descarrilamiento del gobierno de Claudia Sheinbaum”. Interesante esperar más amplitud en tal tesis.

En la misma batería, el senador neomorenista Javier Corral, exgobernador de Chihuahua, manifestó: “La mitomanía parece ser el modus operandi de las autoridades de Chihuahua, quienes han pasado del absurdo legal a la flagrante violación a la Constitución y a la ley. Una tragedia, ha exhibido su tufo pro yanqui”.

Ambos senadores piden la comparecencia de la gobernadora al Senado de la República, quizá sin revisar el sistema federalista, en donde no casualmente existe la soberanía interna.

Ya en una franca embestida contra la gobernadora María Eugenia Campos, la bancada del Partido del Trabajo en cámara de diputados, a través de su coordinador Reginaldo Sandoval, anunció la solicitud de juicio político por “traición a la patria”, por la presunta operación de la CIA en suelo mexicano.

La presidenta, por supuesto que abordó el tema casi toda la semana, mostrando cuestionamiento en contra de la gobernadora, con la palabra soberanía muy remarcada en forma insistente, dejando el asunto de momento en manos del secretario de seguridad Omar García Harfuch, el cual tuvo un encuentro con la mandataria, fiscal y secretario de seguridad de esa entidad federativa, sin saberse a ciencia cierta a qué acuerdos -o desacuerdos- se llegaron. Ya veremos que sucede.

Resulta paradójico que mientras que por un lado pretendemos ser el socio comercial más fuerte con los Estados Unidos, en contrasentido se lleve a cabo golpeteo político contra estos socios, sobre todo en momentos pocos oportunos, pues en estos momentos están a todo lo que dan las pláticas o encuentros revisores del Tratado de Libre Comercio (hoy T-MEC), en donde por cierto y no debe de ser casualidad, el secretario Ebrard ya anunció que el tratado ya no tendría en la mayoría de los casos los no aranceles, sino que éstos ya estarían presentes en casi todos los productos, lo que daría lugar a una lucha diversa encaminada a salir lo menos “raspados”, buscando que los aranceles no sean elevados.

Si señores, al parecer se acabó el libre comercio en plenitud, conforme al espíritu de la gran carta comercial de 1994 y creemos que esto no es producto del azar, sino muy posiblemente, una respuesta a algunas situaciones:  desde la inseguridad jurídica generada por la maltrecha reforma judicial, el tratamiento dado a la seguridad pública, en donde los vecinos -sobre todo sus liderazgos- consideran que el país está tomado en diversas regiones por los chicos malos del CO, sin dejar de lado la sintomatología en cuanto a derechos humanos y ahora, la cooptación plena del árbitro electoral, entre otras cosas. 

Lo de los agentes americanos no es cosa nueva y tampoco creemos, como algunos pretender insertar en las mentes de los ciudadanos, de algún plan para quitarnos otra vez parte de nuestro territorio, ya que las circunstancias son muy distintas -aunque solo parecidas en la nueva guerra entre “liberales” y “conservadores”-, de ahí que se deben de verse las cosas en su justa dimensión; sin olvidar el pasaje histórico de “Kiki” Camarena, que como agente de la DEA, fue la punta de lanza para derrumbar todo un imperio del narco en México, asentado en en Guadalajara, situación que le costó la vida en forma terrible. Tampoco olvidemos el papel del propio gobierno de la época, en donde el nombre de Manuel Bartlett quedó tatuado en esa historia.

En el evento de trascendencia más reciente, casualmente también en Jalisco -Tapalpa-, se confesó que se tuvo el apoyo tecnológico de los norteamericanos, lo que no haría mucha diferencia en cuanto a su presencia física, siempre y cuando se coadyuve contra el flagelo más peligroso que existe en las naciones, ya que el crimen organizado en el hemisferio desplaza y asume las funciones propias del Estado, que en su caso serían el monopolio de la fuerza, las reglas y el tributo.

Si para el Estado Mexicano los carteles son vistos como enemigos, seguramente los norteamericanos tendrán la misma visión; de ahí que en un plano de pragmatismo pudiera interpretarse que “los enemigos de mis enemigos son mis amigos”, lo que pudiera dar pie a cooperaciones más abiertas y empáticas -debidamente regladas-, entrando a un nuevo proceso de adaptación acorde a las circunstancias, dejando así a un lado el sospechosismo y el síndrome de Santa Anna, por que eso no nos va a llevar a nada.

Hay quienes consideran que debemos de mejorar de frente las relaciones en todos los sentidos y seguramente volveremos a un tratado comercial -y otros más- que genere muchos dividendos a los mexicanos, pues de otra manera estaremos condenados a una especie de ostracismo, verbigracia, las relaciones poco fructíferas del Foro de Sao Paulo, en donde nuestro país, aún bajo las circunstancias económicas, se ha convertido en el Mecenas de Cuba y algunos países de Centroamérica, con petróleo, víveres y hasta programas sociales, como Sembrando Vida.

Y sí…un soldado en cada hijo te dio…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *