Martín Alberto Mendoza y Oscar Félix León/MO
Una persona murió y cinco más resultaron heridos al registrarse una riña en el interior del Centro de Reinserción Social de esta ciudad minutos antes del mediodía de este viernes.
La refriega estalló poco antes de las 11:57 de la mañana activandose el código rojo y la movilización de fuerzas armadas.
También se desplegaron ambulancias de Cruz Roja y máquinas extintoras del Departamento de Bomberos al surgir la versión que además el complejo penitenciario se estaba incendiando.
Policías estatales ingresaron al edificio carcelario ubicado en el kilómetro 1+800 de la carretera internacional tramo Obregón-Esperanza.
Esto, mientras elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal junto personal de Marina, Ejército y Guardia Nacional se apostaron en el exterior.
Unos por la parte frontal y otros por las alas sur y norte del edificio para resguardar cualquier intento de fuga de los internos.
Para las 12:20 horas inició el traslado de lesionados a un hospital de la localidad. Inicialmente ingresaron dos ambulancias al complejo carcelario. Después una más.
Los otros heridos fueron sacados en camillas al no permitirse el acceso a las unidades de emergencia como medida de seguridad.
Una a una se retiraron del Cereso escoltadas por elementos policiacos como protocolo de proteccion. En total fueron cinco.
Al filo de las 12:30 se escuchó una segunda balacera con ráfagas de fusiles de alto poder lo que obligó a elementos de la Guardia Nacional a replegar a comunicadores.
Colocaron una cinta restrictiva de color amarillo para pedirle a reporteros que dejarán el camellón central donde habían permitido que hicieran su cobertura noticiosa.
Después tendieron otra cinta en la orilla oriente del área asfaltada con concreto hidráulico, al comenzar a aglomerararse familiares de los internos.
Para entonces ya se mencionaba de manera preliminar de un saldo de dos muertos y seis lesionados, cuando inicialmente se hablaba de cuatro heridos.
Sin embargo, de manera oficial la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana (SSyPC) reveló el saldo de la mortal riña.
El movimiento de socorristas y policías en los alrededores del acceso principal a la también llamada “casa de piedra” era intenso.
Igualmente militares corrían de un lugar a otro con sus armas embrazadas y sus rostros cubiertos al igual que policías estatales.
Cuando parecía que la situación estaba controlada a las 13:10 horas se escucharon por tercera ocasión más de un centenar de disparos detonados con rifles de alto poder y pistolas.
Al tiempo que se oyeron los estruendos de la misma forma se oía el llanto y gritos de clamor de numerosas madres de familia que a gritos pedían que cesara el fuego.
Los disparos volvieron a poner en jaque a las autoridades policiacas y militares. Para entonces ya había ingresado al penal el vehículo del Servicio Médico Forense (Semefo) que arribó poco antes de las 13:00 horas.
Sus ocupantes se enfundaron en trajes azules para ingresar al escenario de muerte, ante la expectante mirada de atribulados padres, madres y hermanos de internos.
Sus rostros asomaban la angustia, desesperación e impotencia de no saber en qué condiciones se hallaban sus familiares privados de la libertad.
Fue hasta las 13:50 horas, cuando la situación entró en proceso de control y pacificación sin que dejara de escucharse el ulular de ambulancias y patrullas.
Después de las 14:00 horas, unidades de Bomberos marcaron su retirada, mientras ambulancias y socorristas de Cruz Roja permanecieron en el lugar del disturbio.
Cabe señalar que agentes de Tránsito Municipal cerraron el paso vehicular a la altura del puente Bordo Nuevo en el carril de norte a sur.
Hasta las 17:00 horas, la situación se mantenía en aparente calma y el CERESO sitiado por autoridades de los tres niveles de gobierno.
De manera extraoficial y a reserva de que autoridades investigadoras lo determinen trascendió que presuntamente la mañana de este viernes ingresaron a la prisión algunas armas de fuego y esto detonó el motín horas más tarde.
