La Alianza de Jubilados y Pensionados del Issste en Sonora anunció que intensificará sus movilizaciones para exigir una fecha concreta para la construcción de un nuevo hospital, al asegurar que, tras un mes de protestas, las autoridades federales no han dado respuesta a sus demandas.
La presidenta de la organización, María Eugenia Rodarte, señaló que durante las manifestaciones no ha habido acercamiento por parte de la subdelegada médica, Ana Teresa Maldonado, ni del subdelegado administrativo, Enrique Garzón Valenzuela, a quienes responsabilizó de no atender las inquietudes de trabajadores y derechohabientes.
“El Hospital “Fernando Ocaranza” continúa operando en condiciones que consideran de riesgo, por lo que insistimos en la necesidad de transparentar el dictamen estructural y el destino de los 45 millones de pesos asignados para trabajos de rehabilitación”, afirmó.
Cuestionó que se realicen obras que, a su juicio, no son prioritarias, mientras persisten problemas en áreas críticas como los quirófanos y el sistema de climatización.
La dirigente advirtió que, de no obtener respuestas inmediatas, mantendrán la toma de la delegación del Issste e impedirán el acceso de funcionarios, además de continuar con acciones de presión para exigir soluciones de fondo. Reiteró que el principal objetivo es garantizar instalaciones seguras y una atención médica digna para los derechohabientes del instituto.






