Ciudad de México. Lando Norris firmó una victoria categórica en el Gran Premio de Hungría tras gestionar una carrera exigente, superar contratiempos en boxes y marcar un ritmo imbatible en el tramo decisivo. El piloto británico terminó cruzando la meta en primer lugar para consumar un triunfo incontestable, escoltado en el podio por Max Verstappen y Kimi Antonelli.

El inicio de la competencia no fue sencillo para Norris, quien perdió la primera posición en la misma arrancada tras una largada fulgurante de su compañero de equipo, Oscar Piastri. Sin embargo, el británico mantuvo la calma en las primeras vueltas y se asentó en el segundo puesto, controlando el desgaste de sus neumáticos mientras por detrás Max Verstappen y Lewis Hamilton peleaban por la tercera plaza.

A medida que avanzaron los giros, Norris comenzó a imponer un ritmo superior sobre el trazado magiar. Tras la primera secuencia de paradas en boxes de sus rivales y luego de adelantar en pista a Verstappen en la vuelta 19, el de McLaren dejó claro que tenía el auto más rápido del día y se lanzó de lleno a recuperar el liderato del Gran Premio.

El momento crítico para el británico llegó en la vuelta 38 cuando fue llamado a pits para su detención. Una mala parada de 25 segundos amenazó con arruinar su trabajo, pero Norris logró reincorporarse a la pista justo por delante de Piastri, salvando la posición tras un momento de extrema tensión en el carril de salida.

Con el liderato recuperado definitivamente en la vuelta 46 al superar a Kimi Antonelli —quien estiraba su estrategia con un compuesto diferente—, Norris comenzó a volar sobre el circuito. El británico imprimió un ritmo devastador hasta sacarle una enorme distancia al resto de la parrilla, al punto de que su propio equipo le pidió por radio que aflojara el paso para no arriesgar el auto.

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