El Día Internacional de la Cerveza se celebra cada año durante el primer viernes de agosto, por lo que nunca tiene una fecha fija en el calendario.
Aunque hoy es una efeméride conocida en decenas de países, pocos saben que comenzó como una reunión entre amigos en un pequeño bar de California y que, con el paso del tiempo, se convirtió en una celebración mundial.
Este 2026, la fecha coincide con el 7 de agosto, momento en el que bares, cervecerías y aficionados aprovechan para brindar por una de las bebidas fermentadas más antiguas de la historia.
La respuesta es sencilla: porque no está ligado a una fecha específica, sino al primer viernes de agosto.
Cuando nació la celebración, en 2007, sus creadores eligieron el 5 de agosto para conmemorarla. Sin embargo, conforme fue ganando popularidad en otros países, los organizadores recibieron sugerencias para moverla a un viernes, ya que eso facilitaba que más personas pudieran participar durante el fin de semana.
Desde 2012, el cambio quedó establecido oficialmente y, desde entonces, el Día Internacional de la Cerveza siempre se celebra el primer viernes de agosto, por lo que cada año aparece en una fecha distinta.
La historia comenzó en Santa Cruz, California, cuando Jesse Avshalomov y un grupo de amigos consideraron que una bebida con tanta historia merecía tener su propia celebración internacional.
Lo que inició como un evento local pronto llamó la atención de personas de otros países, que comenzaron a replicar la idea. En pocos años, la iniciativa se extendió por América, Europa, Asia y Oceanía hasta convertirse en una celebración presente en más de 200 ciudades alrededor del mundo.
Actualmente, el objetivo del Día Internacional de la Cerveza sigue siendo el mismo que cuando fue creado:
Reunir a amigos para compartir una cerveza;
Reconocer el trabajo de quienes elaboran y sirven esta bebida;
Celebrar la diversidad de estilos cerveceros de todo el mundo.
10 datos que casi nadie conoce sobre la cerveza
- Es una de las bebidas más antiguas del mundo
Los registros arqueológicos muestran que la cerveza comenzó a elaborarse hace miles de años en las primeras civilizaciones agrícolas de Mesopotamia, mucho antes de la aparición de muchas bebidas que hoy forman parte de la vida cotidiana. - No siempre llevó lúpulo
Las primeras recetas utilizaban mezclas de cereales y hierbas aromáticas. El lúpulo comenzó a popularizarse siglos después por su capacidad para aportar amargor y ayudar a conservar la bebida durante más tiempo. - Existen cientos de estilos diferentes
Aunque muchas personas distinguen únicamente entre clara y oscura, actualmente existen cientos de estilos reconocidos, desde las lager y las ale hasta variedades artesanales con frutas, café o especias. - México es una potencia cervecera
Además de contar con una larga tradición en la producción de cerveza, México se ha consolidado como uno de los principales exportadores del mundo gracias a la presencia de marcas reconocidas internacionalmente. - La espuma sí tiene una función
Lejos de ser un simple adorno, la espuma ayuda a conservar los aromas de la cerveza y reduce el contacto del líquido con el aire, lo que retrasa su oxidación. - La temperatura influye en el sabor
No todas las cervezas deben servirse extremadamente frías. Algunas variedades desarrollan mejor sus aromas cuando se consumen a temperaturas ligeramente superiores. - El vaso también cambia la experiencia
Cada tipo de vaso está diseñado para resaltar ciertas características, como el aroma, la espuma o la forma en que se libera el gas. - Hay un día internacional… pero también otros festejos cerveceros
Además del Día Internacional de la Cerveza, varios países tienen celebraciones nacionales dedicadas a esta bebida y festivales que reúnen a miles de personas cada año. - La cerveza forma parte de la historia de numerosas civilizaciones
Egipcios, sumerios y otros pueblos antiguos la utilizaban tanto en celebraciones como en la vida cotidiana, e incluso existen referencias a ella en antiguos textos históricos. - Cada año cambia de fecha
Es el dato que da origen a esta celebración: al realizarse el primer viernes de agosto, nunca aparece el mismo día en el calendario. En 2026 corresponde al 7 de agosto, mientras que en 2027 se celebrará el 6 de agosto.
Lo que comenzó hace menos de dos décadas como una reunión entre amigos terminó convirtiéndose en una celebración internacional que cada año reúne a aficionados, cerveceros, bares y restaurantes en distintos países.
Más allá del brindis, la fecha busca reconocer el trabajo detrás de una bebida con miles de años de historia y recordar que, aunque el calendario cambie, el espíritu del Día Internacional de la Cerveza sigue siendo el mismo: compartir una buena cerveza y celebrar la cultura cervecera alrededor del mundo.






