Ciudad de México. El sector de la construcción ha retomado el camino del crecimiento tras 23 meses consecutivos de retrocesos. No obstante, el reto actual no es la falta de proyectos ni de recursos, sino la velocidad de ejecución para que la derrama económica se refleje de manera plena en el desarrollo nacional, señaló Luis Méndez Jaled, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).
“A México no le faltan proyectos ni visión. Nos falta velocidad. El desafío de 2026 es lograr que estos recursos se ejecuten más rápido en las obras, replicar los modelos de ejecución más eficientes y ampliar la participación de la iniciativa privada y que permitirá esto aprovechar plenamente el potencial del presupuesto y del plan de inversión”, señaló el dirigente empresarial en conferencia.
Méndez Jaled indicó que abril de 2026 marcó un punto de inflexión con un aumento anual de 10 por ciento en la producción, acompañado de un crecimiento de 8.8 por ciento en la inversión en construcción, impulsada principalmente por un repunte de 10.4 por ciento en la inversión privada y 8 por ciento en la pública.
“La construcción continúa siendo un poderoso motor económico con fuerte impacto en la producción nacional, con una derrama hacia tres de cada cuatro ramas productivas y con generación de empleos”, dijo.
Señaló que los indicadores clave muestran comportamiento positivo, reflejando el impacto de políticas públicas, pero la tendencia aún no es generalizada.






