Ciudad Obregón. Producir de manera sostenible, rentable y competitiva es un reto que las productoras y los productores agrícolas mexicanos enfrentan todos los días en el surco. Las sequías recurrentes y la baja en el almacenamiento de las presas exigen soluciones de fondo, no parches pasajeros.
Por eso, en los valles del Yaqui y Mayo, el campo sonorense está demostrando su resiliencia a través de la reconversión productiva: una estrategia voluntaria e inteligente donde se sustituyen los cultivos tradicionales por opciones que se adaptan mejor al clima actual, usan menos agua y dejan más dinero en los bolsillos de las familias del campo.
Durante el ciclo Otoño-Invierno 2025–2026, lo que antes era suelo destinado al trigo se transformó en 32 mil 311 hectáreas de cultivos más fuertes y resilientes ante la escasez hídrica: Cártamo: 31,340 hectáreas establecidas. Canola: 658 hectáreas en fase de validación. Girasol: 313 hectáreas pintando el paisaje sonorense.
El Gobierno de México acompaña tu esfuerzo: Para hacer posible este cambio sin arriesgar el patrimonio de las familias del campo, la Secretaría de Agricultura (AGRICULTURA) ha invertido un total histórico de 150.5 millones de pesos para apoyar a:
Ciclo 2024-2025: 549 productoras y productores con una superficie de 14 mil 580 hectáreas, con un monto de 72 millones 900 mil 853 pesos.
Ciclo 2025-2026: 655 productoras y productores una superficie de 15 mil 520 hectáreas, con una inversión de 77 millones 600 mil 787 pesos.
Juan Manuel González Alvarado, titular de la Representación de AGRICULTURA en la entidad, explica que, desde la perspectiva técnica y económica, apostar por cultivos oleaginosos (como cártamo, canola y girasol) trae beneficios inmediatos:






