Martín alberto Mendoza Salazar

SE PULVERIZAN EXPECTATIVAS DE CERRAR ABRIL CON CIFRAS BAJAS DE HOMICIDIOS; EN LOS ÚLTIMOS TRES DÍAS SE INCREMENTÓ LA ESTADÍSTICA DE 14 A 21 CRÍMENES; EL HALLAZGO DE LOS CADAVERES DE DOS JÓVENES MUJERES Y UN HOMBRE DIERON AL TRASTE CON PERSPECTIVAS; EN LA TARDE Y NOCHE DEL LUNES HUBO DOS ATAQUES ARMADOS CON SALDO DE UN HERIDO; OTRO LOGRÓ PONERSE A SALVO DE LAS BALAS EN LA NUEVA PALMIRA; CONTINÚAN NADANDO DE ‘A MUERTITO’ LOS ENCARGADOS DE USSI SUR Y NORTE; ES MOMENTO QUE SE TOME SALUDABLE DECISIÓN POR EL BIEN DE LA CIUDADANÍA; FUE MADRE DEL MENOR QUIEN LE ABRIÓ LA PUERTA DE LA PATRULLA PARA QUE ESCAPARA; FUE RECAPTURADO Y ENVIADO A ITAMA DE HERMOSILLO; EL ASUNTO LEVANTÓ REVUELO A NIVEL NACIONAL; HABÍA SIDO DETENIDO EN PLENA FLAGRANCIA TRAS ASALTAR TIENDA DE AUTOSERVICIO EN LAS MISIONES; VIDEO QUE CIRCULÓ AMPLIAMENTE MUESTRA EL MOMENTO EN QUE EL MENOR, YA ESPOSADO Y BAJO CUSTODIA, ES LIBERADO TRAS LA INTERVENCIÓN DE SU PROPIA PROGENITORA; INCLUSO BLOQUEÓ LA ACTUACIÓN DE LOS OFICIALES, PROVOCANDO UN FORCEJEO Y POSTERIORMENTE LA HUIDA DEL ADOLESCENTE; LA SITUACIÓN OBLIGÓ A LOS ELEMENTOS A REALIZAR MANIOBRAS PARA SU RECAPTURA; LO QUE EVIDENCIA QUE NO SE TRATABA DE UN SIMPLE ACTO DE INCONFORMIDAD, SINO DE UNA INTERRUPCIÓN DIRECTA DE UNA ACTUACIÓN LEGAL EN CURSO; A PARTIR DE AHÍ, LA DISCUSIÓN PÚBLICA TOMÓ DOS CAMINOS; POR UN LADO, QUIENES INTENTAN JUSTIFICAR LA CONDUCTA BAJO EL ARGUMENTO DEL ‘AMOR DE MADRE’; POR OTRO, QUIENES ADVIERTEN QUE ESTE TIPO DE ACCIONES VULNERAN EL ORDEN JURÍDICO Y PONEN EN RIESGO LA SEGURIDAD PÚBLICA; CADA VEZ SE ESCUCHA CON MÁS FRECUENCIA EN LA CALLE: ACTUACIÓN DE LAS AUTORIDADES SE ESTÁ VIENDO DÉBIL; SE REQUIERE DE UNA POLICÍA MINISTERIAL CON MÁS INTENSIDAD Y RESULTADOS

EL PASADO FIN de semana comentaba que se advertía una visible disminución en las cifras de homicidios en Cajeme, al grado que hasta el pasado jueves día 23 teníamos un registro de catorce muertes, entre éstas, una osamenta que localizada en Urbi Villa del Real. Incluso había la esperanza de que terminara abril con diecisiete crímenes como sucedió en mayo del 2025. Hasta ese momento la tendencia se mantenía a la baja. Pero de sábado a lunes se cometieron siete ejecuciones incrementándose a 21 las muertes violentas, sobre todo ese día y el lunes en que dos mujeres y un hombre fueron localizados sin vida en el panteón del Carmen. Junto a tumbas quedaron dispersos los cadáveres de Samaria Paola y Lluvia Daniela, de 19 y 22 años, así como Ramón Francisco, de 25 años, pero no conforme con este triple homicidio, la dinámica preocupante que agobia a los cajemenses continuó durante la tarde y noche. Inicialmente con una fallida ejecución en la Nueva Palmira, cuyas balas encontraron su blanco en la fachada de una vivienda abandonada. Se trata de casas que son refugio de viciosos. Por la noche, en la colonia Libertad fue baleado un tipo con problemas de adicción. Luego de la aparente tranquilidad, la violencia regresó con fuerza y se desborda, dejando en evidencia que el control territorial sigue en disputa. Lo peor es que a los encargados de los sectores cuatro y dos, Adalberto Nambo Leyva y Rogelio Valenzuela Sánchez, no se les ve por ningún lado. Mientras prevalece un vacío de autoridad en ambas demarcaciones ellos continúan ‘nadando de a muertito’, por lo que es momento que tomen saludable decisión por el bien de todos…DE VERDAD que levantó revuelo el asunto donde una mujer abrió la puerta de la patrulla donde ya estaba detenido un menor para que huyera. Resulta que al principio se dijo que había sido su hermana la responsable de esta acción, pero medios nacionales refieren que fue la mamá y que el ‘Angelito’ tiene en su haber numerosos robos a mano armada. Precisamente se le arrestó en plena flagrancia tras cometer violento hurto en una tienda de autoservicio del fraccionamiento Las Misiones. Dando seguimiento y especial atención al caso acontecido aquí en Ciudad Obregón el fin de semana pasado, donde una madre intervino directamente para impedir la detención de su hijo adolescente, quien se encontraba asegurado por elementos de la Policía Municipal tras ser señalado en flagrancia por robo con violencia, el hecho ha escalado de lo local a lo nacional, generando un debate intenso entre lo emocional y lo jurídico…EL VIDEO QUE circuló ampliamente muestra el momento en que el menor, ya esposado y bajo custodia, es liberado tras la intervención de su propia progenitora, quien incluso bloquea la actuación de los oficiales, provocando un forcejeo y posteriormente la huida del adolescente. La situación obligó a los elementos a realizar maniobras para su recaptura, lo que evidencia que no se trataba de un simple acto de inconformidad, sino de una interrupción directa de una actuación legal en curso. A partir de ahí, la discusión pública tomó dos caminos. Por un lado, quienes intentan justificar la conducta bajo el argumento del ‘amor de madre’; por otro, quienes advierten que este tipo de acciones vulneran el orden jurídico y ponen en riesgo la seguridad pública. Cuando una persona es detenida