Por Lorenza Sigala
Un choque entre una locomotora de Ferromex y un vehículo particular dejó como saldo a un hombre lesionado, luego de que presuntamente el automóvil invadiera la vía ferroviaria.
El incidente involucró a la locomotora número económico 3227, conducida por el maquinista Rafael, quien señaló que accionó el silbato de advertencia aproximadamente 500 metros antes del punto de impacto, al detectar que un sedán se atravesaba en la vía.
La unidad afectada es un Nissan Altima color guinda, con placas WGD-009-A, manejado por Vicente Francisco Adolfo, de 43 años. Tras el impacto, el conductor resultó policontundido y fue trasladado al Hospital General para su atención médica.
De acuerdo con la información disponible, el tren arrastraba dos carros cisterna con sustancias químicas peligrosas: uno cargado con peróxido de hidrógeno con capacidad de 92 mil 100 litros, y otro con amoníaco anhidro con capacidad de 73 mil 400 litros, lo que elevó el nivel de riesgo en la zona, aunque no se reportaron fugas tras el percance.
Autoridades acudieron al sitio para asegurar el área y descartar riesgos adicionales, debido a la naturaleza de los materiales transportados.
Sobre las sustancias
El amoníaco anhidro es un gas altamente corrosivo y tóxico que, al liberarse, puede causar graves daños en vías respiratorias, piel y ojos, además de formar nubes peligrosas al contacto con el aire. Por su parte, el peróxido de hidrógeno es un potente agente oxidante que puede provocar reacciones violentas al entrar en contacto con materia orgánica o ciertos metales, generando calor y riesgo de incendio o explosión. Ambas sustancias, en grandes volúmenes como los que transportaba el tren, representan un peligro considerable en caso de fuga o accidente.