en flagrancia y se encuentra bajo custodia policial, cualquier intervención externa para liberarla puede constituir una conducta delictiva. No se trata de una percepción, sino de una consecuencia jurídica que puede encuadrar en figuras como resistencia de particulares, desobediencia a la autoridad o incluso favorecimiento de evasión de detenido…AQUÍ ES DONDE se debe hacer una precisión importante. Comprender el contexto emocional no implica validar la conducta. El caso adquiere mayor relevancia al tratarse de un adolescente. El sistema de justicia para adolescentes en México privilegia la reinserción, pero también exige que los procesos se respeten. Interrumpir una detención no protege al menor; por el contrario, lo expone a un escenario más complejo tanto en lo jurídico como en lo social. Diversos medios han retomado el asunto y han evidenciado una sociedad dividida entre la empatía y la legalidad. Pero en medio de esa discusión hay una línea que no debe perderse de vista: la autoridad puede y debe ser supervisada, cuestionada e incluso denunciada cuando actúa fuera de la ley, pero nunca sustituida ni enfrentada por la vía de hecho…EN ESA MISMA línea, también resulta pertinente una pregunta que hasta ahora no ha sido aclarada públicamente: ¿qué ocurrió con la madre que intervino directamente para liberar al menor? Desde una perspectiva jurídica, su conducta se dio en un contexto de flagrancia, al obstaculizar una actuación legal de la autoridad y favorecer la huida de una persona detenida. En consecuencia, habría sido procedente su puesta a disposición ante la autoridad correspondiente para el deslinde de responsabilidades por posibles delitos contra la procuración de justicia y los que resulten. Porque el Estado de Derecho no puede operar a medias, y cuando la ley se aplica de forma selectiva, el mensaje que se envía es aún más peligroso que el propio episodio…AHORA BIEN, este mismo caso también abre otro frente que no puede ignorarse: el uso de la fuerza por parte de los elementos policiales. Las detonaciones realizadas durante la recaptura del adolescente obligan a revisar con seriedad un tema igual de delicado: la proporcionalidad en el uso de las armas de fuego. La ley es clara. El uso de la fuerza debe ser legal, necesario y proporcional. Las armas de fuego son el último recurso, reservado para escenarios de riesgo real, actual y grave. Su utilización en contextos urbanos, con presencia de civiles, siempre debe analizarse con rigor. Esto no invalida la actuación policial en la detención, pero sí exige que cada intervención sea revisada con responsabilidad. Porque, así como no puede justificarse la obstrucción a la autoridad, tampoco puede normalizarse un uso excesivo de la fuerza. El equilibrio es la clave. Y cuando ese equilibrio se rompe, el problema deja de ser de un solo lado. Porque cuando la emoción se impone sobre la legalidad, lo que sigue no es justicia. Es desorden. Y el desorden nunca termina bien para nadie. De este tema, sin duda, hay mucho más que decir, pero de momento les comento que el adolescente fue trasladado al Instituto de Tratamiento y de Aplicación de Medidas para Adolescentes (ITAMA) de Hermosillo por personal a cargo del comandante Israel Martínez Domínguez, jefe del Grupo de Investigaciones. Allá en la ciudad capital la titular de ese organismo, Karla Ibeth Quijada Romo, debe aplicar las medidas de apremio, porque no vaya a ir la madre del menor a tratar de liberarlo…CADA VEZ SE escucha con más frecuencia en la calle: la actuación de las autoridades se está viendo débil. La tarde del lunes se reportó un cateo en la colonia Nuevo Cajeme. Sin embargo, más allá del hecho aislado, lo que resalta es el contraste con otros momentos donde la estrategia operativa tenía mayor intensidad, coordinación y resultados visibles. No es un tema menor. Había días en los que se ejecutaban dos, tres e incluso hasta cuatro intervenciones bien estructuradas, con aseguramientos relevantes de armas, droga, vehículos y detenciones clave. No era únicamente cantidad, era impacto. En ese contexto, cobra especial relevancia la etapa en que arribaron al municipio elementos de la Coordinación Nacional Antisecuestros (CONASE) que estuvo al mando de Arturo López Bazán, trabajando de manera coordinada con la Agencia Ministerial de Investigación Criminal, donde el comandante Ramsés Arce Fierro se desempeñaba como jefe de grupo. Esa sinergia operativa entre investigación y acción fue lo que permitió consolidar una presencia institucional fuerte y sostenida. Gracias a ese tipo de operativos, se lograba algo que hoy se extraña, presión real sobre las estructuras delictivas. La presencia institucional era visible, constante y, sobre todo, efectiva. No se trataba sólo de reaccionar, sino de anticiparse, investigar y golpear puntos clave. Ese trabajo conjunto dejó en su momento un verdadero precedente en Cajeme, generando resultados tangibles y un claro mensaje de control operativo que ahora se extraña…Luego seguimos con este mismo tema, Dios mediante.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *